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Invertir con futuro, invertir en Megatendencias

La energía renovable y la tecnología, grandes pilares en el avance de la sotenibilidad

Invertir con futuro, invertir en Megatendencias

Para invertir en renta variable es interesante focalizarnos a largo plazo y, así, abstraernos de los movimientos tácticos que se producen a corto que generan inquietud. Ambos aspectos nos dirigen a invertir de forma estratégica en tendencias de futuro, las megatendencias. Un concepto cada vez más relevante a nivel financiero y, sobre todo, de máxima importancia en el ámbito global, tanto político, económico como social.

Entre las grandes megatendencias se sitúan la demografía, planeta sostenible, la innovación y el desarrollo. Profundizando, destacaríamos la salud, la movilidad, el agua y el clima, la economía digital, etc. Y englobando a todas ellas, tenemos los motores que hacen posibles sus avances, las energías renovables y la tecnología. Todas son áreas de inversión con perspectivas de crecimiento en un mundo, que ya claramente, actúa con medidas y legislación concreta en esta línea.

Así, con el Pacto Verde de fondo, recientemente el Comité de Medio Ambiente del Parlamento Europeo ha aprobado, como objetivo, una reducción de las emisiones de CO2 del 60% para 2030, versus el objetivo previo del 40% y fijándose cero emisiones netas para 2050. El presidente Xi Jinping se comprometió ante la ONU, en septiembre, a que China tendrá cero emisiones (net zero) en 2060; tendrá que incluir ambiciosos objetivos de sostenibilidad con fortísimas inversiones multisectoriales en su próximo decimocuarto plan quinquenal. Japón también incrementará y anticipará sus objetivos de energías limpias. La carrera está lanzada.

La Comisión para la Transición Energética, organización internacional de desarrollo económico sostenible, plantea un plan detallado hasta 2050 que refuerza los argumentos de las megatendencias. La electricidad supondrá el 70% de la demanda final de energía (ahora en el 19%) y el hidrógeno verá crecer su demanda multiplicándose por catorce veces hasta 2030, mientras que los combustibles fósiles se irán reduciendo hacia el 10%. Así, la generación eléctrica tendrá que cuadriplicarse y toda la nueva capacidad tendría que ser renovable donde la solar, con un crecimiento compuesto anual del 16%, concentraría aproximadamente un tercio de todo el presupuesto climático mundial.

Por otro lado, y como ejemplo más evidente, el Fondo de Recuperación aprobado en la Unión Europea hace foco en primar la economía digital por su

intrínseco carácter sostenible. Sus objetivos se dirigen a incrementar el despliegue de banda ancha en las Administraciones y colegios, así como la capacidad y seguridad de la nube. Sin lugar a dudas, se está evidenciado que en la crisis sanitaria del Covid-19, la tecnología es el factor que está facilitando la recuperación económica y es el motor de la implantación sostenible y digital.

Las energías renovables y la tecnología continuarán respaldando el avance imparable de la sostenibilidad e innovación. Y seguirán siendo los pilares de las grandes megatendencias, ya imparables y que con tanta fuerza están irrumpiendo en el ámbito global y en nuestro universo particular.

César Martínez Martín, director de asesoramiento de Bankia

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