Iñaki Ereño, de experimentar en internet a dirigir un negocio seguro

Será CEO de Bupa, tras 12 años digitalizando y expandiendo la filial Sanitas

Iñaki Ereño, próximo CEO de Bupa.
Iñaki Ereño, próximo CEO de Bupa.

Afable y preocupado por la salud propia y de los demás, Iñaki Ereño Iribarren (Melilla, 1964) será el primer español en dirigir una gran multinacional del seguro, Bupa, matriz de Sanitas, donde lleva mandando 12 años, en los que le ha dado el toque digital que protagoniza su carrera profesional.

Es además CEO para Europa y Latinoamérica, y su nombramiento como CEO de grupo, sujeto a aprobación regulatoria, surtirá efecto el 1 de enero. Sustituye a Evelyn Bourke, que se retira tras ocho años en Bupa, primero como jefe financiero y desde 2016 como CEO de grupo, para dedicarse a roles no ejecutivos. El sustituto de Ereño al frente de Sanitas se dará a conocer próximamente.

Dicen del directivo español que sabe escuchar y tiene buen talante. Aparca el coche en el extremo más alejado del parking para ir haciendo pasos y llegar a los 10.000 diarios que recomienda la OMS. Es aficionado al deporte de todo tipo: ha practicado mucho rugby (incluso de veteranos), y cree que quienes saben jugar en equipo también trabajan mejor. Además corre (triatlones, maratones), esquía y juega al tenis y al golf; de pequeño soñaba con ser deportista de élite. También hizo judo muchos años. Le gusta pintar abstracto, en acrílico, mezclando pinturas y elementos.

Su padre era ingeniero de minas y trabajaba en la explotación de hierro del Rif, en el protectorado español de Marruecos. Allí conoció a su madre, hija de militar (él destaca en su Linkedin haber hecho la mili). Volvió de pequeño a la Península, y estudió en los jesuitas, en Nuestra Señora del Recuerdo de Madrid, siempre con notables.

Aunque tenía vocación de arquitecto, eran los convulsos años ochenta y prefirió hacer Derecho en Icade y abrirse puertas. Durante la carrera trabajó haciendo roscones (de los que se hizo especialista); luego estuvo tres años como auditor interno en el departamento financiero de Acerinox, que, recuerda, cuidaba bastante a sus empleados, y le permitió aprender mucho de números. Viajaba y se divertía.
La parte de ventas y comercial le gustaba más, y fue durante tres años gestor de cuentas en Contact, dedicada a los programas de fidelización a través de tarjetas, y que ya no existe (ahora estaría dentro de Crédit Agricole). En ella aprendió a planificar para atenerse a los plazos.

Luego pasó otros cinco años en Continente, la experiencia más importante de su vida después de Sanitas, en sus palabras. La cadena seleccionaba, recuerda, personas con inquietudes similares, lo que generaba buen ambiente y buenos resultados. Fue subdirector comercial y director de marketing, al tiempo que hacía un MBA en el IESE (más tarde haría un Advanced Management Programme por la Wharton School de la Universidad de Pensilvania).

En 1999, mientras Continente se fusionaba con Pryca para acabar formando Carrefour, creó Netels.com, una empresa de moneda virtual, en el marco de lo que acabaría siendo la burbuja de las puntocom. Hace unos años señalaba en Abc que es fácil criticar aquella época, pero que, por ejemplo, su empresa tenía de accionistas a tres presidentes de bancos españoles. A ella dedicaría cuatro años de su vida, antes de que la absorbiera el grupo Santander. El siguiente hito de su recorrido fue Telefónica, como director de servicios de marketing de TPI, Páginas Amarillas.

En 2005 entra en Sanitas como responsable de marketing, clientes y desarrollo de negocio. Tres años después fue nombrado CEO, con la idea de que aprovechara su bagaje tecnológico para digitalizar la empresa. Desde 2012 dirige la unidad para España y Latinoamérica, que en 2016 se transformaría en Europa y Latinoamérica, que opera en España, Polonia, Turquía, Chile, México y Brasil, además de contar con negocio en otros países del continente americano.
En esos años, destacan desde la empresa, sobresale su apuesta por acercar a los clientes las ventajas de las herramientas digitales en el ámbito sanitario. En 2016, puso en el mercado el seguro de salud digital Blua, que incluye videoconsultas con el médico y todas las gestiones a través de la aplicación. Hace una década internalizó totalmente el servicio de atención al cliente.

Es firme defensor de la integración entre los hospitales propios y el aseguramiento de salud, y ha hecho crecer la red propia de Sanitas adquiriendo centros como el barcelonés Hospital Sanitas CIMA o el madrileño Virgen del Mar. Ese modelo lo expandió a otros países: por ejemplo, impulsó la construcción del hospital más grande de Bupa hasta la fecha, la Clínica Bupa Santiago, en Santiago de Chile, que se inauguró en 2018. En 2014 dirigió la compra de Cruz Blanca Salud en el país sudamericano, por 466 millones de euros.

También bajo su dirección, la compañía ha desarrollado una red de 200 clínicas dentales, que cuenta con 1,5 millones de asegurados, y que Sanitas quiere ampliar a 250 centros y 3 millones de clientes en 2025. Cuenta además con 47 residencias de mayores, con 6.000 plazas. La aseguradora, a pesar de la crisis, ha duplicado con creces su plantilla, de 5.000 a 12.000 empleados durante su mandato.

Haciendo honor a su negocio, Sanitas elevó el año pasado sus depósitos bancarios de 100 a 150 millones, al percibir el debilitamiento económico tanto español como mundial que ya acechaba antes del coronavirus; le estarán viniendo excelentemente en esta crisis, aunque su sector no es precisamente el más castigado. Esta misma semana, la compañía ha anunciado un acuerdo de exclusividad con Sabadell para vender seguros de salud, que se suma al que ya tenía con BBVA.

El predecesor de Ereño, Bourke, se ha centrado en invertir en tecnología para garantizar la seguridad de la información y reforzar la gestión de riesgos. Seguir con esa tarea de digitalización será el principal cometido de Ereño, para quien queda lejos la época de su startup dedicada a los sistemas de pago: ahora tiene en sus manos un negocio mucho más clásico y seguro, pero que necesita adaptarse a los tiempos.

El grupo

Bupa, con sede en el Reino Unido, tiene 83.000 empleados y 33,3 millones de clientes en más de 180 países del mundo. Nació en 1947 y tiene carácter mutual, por lo que reinvierte todos los beneficios en el negocio.

Es la segunda mayor empresa de pólizas de salud británica. En 2019 tuvo unos ingresos de 13.400 millones de euros y un beneficio de 454 millones. Las unidades que aportan más ventas son Australia, Nueva Zelanda, España y el Reino Unido.

Afable y preocupado por la salud propia y de los demás, Iñaki Ereño Iribarren (Melilla, 1964) será el primer español en dirigir una gran multinacional del seguro, Bupa, matriz de Sanitas, donde lleva mandando 12 años, en los que le ha dado el toque digital que protagoniza su carrera profesional. Es además CEO para Europa y Latinoamérica, y su nombramiento como CEO de grupo, sujeto a aprobación regulatoria, surtirá efecto el 1 de enero. Sustituye a Evelyn Bourke, que se retira tras ocho años en Bupa, primero como jefe financiero y desde 2016 como CEO de grupo, para dedicarse a roles no ejecutivos. El sustituto de Ereño al frente de Sanitas se dará a conocer próximamente.Dicen del directivo español que sabe escuchar y tiene buen talante. Aparca el coche en el extremo más alejado del parking para ir haciendo pasos y llegar a los 10.000 diarios que recomienda la OMS. Es aficionado al deporte de todo tipo: ha practicado mucho rugby (incluso de veteranos), y cree que quienes saben jugar en equipo también trabajan mejor. Además corre (triatlones, maratones), esquía y juega al tenis y al golf; de pequeño soñaba con ser deportista de élite. También hizo judo muchos años. Le gusta pintar abstracto, en acrílico, mezclando pinturas y elementos.Su padre era ingeniero de minas y trabajaba en la explotación de hierro del Rif, en el protectorado español de Marruecos. Allí conoció a su madre, hija de militar (él destaca en su Linkedin haber hecho la mili). Volvió de pequeño a la Península, y estudió en los jesuitas, en Nuestra Señora del Recuerdo de Madrid, siempre con notables.Aunque tenía vocación de arquitecto, eran los convulsos años ochenta y prefirió hacer Derecho en Icade y abrirse puertas. Durante la carrera trabajó haciendo roscones (de los que se hizo especialista); luego estuvo tres años como auditor interno en el departamento financiero de Acerinox, que, recuerda, cuidaba bastante a sus empleados, y le permitió aprender mucho de números. Viajaba y se divertía.La parte de ventas y comercial le gustaba más, y fue durante tres años gestor de cuentas en Contact, dedicada a los programas de fidelización a través de tarjetas, y que ya no existe (ahora estaría dentro de Crédit Agricole). En ella aprendió a planificar para atenerse a los plazos.Luego pasó otros cinco años en Continente, la experiencia más importante de su vida después de Sanitas, en sus palabras. La cadena seleccionaba, recuerda, personas con inquietudes similares, lo que generaba buen ambiente y buenos resultados. Fue subdirector comercial y director de marketing, al tiempo que hacía un MBA en el IESE (más tarde haría un Advanced Management Programme por la Wharton School de la Universidad de Pensilvania).En 1999, mientras Continente se fusionaba con Pryca para acabar formando Carrefour, creó Netels.com, una empresa de moneda virtual, en el marco de lo que acabaría siendo la burbuja de las puntocom. Hace unos años señalaba en Abc que es fácil criticar aquella época, pero que, por ejemplo, su empresa tenía de accionistas a tres presidentes de bancos españoles. A ella dedicaría cuatro años de su vida, antes de que la absorbiera el grupo Santander. El siguiente hito de su recorrido fue Telefónica, como director de servicios de marketing de TPI, Páginas Amarillas.En 2005 entra en Sanitas como responsable de marketing, clientes y desarrollo de negocio. Tres años después fue nombrado CEO, con la idea de que aprovechara su bagaje tecnológico para digitalizar la empresa. Desde 2012 dirige la unidad para España y Latinoamérica, que en 2016 se transformaría en Europa y Latinoamérica, que opera en España, Polonia, Turquía, Chile, México y Brasil, además de contar con negocio en otros países del continente americano.En esos años, destacan desde la empresa, sobresale su apuesta por acercar a los clientes las ventajas de las herramientas digitales en el ámbito sanitario. En 2016, puso en el mercado el seguro de salud digital Blua, que incluye videoconsultas con el médico y todas las gestiones a través de la aplicación. Hace una década internalizó totalmente el servicio de atención al cliente.Es firme defensor de la integración entre los hospitales propios y el aseguramiento de salud, y ha hecho crecer la red propia de Sanitas adquiriendo centros como el barcelonés Hospital Sanitas CIMA o el madrileño Virgen del Mar. Ese modelo lo expandió a otros países: por ejemplo, impulsó la construcción del hospital más grande de Bupa hasta la fecha, la Clínica Bupa Santiago, en Santiago de Chile, que se inauguró en 2018.  En 2014 dirigió la compra de Cruz Blanca Salud en el país sudamericano, por 466 millones de euros.También bajo su dirección, la compañía ha desarrollado una red de 200 clínicas dentales, que cuenta con 1,5 millones de asegurados, y que Sanitas quiere ampliar a 250 centros y 3 millones de clientes en 2025. Cuenta además con 47 residencias de mayores, con 6.000 plazas. La aseguradora, a pesar de la crisis, ha duplicado con creces su plantilla, de 5.000 a 12.000 empleados durante su mandato.Haciendo honor a su negocio, Sanitas elevó el año pasado sus depósitos bancarios de 100 a 150 millones, al percibir el debilitamiento económico tanto español como mundial que ya acechaba antes del coronavirus; le estarán viniendo excelentemente en esta crisis, aunque su sector no es precisamente el más castigado. Esta misma semana, la compañía ha anunciado un acuerdo de exclusividad con Sabadell para vender seguros de salud, que se suma al que ya tenía con BBVA.El predecesor de Ereño, Bourke, se ha centrado en invertir en tecnología para garantizar la seguridad de la información y reforzar la gestión de riesgos. Seguir con esa tarea de digitalización será el principal cometido de Ereño, para quien queda lejos la época de su startup dedicada a los sistemas de pago: ahora tiene en sus manos un negocio mucho más clásico y seguro, pero que necesita adaptarse a los tiempos.