La estrategia de apostar por la mejora del precio de una opa fracasa el 80% de las veces

El mercado especula con una contraoferta por MásMóvil; los inversores sí ganaron en las operaciones de GAM, Natra e Hispania

Opas Bolsa Pulsar para ampliar el gráfico

Comprar al calor de la posibilidad de una contraopa o de una subida de precio de la oferta original es una estrategia arriesgada. La historia bursátil patria revela que solo se ha mejorado la propuesta inicial en cinco de las 17 opas liquidadas en la Bolsa española desde 2017. Y solo en tres de ellas hubo margen real para ganar dinero sin jugarse la cartera.

El mercado especula ahora con que haya otro potencial comprador que rivalice con el consorcio formado por KKR, Cinven y Providence para hacerse con MásMóvil. CVC se interesó en su momento, y también suenan competidores como Orange, aunque lo ha negado, o Vodafone. El sueño del inversor es que se produzca una guerra de opas.

Comprar a un precio razonable tras una oferta es una misión complicada

La operadora cerró el lunes pasado, cuando se anunció oficialmente la oferta, a 23,68 euros por acción, por encima de los 22,5 euros que ofrecen los fondos. Que tengan garantizado ya el 30% del capital y que para romper ese compromiso un rival tenga que poner encima del tapete al menos 26 euros por título complican la posibilidad de una batalla. También existe una cláusula que dificulta que otras telecos entren en liza: para deshacer el pacto, el competidor tendría que aceptar sin rechistar cualquier condición de competencia. Léase, no podría negociar ante una posible decisión descabellada de la CNMC.

Si bien, hasta cinco días naturales antes de que concluya el periodo de aceptación hay tiempo para que llegue una oferta competidora. También para que los actuales compradores eleven el precio de la suya.

Táctica incierta

La posibilidad de mejora existe hasta cinco días antes del final del plazo de aceptación

Con todo, es poco habitual ganar dinero con la estrategia de comprar a la espera de que haya una batalla por el control de una empresa, de que el comprador inicial recapacite y suba su puja o de que la CNMV enmiende la plana al oferente y le corrija el precio. En las opas planteadas en los últimos tres años y medio, solo se ha producido alguna de estas circunstancias en el 29% de las ocasiones.

Pero ni aun en estas fue sencillo ganar dinero: comprar a un precio atractivo en las opas sobre Abertis (2017 y 2018) o Hispania (2018) no fue tarea fácil. En más del 80% de los casos la estrategia fue fallida. El grupo de autopistas enseguida comenzó a subir ante la posibilidad de que ACS contraatacara. Llegó a cotizar por encima de 19 euros por acción; quien entrara a ese precio perdió dinero respecto a la opa, a 18,36 euros descontados dividendos, lanzada en alianza por el grupo que preside Florentino Pérez y por la firma italiana.

Blackstone mejoro su oferta por Hispania para asegurarse el éxito, pero la socimi había llegado a cotizar muy cerca del precio corregido, a 18 euros. El margen de ganancia frente a los 18,25 euros que pagó el gigante del capital riesgo fue reducido.

Tuvieron más éxito los inversores en GAM, pero fue gracias a la CNMV. Francisco Riberas, presidente de Gestamp, tuvo que mejorar la oferta de un euro a 1,72 tras la intervención del supervisor. El precio inicial, anunciado el 5 de diciembre de 2018, se situaba por debajo de la cotización de esa sesión. Cierto que los títulos habían tocado un máximo a 1,6 euros entre la primera propuesta y la aumentada.

También en Natra hubo oportunidad de ganar dinero. Un grupo de pequeños accionistas había solicitado una mejora del precio al comprador, Investindustrial, que subió el precio desde los 0,9 euros por acción de enero al euro entero en mayo.

En la opa de Carlyle por Bodegas Bilbaínas se produjo un incremento de precio sideral. Pasó de 7,18 a 16,5 euros por acción. Pero solo los accionistas antiguos sacaron partido, puesto que la liquidez de la firma vinícola era tan reducida que apenas se negociaba en Bolsa.

BME y Dia

La gran opa del año, junto a la de MásMóvil, es la de BME, cuyo resultado se conocerá en los próximos días. El gestor de la Bolsa suiza, Six, presentó la oferta el 18 de noviembre del año pasado. Y, ese mismo día, Euronext se manifestó ante la CNMV y aseguró que también estaba interesada en adquirir la compañía que dirige Javier Hernani. BME llegó a cotizar un 6% por encima del precio ofrecido por el grupo suizo, pero la oferta competidora no llegó a materializarse.

En Dia, con una opa de Letterone a 0,66 euros por acción, se dispararon los rumores de una contraopa o de una mejora del precio inicial. Ni una ni otra. En Telepizza, ahora en una situación límite, hubo una disputa de varios fondos con KKR para que subiera su opa de los 6 euros por acción. No lo lograron.

El resultado de invertir 10.000 euros en cada operación

Simulación. Si un inversor hubiese comprado todas las empresas que han sido la diana de una opa desde 2017 a la espera de una ganancia derivada por una guerra de ofertas o de una mejora de precio, su cartera registraría números rojos. Cierto que la simulación es muy estricta. Para el cálculo se ha empleado el precio de cierre más elevado desde de que se presentó la oferta, aunque previo siempre a las mejoras del precio, en GAM, Natra e Hispania, o de que se anunciara un contraopa (Abertis). Para una apuesta de 10.000 euros en cada operación, las pérdidas rondarían los 1.900 euros. Para el cálculo se ha excluido a Bodegas Bilbaínas, que nunca se pudo comprar de manera efectiva.

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