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Hevia, el último reducto de la burguesía madrileña

El emblemático restaurante de la calle Serrano sirve a domicilio buena parte de sus platos clásicos

  • Los restaurantes van abriendo de nuevo sus puertas. Poco a poco, se van adaptando a la realidad y a las normas fijadas por la crisis sanitaria. Lo que ha llegado para quedarse parece ser que es el servicio a domicilio o para  llevar, algo que para muchos era impensable hasta ahora. A esta corriente se ha sumado con éxito el restaurante Hevia, uno de los locales clásicos y de buen hacer de Madrid.
    1Los restaurantes van abriendo de nuevo sus puertas. Poco a poco, se van adaptando a la realidad y a las normas fijadas por la crisis sanitaria. Lo que ha llegado para quedarse parece ser que es el servicio a domicilio o para llevar, algo que para muchos era impensable hasta ahora. A esta corriente se ha sumado con éxito el restaurante Hevia, uno de los locales clásicos y de buen hacer de Madrid.
  • Ubicado en la calle Serrano, su fundador, el asturiano Pepe Hevia, y su mujer, Elena Arbizu, sentaron las bases en 1964 de este local, de decoración  y atmósfera elegante, con mantelería generosa en hechuras, flores frescas, música, terraza y una carta con cierta influencia europea, que ya cuenta con platos clásicos y reconocibles entre una parroquia entregada y acomodada. Es el caso de la tortilla de patatas (13,50 euros), con o sin cebolla, que preparan al instante y también empaquetan para llevar.
    2Ubicado en la calle Serrano, su fundador, el asturiano Pepe Hevia, y su mujer, Elena Arbizu, sentaron las bases en 1964 de este local, de decoración y atmósfera elegante, con mantelería generosa en hechuras, flores frescas, música, terraza y una carta con cierta influencia europea, que ya cuenta con platos clásicos y reconocibles entre una parroquia entregada y acomodada. Es el caso de la tortilla de patatas (13,50 euros), con o sin cebolla, que preparan al instante y también empaquetan para llevar.
  • Del negocio se ocupa hoy la tercera generación de la familia, los hermanos Ismael y Fernando Martín Hevia, que siguen manteniendo el carácter social del local, y abren horizontes con este nuevo servicio. Es el equipo de cocina el que coge la comanda como si se fuera a servir en la mesa, como tampoco se ha externalizado el transporte, del que se ocupa el personal del restaurante.
    3Del negocio se ocupa hoy la tercera generación de la familia, los hermanos Ismael y Fernando Martín Hevia, que siguen manteniendo el carácter social del local, y abren horizontes con este nuevo servicio. Es el equipo de cocina el que coge la comanda como si se fuera a servir en la mesa, como tampoco se ha externalizado el transporte, del que se ocupa el personal del restaurante.
  • Ofrecen al comensal dos opciones de servicio: se entrega sin contacto en la puerta del domicilio o, si se prefiere, el camarero entra uniformado en casa, emplata, calienta y si es necesario se lleva los residuos.
    4Ofrecen al comensal dos opciones de servicio: se entrega sin contacto en la puerta del domicilio o, si se prefiere, el camarero entra uniformado en casa, emplata, calienta y si es necesario se lleva los residuos.
  • Ofrece casi todos los platos de la carta del restaurante, como la ensaladilla rusa con ventresca (13,75 euros); gildas con anchoas (dos unidades, 6 euros); unos calamares de las Rías Bajas (17,75 euros), crujientes y templados, o un clásico mejillón tigre (dos unidades, 4,50 euros). En repertorio de platos incluye los callos a la madrileña (18 euros), o el steak tartar (23 euros)con carne de Valles del Esla, que llega perfectamente refrigerado sobre hielo. De postre, tarta de chocolate (que anuncian como la mejor del mundo, 8 euros) o tocino de cielo (5 euros).
    5Ofrece casi todos los platos de la carta del restaurante, como la ensaladilla rusa con ventresca (13,75 euros); gildas con anchoas (dos unidades, 6 euros); unos calamares de las Rías Bajas (17,75 euros), crujientes y templados, o un clásico mejillón tigre (dos unidades, 4,50 euros). En repertorio de platos incluye los callos a la madrileña (18 euros), o el steak tartar (23 euros)con carne de Valles del Esla, que llega perfectamente refrigerado sobre hielo. De postre, tarta de chocolate (que anuncian como la mejor del mundo, 8 euros) o tocino de cielo (5 euros).
  • Hevia: Serrano, 118. Madrid. Tel. 915 623 075. www.heviamadrid.com.
    6Hevia: Serrano, 118. Madrid. Tel. 915 623 075. www.heviamadrid.com.