Salvar el Circo del Sol requiere habilidad para el contorsionismo

El éxito de otros negocios de aspecto descabellado puede haber animado a los acreedores a seguir adelante

Espectáculo Crystal, del Circo del Sol, en Riga (Lituania), en enero.
Espectáculo Crystal, del Circo del Sol, en Riga (Lituania), en enero. REUTERS

Los acreedores del Circo del Sol están pensando hacer su propio equilibrio sobre el alambre. Catalyst Capital, BlueMountain Capital y Sound Point, entre otros, quieren tomar el control de la atribulada compañía de TPG Capital. El Circo necesitaba reiniciarse incluso antes de que el virus le obligara a cerrar sus puertas y a despedir al 95% de su personal. La pandemia ha vuelto aún más inestables sus perspectivas, pero el éxito de otros negocios de aspecto descabellado puede haber animado a los inversores a seguir adelante.

TPG y el grupo chino Fosun se endeudaron al comprarlo en 2015 por 1.500 millones de dólares. El Circo fue entonces de caza, comprando el grupo de mimos musicales Blue Man en 2017 y The Works Entertainment, de magia, en 2019. Pero sus espectáculos necesitaban efectivo para reinventarse constantemente, y no siempre tenían éxito.

Ahora los acreedores ofrecen invertir 300 millones y rebajar en 900 millones su deuda de 1.200 millones. Usando métricas financieras de tiempos pasados, podría no parecer un mal negocio para los oferentes. World Wrestling Entertainment (lucha libre), por ejemplo, cotiza a unas cuatro veces las ventas, y en el ejercicio septiembre-septiembre el Circo ingresó 900 millones, según Moody’s. El problema es que valorar una compañía de espectáculos en vivo es como subirse a la cuerda floja con los ojos vendados. Los requerimientos de capex para refrescar los espectáculos pueden ser enormes. La pandemia lo complica. Puede que Las Vegas, cuyos clientes dieron al Circo un tercio de los ingresos, esté reabriendo, pero no se sabe cuántos espectáculos y cuánta audiencia podrá tener la compañía allí o en otro lugar.

Aun así, los inversores están mostrando últimamente su voluntad de aceptar, o incluso ignorar, los riesgos en todo tipo de operaciones. Hilton Grand Vacations se ha visto inundado de demanda de bonos respaldados por ingresos futuros, a pesar de la poca gente que está yendo lejos de vacaciones. Y el grupo de gimnasios Planet Fitness, con rating CCC, obtuvo 100 millones de sus bancos, aunque tuvo que pagar el 9% por el privilegio.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías