El confinamiento desplomó un 52% el uso de cajeros y un 16% el pago con tarjeta

El monto cobrado con TPV cae un 17% y el sacado de los bancos cede un 35%. La retirada media de efectivo salta de 136 a 184 euros en el segundo trimestre

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La pandemia de coronavirus ha demostrado que lo habitual puede convertirse en algo extraordinario de la noche a la mañana. Un acto tan común como puede ser sacar dinero de un cajero puede perder buena parte de su sentido cuando la propagación de un virus lleva a confinar a los ciudadanos en sus hogares, a cerrar todos los comercios no esenciales y a primar los métodos de pago sin contacto en aquellas pocas compras permitidas, las de alimentación o medicinas. Y así ocurrió durante el segundo trimestre del año, que transcurrió casi íntegramente bajo el estado de alarma, en el que, según los últimos datos oficiales recopilados por el Banco de España, el número de retiradas de efectivo en cajeros automáticos se desplomó un 52% interanual.

En concreto, entre abril y junio se registraron 112,3 millones de operaciones en cajeros automáticos, frente a los 233 millones de retiradas del mismo periodo de 2019. En este plazo, los ciudadanos sacaron de los bancos 20.636 millones de euros, un 35% menos que los 31.739 millones retirados en la primavera del año pasado. Eso sí, dadas las restricciones de movimiento que operaron durante buena parte del trimestre, los españoles aprovecharon cada visita al cajero para hacer una retirada mayor. De media, sacaron 184 euros en cada visita, frente a los 136 euros que solicitaban retirar en el primer trimestre de 2019, o los 147 del arranque de 2020.

Tampoco el pago con tarjeta ha salido indemne del confinamiento, que arrancó el 14 de marzo y no comenzó a levantarse, progresivamente, hasta comienzos de mayo, ni de las restricciones comerciales que siguieron vigentes hasta que el estado de alarma se levantó el 21 de junio. El segundo trimestre del año se saldó con 932 millones de pagos con plástico, un 16% menos que en 2019, por un valor de 33.124 millones de euros, un 17% menos que un año antes. Un descenso significativamente menor que el registrado en los cajeros pero que rompe una imparable tendencia al alza en el pago con tarjeta, que venía pulverizando récords año tras año.

De hecho, el abono medio con tarjeta en el trimestre del confinamiento se elevó a 35,5 euros en su primer incremento desde el año 2005, desde cuando los españoles cada vez pagan cuantías menores sin recurrir a efectivo.

El peso de los pagos con tarjeta en mitad de la pandemia provocó, sin embargo, un incremento relevante en el número de terminales de punto de venta (TPV). Su número se elevó un 5% hasta superar por primera vez los dos millones de dispositivos en un marco en el que negocios trataban de facilitar en la medida de lo posible las ventas de productos esenciales durante el confinamiento y de aprovechar la progresiva reactivación que trajo con sí la desescalada de medidas de prevención de la propagación del virus. El número de cajeros automáticos, por su parte, continuó su progresivo descenso hasta situarse en 49.976, un 1,65% menos.

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