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La Huerta de Carabaña, la gran apertura del verano

Roberto Cabrera se instala con su equipo hasta septiembre en la finca familiar de Carabaña

  • Merece la pena desplazarse hasta la localidad de Carabaña, a apenas 50 kilómetros del centro de Madrid, donde se encuentra la finca y la casa familiar de Huerta de Carabaña, el proyecto gastronómico y empresarial que lidera el cocinero Roberto Cabrera.
    1Merece la pena desplazarse hasta la localidad de Carabaña, a apenas 50 kilómetros del centro de Madrid, donde se encuentra la finca y la casa familiar de Huerta de Carabaña, el proyecto gastronómico y empresarial que lidera el cocinero Roberto Cabrera.
  • Allí ha montado, que no improvisado porque todos los detalles están cuidados con esmero, a pie de 15 hectáreas de huerta, y rodeado de tomateras, ajos, cebollas, gallinas extremeñas, árboles frutales, rosas y el rumor del río Tajuña de fondo, un concepto culinario elegante, sencillo, diferente, fresco y sin pretensiones.
    2Allí ha montado, que no improvisado porque todos los detalles están cuidados con esmero, a pie de 15 hectáreas de huerta, y rodeado de tomateras, ajos, cebollas, gallinas extremeñas, árboles frutales, rosas y el rumor del río Tajuña de fondo, un concepto culinario elegante, sencillo, diferente, fresco y sin pretensiones.
  • Con el restaurante de la calle Lagasca de Madrid cerrado por la pandemia, entre todo el equipo de Huerta de Carabaña se montó un espacio al aire libre, decorado con flores, resguardado del sol con cañizo, que deja pasar una cálida luz a las 10 mesas debidamente separadas, con un piano en el centro, vitrinas que guardan licores y la cristalería para el servicio, y una mesa con toda la cacharrería necesaria para hacer café filtrado e infusiones al instante.
    3Con el restaurante de la calle Lagasca de Madrid cerrado por la pandemia, entre todo el equipo de Huerta de Carabaña se montó un espacio al aire libre, decorado con flores, resguardado del sol con cañizo, que deja pasar una cálida luz a las 10 mesas debidamente separadas, con un piano en el centro, vitrinas que guardan licores y la cristalería para el servicio, y una mesa con toda la cacharrería necesaria para hacer café filtrado e infusiones al instante.
  • La cocina, como todo en este lugar, también está a la vista, en una especie de quiosco de cristal, donde se prepara un menú degustación (65 euros, bebidas aparte), bajo la batuta del jefe de cocina, Ricardo Álvarez, y se asa al estilo Burduntzi (con estaca sobre brasas) las piezas de cordero de raza colmenareña. Todo un espectáculo visual para el visitante.
    4La cocina, como todo en este lugar, también está a la vista, en una especie de quiosco de cristal, donde se prepara un menú degustación (65 euros, bebidas aparte), bajo la batuta del jefe de cocina, Ricardo Álvarez, y se asa al estilo Burduntzi (con estaca sobre brasas) las piezas de cordero de raza colmenareña. Todo un espectáculo visual para el visitante.
  • Aquí no hay carta. Solo una única propuesta, a base de productos recién cogidos de la huerta, que comienza con un bocado de tomate aliñado (de los primeros de la temporada) y un gazpacho. En el siguiente pase llegan unos minicalabacines y flor de calabacín rellena de crema de queso y una vinagreta de piñones.
    5Aquí no hay carta. Solo una única propuesta, a base de productos recién cogidos de la huerta, que comienza con un bocado de tomate aliñado (de los primeros de la temporada) y un gazpacho. En el siguiente pase llegan unos minicalabacines y flor de calabacín rellena de crema de queso y una vinagreta de piñones.
  • Dos platos sublimes, para mojar y mojar pan, el pisto de verduras con huevo frito, y la acelga roja, kale y acedera con jugo de verduras y jamón ibérico. Le sigue el cordero que se sirve con lechuga. Para finalizar, un refrescante surtido de frutas y sorbete de naranja.
    6Dos platos sublimes, para mojar y mojar pan, el pisto de verduras con huevo frito, y la acelga roja, kale y acedera con jugo de verduras y jamón ibérico. Le sigue el cordero que se sirve con lechuga. Para finalizar, un refrescante surtido de frutas y sorbete de naranja.
  • En la carta de vinos se encuentran etiquetas, como el Mandolas, el vino blanco que elabora Vega Sicilia en Hungría. Cuentan con un servicio de transfer desde Madrid por 100 euros y con capacidad máxima para ocho personas. Huerta de Carabaña: Tel. 682 47 96 21. www.huertadecarabana.es
    7En la carta de vinos se encuentran etiquetas, como el Mandolas, el vino blanco que elabora Vega Sicilia en Hungría. Cuentan con un servicio de transfer desde Madrid por 100 euros y con capacidad máxima para ocho personas. Huerta de Carabaña: Tel. 682 47 96 21. www.huertadecarabana.es