KPN es otro plato en el creciente bufé de compras de telecos europeas

Hay opciones más seguras y posiblemente más valiosas, como la portuguesa Nos y la alemana 1&1 Drillisch

Sede de KPN en Rotterdam (Países Bajos).
Sede de KPN en Rotterdam (Países Bajos). reuters

El bufé de compras de telecos europeas acaba de añadir un sustancioso plato principal holandés. La empresa de capital privado EQT [que acaba de adquirir Idealista] ha echado un hambriento ojo a KPN, informó Bloomberg el viernes. Con un valor de 16.000 millones de euros incluyendo deuda, el antiguo monopolio estatal holandés sería una comida considerable, tanto más correosa por la necesidad de tener de su parte al Gobierno. Afortunadamente, para los potenciales asaltantes corporativos, hay bocados más digeribles en el menú, en otros lugares.

Una de las ironías de la pandemia es que las operadoras de telecomunicaciones están teniendo problemas financieros incluso cuando la demanda de sus servicios se dispara. Se enfrentan a una presión cada vez mayor para invertir en cables de fibra óptica o en las superrárpidas redes móviles 5G, mientras los reguladores y los competidores hunden los precios. El interés por comprar ha aumentado: La española MásMóvil, la francesa Altice Europe y la británica TalkTalk Telecom han recibido sendas ofertas.

Un vistazo a los números explica por qué. Con una prima del 20% sobre el precio de cierre del viernes, EQT podría tragarse KPN por poco más de 7 veces el ebitda esperado para este año: por debajo del múltiplo promedio de 8 veces al que ha cotizado en los últimos años. Asumamos que los ingresos se mantengan estables mientras los márgenes mejoran ligeramente del 45% al 48%. Si EQT aumentara la deuda hasta 5 veces el ebitda, mantuviera el gasto de capital en alrededor de un cuarto de los ingresos, usara el flujo de caja libre para saldar deuda y vendiera al mismo múltiplo al que compró, doblaría su inversión de capital de 5.400 millones de euros en cinco años, según nuestros cálculos. Eso es una pasable tasa interna de retorno del 15%.

Firmar un cheque tan grande en medio de una pandemia requiere agallas. El Gobierno holandés, que puede vetar cualquier adquisición, añade otra capa de riesgo. Tales consideraciones serían aún mayores para BT. Aunque el valor de las acciones de la operadora británica se ha reducido casi a la mitad este año, una adquisición costaría unos 30.000 millones de libras (33.000 millones de euros), incluida la deuda, antes de tener en cuenta pasivos poco claros por planes de pensiones.

Otras firmass presentan opciones más seguras y posiblemente más valiosas. Una prima del 20% permitiría a los compradores financieros engullir a la portuguesa Nos, la alemana 1&1 Drillisch, Orange Bélgica y su rival local Telenet por 7 veces el ebitda de este año o menos.

Aplicando el mismo marco que para KPN, la compra de Drillisch le daría a su nuevo propietario un 19% anual, mientras que Orange Bélgica ofrecería un retorno aún más sabroso si su matriz francesa aceptara vender. El truco será asegurarse de que los compradores no coman con los ojos.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías