El acuerdo con Nikola electriza el dilema de General Motors

Hacer tratos con 'startups' puede abrir nuevas fuentes de ingresos, pero probablemente significa canibalizar su negocio

Mary Barra, CEO de GM.
Mary Barra, CEO de GM. REUTERS

Los fabricantes de coches tradicionales rara vez obtienen el beneficio de la duda. Eso es lo que está demostrando General Motors de nuevo al comprar el 11%, por 2.000 millones de dólares, de la startup de camiones eléctricos Nikola. Los accionistas parecen más convencidos de la versión de esta. La subida del martes de un 40% de la acción de Nikola aumentó su valor de mercado en aproximadamente los 5.000 millones que la empresa espera ahorrar con la incorporación de GM. Pero esta subió un 8%, y no alcanzó los 4.000 millones que ganará con la operación.

Si el acuerdo fuera un típico contrato de fabricación, tendría sentido. Suele implicar que una firma desarrolle tecnología clave y pague a otra para que la ensamble, como hizo Waymo, de Alphabet, con FCA. GM construirá el primer vehículo de Nikola, la camioneta Badger. Pero también proveerá las importantes baterías para ese y los siguientes modelos. El papel de Nikola se limita por ahora a diseño, ventas y marketing. Además, los beneficios que Nikola espera obtener en los próximos 10 años son ahorros en los gastos. GM prevé ganancias por el aumento de los ingresos y el valor creciente de su participación en Nikola. Si los accionistas lo creen así, deberían ser más atractivos e ilimitados que los recortes de costes.

GM ha tenido experiencias similares, como recibir solo una modesta subida bursátil después de revelar su prototipo de robotaxi y su batería Ultium a principios de año. Anuncios similares de Tesla, por ejemplo, pueden disparar su valor. Eso es en parte porque es una apuesta pura a los coches eléctricos y autónomos, como ikola, Lordstown Motors y otras marcas que han llegado a acuerdos para cotizar a través de empresas de cheque en blanco este año.

GM y sus viejos rivales tienen una tecnología más antigua que manejar junto con la nueva. Hacer tratos con los jóvenes puede abrir nuevas fuentes de ingresos. Pero probablemente también significa canibalizar su negocio. GM, por ejemplo, quiere lanzar su propia camioneta eléctrica Chevrolet en 2021. Solo cuando ambos compitan por las ventas, el valor del acuerdo se verá más claro.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías