Rubén Segura-Cayuela: “España debe llevar a Europa reformas con consenso político”

Prevé que el PIB español seguirá en 2022 por debajo del nivel pre-Covid, incluso con el apoyo del fondo europeo

Rubén Segura-Cayuela, economista jefe para Europa de Bank of America
Rubén Segura-Cayuela, economista jefe para Europa de Bank of America

Reconoce al inicio de la entrevista que la cumbre europea para la aprobación del fondo de recuperación, que finalizó el martes de madrugada después de intensas negociaciones, le ha robado muchas horas de sueño. Rubén Segura-Cayuela, economista jefe para Europa de Bank of America desde hace un año, considera que el balance es positivo, pero contempla muchas incertidumbres. “El fondo es muy grande, pero la crisis también es muy, muy grande”, advierte.

¿Cómo valora el acuerdo al que se ha llegado para el fondo europeo de recuperación?

Se ha producido un cambio muy importante en la forma que tiene Europa en gestionar este tipo de crisis. Recoge tres elementos novedosos; la emisión de deuda conjunta a gran escala, una parte de subsidios y la posibilidad de crear impuestos comunes.

¿Qué aspectos destacaría como positivos y negativos?

La crisis sanitaria ha generado unas necesidades de financiación enormes al hibernar la economía. Los bancos centrales están ayudando, pero el BCE no puede reemplazar a todos los inversores en deuda periférica. Hacia falta una señal política, más europea, y esto es lo que se ha conseguido. Sin embargo, creo que no hay que ser muy optimista en el sentido de que vaya a tener un importante impacto económico, al menos en el corto plazo. Este fondo ayuda a compensar parte de la falta de estímulo fiscal que han tenido algunos países, pero el dinero se distribuye de forma muy lenta. Eso sí, junto con el BCE da tiempo para lidiar con los problemas los dos próximos dos años.

¿Cuál es el principal riesgo?

La parte que más me preocupa es el mecanismo de freno de emergencia, que puede abrir un proceso muy complicado y que de momento no está claro a nivel de consejo europeo. Si se gestiona mal y genera muchas tensiones dentro del consejo, nos iremos a un fondo que se moverá todavía más lento.

¿Qué supone para España?

El fondo ayuda, pero no cambia la foto significativamente. Junto al BCE supone ganar tiempo para hacer los deberes que se deberían haber hecho hace seis años y los que ahora precisa la crisis del Covid. El Gobierno va a tener que elaborar un programa de reformas creíble, aparte del enfoque digital o verde necesarios. Y esa es la parte clave, porque tiene que tener el apoyo suficiente de fuerzas políticas. Hay que buscar el consenso para ese programa de recuperación que tiene que presentar a Europa, para demostrar que hay un apoyo significativo a esas reformas.

¿Han sido suficientes las medidas del Gobierno para combatir la crisis sanitaria y sus efectos?

Se han hecho cosas bien, pero no lo suficiente. Todos los países han ido por el mismo camino exceptuando Alemania, que demostrado un mayor esfuerzo fiscal. Todas las medidas de liquidez y garantías son correctas, pero estamos ante una crisis que genera pérdida de actividad permanente y de solvencia, y no han sido suficientes.

"Los tipos de interés van a seguir bajos; es más, deberíamos acostumbrarnos a que estén así casi de por vida"

¿Cuándo volverá el país a nivel de actividad previo a la crisis?

Teniendo en cuenta el esfuerzo que se ha hecho a nivel local y el fondo de recuperación, prevemos que incluso a finales de 2022 va a estar por debajo de donde hubiera estado sin la pandemia. No todas las empresas van a sobrevivir, algunos de los trabajadores que están en ERTE seguramente no van a volver a su trabajo. Dada la incertidumbre a la que nos vamos a enfrentar, los hogares y las empresas van a ahorrar más, pero no como en el segundo trimestre, que se hizo por el confinamiento, sino que va a ser por precaución.

¿Qué previsiones de crecimiento maneja para España y la Eurozona?

Para España esperamos una caída del PIB del 10% este año y un crecimiento del 5,1% en 2021. Para el área del euro, estimamos una contracción del 8,3% y una recuperación del 4,8% para el mismo periodo. La economía española tiene una composición sectorial a la que le afecta mucho el Covid.

¿Las ayudas de los bancos centrales están generando exceso de deuda?

El aumento de deuda se iba a generar de todas formas. La crisis requería que se llevaran a cabo todas las medidas de liquidez y estímulo que se han hecho y que los tipos de interés bajos se mantuvieran bajos. Es más, yo diría que se van a mantener así durante un tiempo, e incluso deberíamos a acostumbrarnos a que estén así casi de por vida. Los bancos centrales están centrados en el Covid, pero me preocupa que el escenario de la inflación se ha deteriorado significativamente a medio plazo. En esto la Fed lleva algo más de ventaja, ya que está pasando de lidiar la tensión del Covid a centrarse en la inflación y ha puesto el foco del debate en no mover los tipos hasta no alcanzar un nivel determinado.

¿Cómo valora las negociaciones del Brexit?

Estamos muy preocupados ante el riesgo de que no haya acuerdo. No obstante, la mayoría del coste de un Brexit duro ya está puesto en precio, dadas las tasas de crecimiento que prevemos para Reino Unido y la Unión Europea (caída del PIB en 2020 del 11,4% y del 7,7%, respectivamente).

¿Cómo ve Estados Unidos?

Hay un par de temas que me preocupan: la finalización de una serie de programas de estímulo fiscal este mes y la gestión de la pandemia. Y esto tiene un impacto muy significativo a nivel global y en nuestras previsiones europeas. Hay que estar muy atentos las próximas semanas.

¿En qué situación están los mercados?

Los mercados siguen estando muy optimistas, y en cierta medida tenemos en precio esta recuperación en V. A final de año, habrá que revalorar la realidad con los últimos resultados y no creo que esa V siga ahí.Hay otra parte fundamental cuando se piensa en renta variable, y es quién va a pagar el aumento de deuda que se está produciendo. En Europa creo que se va a hacer con tipos de interés bajos durante muchísimo tiempo y mayores impuestos a las empresas.

¿El peor escenario sería un nuevo confinamiento?

En las previsiones globales nadie contempla un segundo brote, al menos significativo. Me preocupan las consecuencias económicas, pero especialmente porque no tengo tan claro que a nivel europeo se pudiera dar el mismo apoyo fiscal de esta vez, aunque se haya quedado corto.

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