El confinamiento no ha detenido al capital riesgo

Durante el estado de alarma se han cerrado 67 rondas por 126 millones

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Después de dos meses de negociaciones, lo que más preocupaba a los inversores de Wallbox era que la cuarentena ordenada por el Gobierno para controlar el brote de coronavirus les impidiese firmar el acuerdo ante notario. “Nos pidieron que adelantásemos lo máximo posible el acto”, cuenta Enric Asunción, cofundador de la startup.

Finalmente, el 16 de marzo, los representantes legales de Seaya Ventures e Iberdrola, en Madrid, y de Endeavor Catalyst, en San Francisco, sellaron la operación que permitió al fabricante de cargadores eléctricos levantar 23 millones de euros en fondos para sus planes de expansión.

“El temor de los inversores era que alguno no pudiera entrar en la ronda por la imposibilidad de firmar el contrato. Pero la pandemia no afectó la confianza en el proyecto. Todos los países hablan de que la reconstrucción económica será en clave verde y la UE prepara inversiones enormes en coches eléctricos y energías renovables”, dice Asunción.

Los fondos internacionales siguen apostando por España

En pleno confinamiento, mientras las Bolsas se hundían y el paro se disparaba, más de medio centenar de emprendedores españoles siguieron adelante con sus campañas de financiación y consiguieron cerrarlas con éxito; algunas, como en el caso de Wallbox, por sumas bastante respetables. Según Transactional Track Record (TTR), desde el inicio del estado de alarma (14 de marzo), 67 startups han completado rondas de capital riesgo por un total de 126 millones de euros.

Wallbox lidera el ranking con 23 millones que destinará a la mejora de sus cargadores para parkings en China, donde tiene una fábrica que produce exclusivamente para ese mercado, y al lanzamiento de sus modelos residenciales en EE UU.

El 2 de abril, cuando se notificaron 950 fallecidos por Covid, Factorial, una aplicación que automatiza procesos de recursos humanos, recaudó 15 millones en una operación liderada por Charles River Ventures (CRV), firma de Silicon Valley, y en la que también han participado sociedades de Suecia y Alemania. “La emergencia sanitaria aumentó la tensión, sobre todo en la última etapa del proceso. Sin embargo, CRV es un fondo de gran prestigio internacional y se mantuvo firme en los términos acordados verbalmente”, recuerda Jordi Romero, cofundador de la startup.

Al inicio de la emergencia, Wallbox levantó el importe más alto, 23 millones

“Wallbox, Factorial... son operaciones buenas en cualquier escenario que demuestran que el mercado ha seguido abierto y no se ha paralizado”, destaca Alberto Gómez, vicepresidente de Ascri, la asociación española de fondos de capital privado. Aun así, considera muy probable que el ejercicio se cierre con volúmenes inferiores a los del anterior, porque la coyuntura obliga a las startups a ser prudentes y medir sus gastos. En 2019, el capital riesgo invirtió en España 737 millones de euros en 517 acuerdos. De ellos, 79 fueron protagonizados por fondos internacionales.

El mercado ha continuado activo en la fase de desescalada. La semana pasada, OnTruck, una plataforma para transportistas, se colocó segunda en el ranking de TTR al captar 17 millones de fondos de Reino Unido, Francia y EE UU.

En las webs de financiación participativa, el impacto de la pandemia ha sido más evidente. “En marzo y abril se cancelaron al menos el 30% de las rondas y poco menos del 35% se retrasaron para junio-julio o septiembre-octubre”, indica Pepe Borrell, director de la filial de Crowdcube, plataforma de equity crowdfunding, cuyos datos engloban transacciones de todos los países.

En el pico de la crisis, Factorial captó 15 millones, gran parte de ellos en Silicon Valley

“Las que se completaron durante esos meses bajaron sus objetivos de financiación a la mitad”, puntualiza. Borrell estima que este será un año de rondas puente, es decir, de operaciones más pequeñas cuya meta será asegurar liquidez para mantener el proyecto a flote hasta que el temporal escampe y puedan retomarse planes de crecimiento más agresivos.

“Si bien la coyuntura ha afectado principalmente a sectores clave para la economía española como el turismo, la restauración y el inmobiliario, las startups continúan en el radar del capital riesgo”, comenta Marcela Chacón, portavoz de research business intelligence de Transactional Track Record. “Así lo demuestra el atractivo que han tenido sus proyectos de fintech, salud, higiene y estética y biotecnología, los cuales han reflejado una dinámica considerable, tanto en operaciones domésticas como en inversiones transfronterizas en el transcurso de 2020, incluso durante el confinamiento”, resalta.

Los analistas de TTR esperan que esta tendencia se incremente en el periodo de pospandemia debido a la prioridad que los inversores darán a los negocios de internet, comercio electrónico y ciberseguridad. No obstante, consideran importante que España controle la pandemia y reactive su economía en el corto plazo.

Préstamos online

El crowdlending, que canaliza préstamos online de particulares a empresas, ha visto un descenso de las solicitudes. “En este momento, las compañías buscan principalmente financiación para cubrir circulante y la nuestra está diseñada para proyectos de inversión a medio y largo plazo”, explica Grégoire de Lestapis, CEO de October.

De Lestapis propone que el Ministerio de Economía permita a las plataformas de crowdlending distribuir los préstamos garantizados por el Estado, como ya ocurre en Francia, Italia y Holanda, “a fin de que más pymes puedan beneficiarse de la financiación”.

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