Musk mata tres pájaros de un tiro con su contrato de cobalto

Se garantiza 6.000 toneladas anuales de las minas de Glencore en la República Democrática del Congo

Concesionario de Tesla en Pekín, el 11 de junio.
Concesionario de Tesla en Pekín, el 11 de junio. AP

Elon Musk va a poner tristes a sus rivales tocando un blues al estilo heavy metal. Al garantizarse 6.000 toneladas al año de cobalto procedente directamente de las actividades del gigante minero Glencore en la República Democrática del Congo, el jefe de Tesla se asegura un abundante suministro de este ingrediente de las baterías, mientras minimiza los dolores de cabeza en torno a su procedencia. Con China cada vez más interesada en el metal azul, Musk también presiona a competidores de los vehículos eléctricos como General Motors y Volkswagen.

El antiguo Zaire, uno de los países más pobres del mundo, debería de tener más poder sobre el mercado del cobalto que Arabia Saudí sobre el del petróleo. La región sudoriental de Katanga alberga dos tercios de las reservas disponibles del metal.

Pero la reputación de conflictos y combates de la República hace que sea arriesgado y caro de conseguir. De ahí que Musk siempre haya expresado su preferencia por sacar el cobalto de la ingeniería de las baterías de los coches Tesla.

Que se haya asegurado un cuarto del cobalto de Katanga Copper Company, de Glencore, alrededor del 4% de la producción mundial, sugiere que esa preferencia está todavía muy lejos de la realidad. Es casi cuatro veces lo que usó Tesla en 2019, según la consultora británica Benchmark Mineral Intelligence (BMI).

Al centrarse en la única minera de cobalto no china de la República Democrática del Congo, Musk también minimiza el riesgo de exposición a abusos laborales, especialmente con el Covid-19 obstaculizando la auditoría normal de la cadena de suministro sobre el terreno.

Las actividades de Glencore están más mecanizadas, lo cual hace improbable que el cobalto de las rocas excavadas por las legiones de mineros informales de la República, algunos de ellos niños, llegue hasta las baterías Tesla. Eso es más difícil de verificar con los productores chinos, de menor escala.

A los rivales occidentales de Musk les resultará más difícil encontrar una tranquilidad similar, sobre todo porque las baterías de los vehículos de Volkswagen, BMW y General Motors usan más cobalto.

Este año, las minas de Glencore en la República Democrática del Congo producirán 26.000 toneladas del mineral, alrededor del 18% del suministro mundial. Los operadores chinos, como China Molybdenum, producirán otro 37%. Sin embargo, los acuerdos de extracción con mineras como Glencore, que envía la mitad de su mineral de cobalto de la República a procesadores chinos como Gem Jiangsu Cobalt Industries, implican que las refinerías chinas manejan casi el 70% del cobalto refinado del mundo, según BMI.

Con Tesla y China controlando casi tres cuartos de los suministros disponibles en el mundo, habrá menos para todos los demás. El metal está actualmente a solo 30.000 dólares la tonelada, un tercio de su pico de 2018, debido en gran parte a un exceso de suministro de las mineras informales de la República. Cuando los precios se recuperen, a Musk no le afectará.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías