Alemania y Francia ultiman una plataforma europea de proveedores 'cloud' para eludir a Amazon, Microsoft y Google

El proyecto Gaia-X, que busca la independencia digital del Viejo Continente, toma cuerpo. Ambos gobiernos registran una entidad sin ánimo de lucro en Bruselas que gestionará la iniciativa

Gaia X
El ministro de Finanzas francés Bruno Le Maire y el ministro de Economía alemán Peter Altmaier presentan el proyecto de infraestructura de datos europea Gaia-X.

Alemania y Francia aceleran el proyecto Gaia-X que busca crear un ecosistema de computación en la nube que ayude a Europa a reducir su dependencia de Amazon, Microsoft y Google. Los ministros de Economía y Energía alemán, Peter Altmaier, y el ministro de Economía y Finanzas francés, Bruno Le Maire, han revelado esta mañana que la iniciativa se ha constituido como una organización sin ánimo de lucro, que tendrá entre sus cometidos establecer estándares comunes para almacenar y procesar datos en servidores ubicados en Europa y que cumplan con las estrictas leyes de la UE sobre privacidad de datos.

La entidad, domiciliada en Bélgica, arranca con un presupuesto de 1,5 millones, y tiene básicamente tres objetivos. El primero, recuperar la soberanía digital europea para no depender de los gigantes tecnológicos estadounidenses citados y chinos, como Alibaba. Según Gartner, a mediados de 2019 el gigante del ecommerce tenía una cuota del 47,8%, seguido de Microsoft con un 15,5%, Alibaba con un 7,7% y Google con un 4%.

El segundo, la disponibilidad de datos de forma segura, transparente y confiable, para que empresas en Europa avancen en aplicaciones de big data e inteligencia artificial. Y, el tercero, fomentar la innovación en Europa y crear un ecosistema digital y cloud que permita al Viejo Continente el desarrollo de empresas y nuevos modelos de negocio que escalen y creen empleo, valor y conocimiento en Europa.

La puesta de largo de Gaia-X, descrita como una infraestructura europea de datos en la nube “soberana, fiable e innovadora”, llega tras varios meses de trabajo de ambos gobiernos, junto a un importante número de empresas alemanas y francesas. Entre ellas, Amadeus, Bosch, BMW, Deutsche Telekom, Orange, SAP, Siemens, DE-CIX, OVHcloud y Atos, dirigida por Thierry Breton, el actual Comisario Europeo. La Asociación de proveedores de servicios de infraestructura en la nube en Europa (Cispe) también es miembro fundador de la entidad, y Gigas es la única empresa española presente en el proyecto, a través de esta asociación.

Gigas es la única empresa española por ahora presente en el proyecto, a través de Cispe

Las primeras pruebas del proyecto llegarán a finales de 2020, aunque no se espera que esté operativo hasta comienzos de 2021. Se trata de la creación de una infraestructura "basada en valores europeos" y diseñada para ofrecer "todas las protecciones necesarias para los usuarios de la nube de Europa", aseguran sus impulsores. Pero, ¿en qué se va a traducir? "Básicamente en una plataforma donde las empresas en Europa podrán buscar proveedores cloud según diferentes parámetros. Por ejemplo, podrán buscar proveedores que cumplan el Reglamento General de Datos Europeo (RGPD), que tengan sus centros de datos en España y que estén bajo legislación europea”, explica a CincoDías Diego Cabezudo, CEO de Gigas.

En el proyecto Gaia-X todos los participantes de comprometen a “garantizar la soberanía de los datos, su disponibilidad, su interoperabilidad y portabilidad, así como promover la transparencia”. El directivo español señala que el proyecto supone una apertura de mercado y reduce el riesgo de que Europa se vuelva dependiente de un grupo de gigantes tecnológicos. "Gracias a este proyecto, los usuarios podrán elegir productos, servicios y proveedores cloud acorde a sus necesidades”, subraya.

