El supervisor europeo de los mercados prorroga su vigilancia extra sobre los bajistas

ESMA renueva hasta diciembre la obligación de declarar posiciones en corto si superan el 0,1% del capital de una cotizada. Antes de que la medida entrara en vigor en marzo, solo era obligatorio si las posiciones superaban el 0,2%

Imagen de archivo de las banderas que ondean frente a la sede de la Comisión Europea, Bruselas.
Imagen de archivo de las banderas que ondean frente a la sede de la Comisión Europea, Bruselas. EFE

La sangría que han sufrido las Bolsas a raíz de la crisis del Covid 19 puso a los inversores bajistas en el punto de mira de las diferentes autoridades encargadas de vigilar el correcto funcionamiento de los mercados. Estos inversores, que se lucran con las pérdidas de valor de las compañías, llegaron a estar vetados en España por la Comisión Nacional del Mercado de Valores y el equivalente europeo del supervisor español, ESMA, todavía no les quita el ojo de encima. 

El supervisor europeo reconoce una mejoría en los mercados en relación a lo más duro del golpe, pero se resiste a retirar una de las medidas diseñadas con el objetivo de tener bajo control las posiciones bajistas ante el miedo de que puedan acentuar posibles turbulencias futuras. ESMA ha anunciado hoy su decisión de prolongar hasta el 18 de diciembre la obligatoriedad de declarar las posiciones bajistas cuando superen el 0,1% del capital de las cotizadas que fluctúen en las Bolsas del Viejo Continente. 

"La pandemia de Covid-19 continúa teniendo serios efectos adversos en la economía real de la Unión Europea, con cualquier previsión sobre una futura recuperación sumida todavía en la incertidumbre. Aunque los mercados financieros se han recuperado en parte, la situación sigue siendo impredecible particularmente en el contexto de una posible segunda ola de contagios", advierte ESMA.

Además de la incertidumbre generalizada, ESMA apunta que particularmente, lo que le ha llevado a dar este paso es la preocupante situación de las empresas financieras europeas. "Las pérdidas generalizadas de valor en las instituciones de crédito, un hecho que constituyó uno de los parámetros para prolongar esta decisión en junio, no han mejorado. Esto indica que las instituciones de crédito, que en ciertos casos son sistémicas, siguen siendo potencialmente vulnerables a operaciones en corto, sin importar si esas estrategias están basadas o no en fundamentales".

Hasta que ESMA adoptó por primera vez esta medida a mediados de marzo, solo era obligatorio reportar estas inversiones cuando superaban el 0,2% del capital. Con ello, es más fácil para los diferentes supervisores nacionales monitorizar este tipo de actividad. "El porcentaje de posiciones en corto que alcanzan entre el 0,1% y el 0,2% del capital se fue incrementando poco a poco en el periodo comprendido entre el 16 de marzo y el 11 de junio y permaneció relativamente estable desde entonces hasta el cuatro de septiembre representando en torno a un 13% del total de las posiciones cortas. En algunos países, rebajar el límite ha servido para comprobar que hasta el 50% de las posiciones cortas se dan en este rango", detalla ESMA en el informe que anuncia su decisión.

A ojos del supervisor europeo, el hecho de obligar a notificar estas posiciones cuando superen el 0,1% tiene un importante valor informativo para los reguladores en el contexto actual de volatilidad. "ESMA considera apropiado que las autoridades nacionales competentes sigan con detenimiento la evolución de las posiciones cortas antes de considerar la adopción de cualquier medida más intrusiva", afirma. 

Para tomar su decisión sobre si prorrogar o no esta obligación de una mayor transparencia de lo habitual, el organismo explica que se ha basado en un análisis de la evolución de distintos indicadores entre los que se incluyen los precios, la volatilidad y la evolución de las posiciones en corto. 

La obligación se aplica a cualquier persona física o legal, sin importar su país de residencia. No se aplica en el caso de aquellas acciones admitidas a cotización en otros mercados regulados donde la principal actividad bursátil se produzca en un país no Europeo. 

Para concluir, el supervisor ratifica su compromiso con el mercado y abre la puerta a adoptar medidas más contundentes en el futuro. "ESMA en coordinación con las autoridades nacionales, continúa monitorizando los acontecimientos en los mercados financieros como resultado de la crisis del Covid-19 y está preparada para usar sus poderes con el fin de asegurar el ordenado funcionamiento del mercado, la estabilidad financiera y la protección del inversor". 

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