El optimismo y la recuperación económica de Europa

Los líderes empresariales europeos deben comenzar a cambiar y reinventarse para el mundo pos-Covid-19

El optimismo y la recuperación económica de Europa

Los grandes directivos globales parecen transmitir un inesperado mensaje de confianza en Europa que refuerza las esperanzas sobre un rápido renacimiento empresarial e industrial. Ejecutivos de todo el mundo expresan un sorprendente optimismo, no solo de que las empresas en Europa empiecen a funcionar a medida que se recuperan de la pandemia, sino que incluso tengan la oportunidad de superar a sus rivales de otros mercados.

Aunque continúan los riesgos, algunas de las características de las empresas en Europa sugieren que pueden emprender un camino diferente hacia la regeneración, al unir la transformación digital acelerada con fortalezas tradicionales, como la sostenibilidad y la solidaridad. La combinación de estos factores refuerza las perspectivas de Europa en la era pos-Covid-19.

Los datos globales que manejamos revelan cierto optimismo sobre el mercado europeo, como aseguran el 66% de las respuestas de 478 grandes directivos de Europa, América del Norte y Asia-Pacífico. Asimismo, señalan la posibilidad de que las empresas de la región europea puedan aumentar su ventaja competitiva a medida que la economía global se reactive: el 39% de los líderes empresariales de Europa creen que las empresas europeas ganarán terreno sobre sus homólogas estadounidenses y el 43% sobre sus homólogas chinas. Estos resultados pueden resultar sorprendentes –dado los pronósticos realizados por la Comisión Europea, el FMI, el Banco Mundial y la OCDE–, sumados al doloroso recuerdo de la crisis de 2008 que aún pervive.

El confinamiento ha adelantado rápidamente la aceptación del consumidor de los canales digitales –desde las compras online hasta la sanidad electrónica y la educación virtual– obligando a las compañías a acelerar su propia transformación, algo que el 63% de los ejecutivos europeos parece haber comprendido. Europa también está a la vanguardia en lo que respecta a entender la forma en la que el propósito influye en los consumidores, cuyo gasto está determinado por valores vinculados al medioambiente, el bien social, la gobernanza inclusiva y, desde la pandemia, a la mejora de la atención sanitaria.

Los hábitos de compra durante el confinamiento han consolidado la tendencia hacia el consumo responsable, que ya se venía apuntando desde tiempo atrás. El 62% de grandes directivos europeos ven la oportunidad que supone responder a estos comportamientos, impulsados por las prioridades sociales y medioambientales. Además, los empresarios europeos siempre han mantenido un fuerte contrato social con sus empleados, lo que les da cierta ventaja para ser los primeros en realizar los cambios organizativos necesarios para permitir nuevas formas de desempeño, como el teletrabajo.

Por otra parte, y aunque el virus haya provocado un llamamiento a la relocalización para llevar las operaciones subcontratadas a los países de origen, los ejecutivos europeos se muestran escépticos, conscientes de que sus empresas ya están mucho más diversificadas en su base de proveedores que las compañías estadounidenses y asiáticas. En suma, el optimismo, respecto a la recuperación económica y la competitividad de Europa, ofrece a las empresas de nuestro continente una oportunidad única para reforzar su liderazgo. Sin embargo, todo ello dependerá de lo bien que sean capaces de transformar ese optimismo en acción.

Si bien los datos sugieren que existen riesgos de que algunas empresas en Europa se mantengan a la defensiva, dependan en exceso de los apoyos de sus respectivos Gobiernos y no inviertan lo suficiente en innovación disruptiva, el informe también hace un llamamiento a muchas compañías para que se pongan del lado correcto en este momento histórico.

Los líderes empresariales en Europa deben comenzar a reinventarse para el mundo pos-Covid-19. Ahora es el momento de pensar y actuar de manera diferente, asumir riesgos equilibrados para crear una resiliencia a largo plazo y renovar los modelos de crecimiento para adaptarse a lo que llamamos nueva realidad. La reinvención requerirá que tomen el liderazgo mundial en tecnologías transformadoras –como, por ejemplo, en modelos predictivos, applied intelligence, gemelo digital y edge computing– con el fin de acelerar su viaje a cloud. Además, parecen estar en una posición privilegiada para comenzar esta carrera: el 42% de los encuestados europeos en el sector de la fabricación planea acelerar la inversión en transformación digital, en comparación con el 32% de América del Norte y el 30% de la de Asia.

La Unión Europea también está a la cabeza, al entrelazar estrategias integrales en materia de economía digital y sostenibilidad destinadas tanto a lograr la excelencia tecnológica como a hacer posible una economía que funcione para todos. A pesar de lo difícil que ha sido la pandemia del Covid-19, a medida que salimos de ella, la escala y el alcance de las nuevas oportunidades de este nuevo camino a seguir son cada vez más evidentes. Es hora de que Europa tome medidas audaces y aproveche la innovación y las tecnologías para cerrar por fin la brecha de competitividad.

El nuevo pensamiento fue el motor del Renacimiento de Europa en el siglo XV, y la pandemia ha llevado a los líderes políticos y empresariales a una coyuntura similar a la de entonces. Esperemos que sientan que el optimismo y las ventajas con las que cuenta el Viejo Continente puedan reconvertirse en oportunidades para forjar un nuevo destino olvidándose de las viejas limitaciones.

Jean-Marc Ollagnier / Domingo Mirón son CEO de Accenture en Europa / Presidente de Accenture en España