El Ibex se anota un 3,14% en su mejor semana en un mes

Las esperanzas en torno a posibles vacunas y los datos económicos procedentes de Estados Unidos insuflan esperanza en unos mercados que están dando en precio una recuperación económica en forma de V

Ibex 35

Después de firmar el martes el peor semestre de su historia con una caída del 24,27%, el Ibex 35 ha seguido la estela del resto de grandes Bolsas mundiales y parece enfilar con un mayor optimismo la segunda mitad del año. Las noticias positivas en torno a posibles vacunas contra el Covid-19 y unas mejores cifras económicas de lo esperado en Estados Unidos han servido de impulso para que el principal índice español haya acabado su mejor semana en un mes con un avance del 3,14% que lo ha llevado hasta los 7.403,5 puntos. No obstante, el camino no está exento de peligro y hoy las caídas regresaron con el Ibex dejándose un 1,27% en una sesión en la que no ha contado con la guía de Wall Street, cerrado por la celebración del Día de la Independencia estadounidense.

Esta semana los inversores han demostrado más apetito por el riesgo, un hecho que queda patente por la mejora que han experimentado las empresas pertenecientes a sectores más cíclicos. En el Ibex, Bankia ha sido el mejor valor de la semana con una revalorización del 9,62%. Le sigue ArcelorMittal (+7,96%) y Meliá (+7,45%). Iberdrola, excepción defensiva en la tónica de mejora de los cíclicos que ha sumado un 6,87% y CaixaBank (+6,12%) completan la lista de cotizadas con mejor desempeño. En lado opuesto, Telefónica (-1,45%), Cie Automotive (-1,83%) y Almirall (-3,54%) han sido las peores.

A la hora de determinar el rumbo de los mercados, la evolución de la pandemia y el ritmo de recuperación económica han sido y seguirán siendo los elementos centrales. En Estados Unidos y Europa, la situación es calificada de “dicotomía” por Pedro del Pozo, director de inversiones financieras en Mutualidad de la Abogacía. “Europa da la sensación de que acentúa la parte de mantener contenido el coronavirus, mientras que Estados Unidos, está en una fase en la cual los contagios van mal pero la economía va muy bien”. La primera economía del mundo encadenó hasta el viernes 10 días seguidos de récords en el número de contagios, pero los datos de empleo del mes de junio también marcaron un récord de la serie histórica al crearse 4,8 millones de puestos de trabajo, por encima de los 3,2 millones que se esperaban.

Los inversores se mueven a golpe de expectativa y en medio de una gran incertidumbre. En el plano empresarial, la temporada de resultados del segundo trimestre ya está a punto de empezar y se prevé como la más dura de la historia. Del Pozo destaca que dadas las bajas esperanzas del mercado, hay lugar para sorpresas positivas e incide en que lo importante no será tanto lo que pasó en el segundo trimestre, sino las previsiones que vayan haciendo unas empresas que manejan distintos escenarios, siendo alguno de ellos realmente negativo. “El tema fundamental es que en las próximas semanas y meses se tiene que cerrar el hueco que existe entre multiplicador y beneficio, las Bolsas no están baratas en términos de PER, aunque los tipos de interés sean bajos y favorezcan un PER más alto, no es descartable que se produzcan episodios de volatilidad con fuertes caídas”.

Richard Halle, gestor del equipo de renta variable de M&G, también se muestra preocupado por lo estrecho de las valoraciones. “Las empresas que todo el mundo quiere en su cartera pueden seguir alcanzando nuevos máximos, pero si el mundo ha cambiado tanto como parece que lo ha hecho, el mercado tendrá que volver a aprender una lección que ha olvidado, las valoraciones importan”. Halle recuerda que la historia demuestra que cuando los PER están tan elevados, no hace falta mucho para que un shock hunda con fuerza los precios de las acciones. “Con muchas de las narrativas que hasta ahora eran válidas puestas en entredicho, solo podemos tener segura una cosa: los ganadores y los perdedores de la próxima década van a ser distintos a los de la anterior”.

Más allá de la renta variable, la mejora del sentimiento ha llegado a otras partes del mercado. En la renta fija, la decidida acción de los bancos centrales ha devuelto las rentabilidades al punto en el que empezaron el año. Así, el bono español a 10 años ha cerrado hoy en una rentabilidad del 0,44%, muy similar al 0,45% en el que arrancó la semana y ligeramente por debajo del 0,468% del 31 de diciembre de 2019. Por su parte, la prima de riesgo española sí ha registrado un mayor movimiento. En concreto, ha pasado de los 94 puntos de la anterior semana a acabar esta en los 88 enteros, su mejor nivel desde inicios de marzo, antes de que el mercado se hundiera en lo peor de la pandemia en Europa.

Los diferentes expertos no dejan de advertir de que el mercado está dando en precio una recuperación en forma de V y de lo peligroso que es esto ante el riesgo de decepciones. “Hemos entrado en la fase del baile, una fase posterior al confinamiento general que se adoptó en la lucha contra el virus en la que se prevé reaccionar de forma muy flexible y específica con medidas individuales a la propagación de focos de contagio, aunque no se puede descartar totalmente que no se produzca una segunda ola. Bailar no significa moverse siempre en una sola dirección”, concluye Hans-Jörg Naumer, director de mercados de capital globales e investigación temática de Allianz Global Investors. 

El petróleo se recupera

El petróleo Brent ha acabado la semana rondando los 42 dólares por barril, ligeramente por encima de los 41,02 dólares por unidad en los que arrancó el lunes. Los recortes de la OPEP+ y las mejores perspectivas económicas tiran del precio del crudo.

Pese al alza del oro negro, los problemas siguen presentes para los países productores y la presión para extraer más aumenta. “De media, los países miembros de la OPEP necesitarían que el petróleo tuviese un precio de 90 dólares por barril”, señalan desde Allianz GI.

Normas
Entra en El País para participar