Infraestructuras

Sacyr y sus socios deberán devolver 206 millones al Canal de Panamá tras perder el arbitraje del basalto

La cuantía reclamada por las constructoras en este caso apenas representaba un 9% de los 5.200 millones de dólares en juego

Una de las compuertas del tercer juego de esclusas del Canal de Panamá.
Una de las compuertas del tercer juego de esclusas del Canal de Panamá.

Malas noticias para Sacyr en su disputa con la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) por los sobrecostes en la ampliación de la vía marítima con un tercer juego de esclusas. La compañía que preside Manuel Manrique, junto a sus socios del consorcio Grupo Unidos por el Canal (GUPC), ha recibido un fallo adverso de la Corte de Arbitraje de la Cámara de Comercio Internacional (CCI), con sede en Miami (EE UU), por el que el grupo de empresas adjudicatarias debe devolver 240 millones de dolares (206 millones de euros) a la ACP.

“Sacyr, que hoy está enfocado en la promoción y gestión de activos concesionales, tiene una estable y positiva situación financiera, la cual le permitirá atender el resultado de este laudo sin comprometer su solvencia financiera ni los proyectos en curso”, ha señalado la firma de infraestructuras a través de un comunicado.

La demanda de GUPC estaba motivada por la falta de basalto en la zona de las obras, con el que debían hacerse centenares de miles de toneladas de hormigón, en contra de lo que sostenían los informes geológicos de la ACP. Además de tener que acarrear la piedra desde otros puntos de Panamá, Sacyr y sus socios tuvieron serios retrasos en el arranque de los trabajos de construcción de la compleja obra por la fórmula de composición del propio hormigón.

“Sacyr, enfocado en la promoción y gestión de activos concesionales, tiene una estable y positiva situación financiera, la cual le permitirá atender el resultado de este laudo sin comprometer su solvencia financiera", señala Sacyr

En este caso, GUPC reclamaba 463 millones de dólares y la estimación de las empresas era obtener un fallo favorable por unos 430 millones de dólares. De esta última cifra, la ACP ya había pagado 244 millones a sus constructoras (Sacyr, Impregilo, Jan de Nul y Cusa) una vez que la instancia previa a la Corte de Arbitraje, la Junta de Resolución de Conflictos o DAB, dio la razón a las empresas a finales de 2014.

En el arbitraje, ya en suelo estadounidense, la ACP ha demandado precisamente el reintegro de esos 244 millones de dólares y 21 millones adicionales.

“Sacyr, propietario del 41,6% de GUPC, respeta, aunque no comparte, la decisión del ICC (Cámara Internacional de Comercio), que contradice la decisión anterior del DAB (Dispute Arbitration Board) que reconoció el 50% de la reclamación efectuada por GUPC sobre la composición del basalto y la fórmula del hormigón”.

El éxito del contrato es, sobre todo, técnico

Sacyr ha puesto esta noche el acento en varias ideas fundamentales: la resolución no es la esperada; la empresa puede responder financieramente; el caso apenas alcanzaba un 9% de lo reclamado a la ACP, y la infraestructura está en marcha con éxito.

Cuatro años después de su puesta en funcionamiento, el tercer juego de esclusas del Canal de Panamá funciona a toda máquina. Cuando GUPC cumplió los tres años al frente del mantenimiento, la disponibilidad del paso marítimo fue de un 99,97%.

Próximos hitos

En Sacyr tenían este resultado como clave a la vista de que otras reclamaciones derivan del problema del basalto. Fuentes cercanas a la española insistieron en la noche del viernes en que esta es solo una de las cinco reclamaciones que GUPC tiene interpuestas, por 5.200 millones de dólares, contra la liquidación de la ampliación del Canal de Panamá. Es decir, suponía menos del 9% de lo reclamado.

Hasta ahora dos de los arbitrajes habían caído del lado de la ACP, lo que supuso la devolución de anticipos recibidos en 2009 por parte de GUPC por 548 millones de dólares, así como la sanción con 194 millones en el caso de la ataguía (presa provisional) del Pacífico. Las empresas, por su parte, han conseguido cobrar casi 350 millones de dólares en reclamaciones ganadas.

Los dos arbitrajes aún en marcha en la corte de Miami son el de 780 millones de dólares por las compuertas y sobrecostes laborales, y un segundo, valorado en 2.970 millones de dólares, en el que se dirime la factura de la interrupción de las obras por falta de liquidez en el proyecto entre finales de 2013 y el primer trimestre de 2014. También pesa la crisis reputacional que ello supuso en las firmas constructoras.

Sacyr viene acompañando sus informes financieros de la opinión independiente de DFL Associate, cuya estimación es que GUPC podría recuperar, en un escenario razonable, algo más de 2.000 millones de dólares de los más de 5.000 millones demandados.

"El laudo de ICC sobre el basalto y la fórmula del hormigón sí reconoce a GUPC 25 millones de dólares aproximadamente en concepto de gastos adicionales de laboratorio y por la existencia de fallas no detectadas en el terreno", subraya la constructora. Y añade que seguirá defendiendo en las distintas instancias internacionales, ya sea en el ICC o en UNCITRAL, sus argumentos en relación con "las reclamaciones justas" que está haciendo a ACP.

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