Los gobiernos alemán y francés incentivarán que las grandes empresas de ambos países entre en esta plataforma en la nube y hagan uso de infraestructura de proveedores europeos. Y es que como afirmó la canciller alemana Angela Merkel en la cumbre sobre sistemas digitales celebrada en Alemania el pasado año, “estamos por detrás de los gigantes como Google, Amazon o Microsoft. Y lo que más me preocupa es que el procesamiento de datos, industriales o de los datos de los consumidores, sea realizado en gran parte por empresas estadounidenses”. Merkel añadió que “entramos en una relación de dependencia que no será buena a largo plazo” para Europa, y dijo que es urgente “garantizar la soberanía de los datos”.

Altmaier dijo ayer que Gaia-X ayudará a reafirmar la soberanía tecnológica europea e invitó a otros países y empresas a unirse. “No somos China, no somos EE UU, somos europeos. Países con nuestros propios valores y con nuestro propio interés económico que queremos defender”, remarcó Le Maire en una videoconferencia conjunta.

“Construir una alternativa en Europa solo es posible si actuamos colectivamente”, dijo Michel Paulin, CEO del proveedor francés de servicios en la nube OVHcloud. Cabezudo, miembro del consejo de Cispe, precisó que confía en que España se sume al proyecto, que está abierto a cualquier empresa, “incluso los gigantes estadounidenses si cumplen que se adhieren a los valores y la legislación europea”.

Cabezudo aclaró que habrá “una especie de agencia que gestionará la plataforma [una especie de marketplace] y hará que se cumplan todos los estándares, para que todos nos podamos interconectar y estar ahí presentes. El objetivo es que sea una plataforma neutra para los proveedores”.

La fundación Gaia-X, que arranca con un presupuesto limitado, se financiará tanto de sus miembros fundadores como de ayudas públicas, pues hay programas de desarrollo de tecnología en la UE que se prevé encajen bien con el proyecto. Un proyecto, que como precisa Cabezudo (miembro del consejo de Cispe), está abierto a otros países ("confío que España se sume", dice) y a cualquier empresa que quiera unirse, “incluso los gigantes estadounidenses si cumplen que se adhieren a los valores y la legislación europea”.

Los impulsores de Gaia-X aseguran que se busca impulsar una plataforma abierta. "Debe garantizarse una nube segura y fácil de usar y que refleje los valores europeos en áreas clave como la protección de datos, apertura y transparencia, interoperabilidad, acceso libre al mercado y creación de valor”, dice Francisco Mingorance, secretario general de Cispe.

La iniciativa, “la aspiración digital europea más ambiciosa de toda una generación”, según dijo  el Altmaier, llega después de que la Administración de EE UU pusiera en marcha la Cloud Act, que permite al gobierno de este país ordenar a los proveedores locales que les trasladen la información de sus servidores sin importar dónde se encuentren físicamente esos datos.

Para los analistas de Gartner, que pronostican que el mercado global de servicios de nube pública crecerá un 17% este año hasta los 228.000 millones de dólares, el proyecto europeo llega tarde, pues “los principales proveedores de la nube ya se movieron hace tiempo para construir este mercado”. Fuentes de este sector en España aseguran a este periódico que Gaia-X no va a evitar el dominio de los gigantes de EE UU. “La única forma de romper esa posición es que Europa tenga campeones nacionales o europeos que puedan hacerles sombra y eso solo se consigue con proveedores con tamaño y para ello deberá haber una consolidación en el sector. También es clave que los gobiernos europeos apoyen a sus proveedores con grandes contratos cloud como hace la Administración de EE UU con los suyos”.

Un concepto clave tras Gaia-X es el de la portabilidad, un principio que permitiría a los usuarios cambiar fácilmente de proveedor. Algo que también persigue la Fundación Swipo, recientemente constituida en Europa. “Lo que se busca es que los usuarios puedan elegir libremente qué proveedor quieren y que puedan cambiarse cuando lo deseen, para lo que debe haber unos estándares que lo hagan muy fácil. Igual que se hizo en las telecomunicaciones. Ahora hay empresas que están atadas a un proveedor cloud y cambiarse a otro es casi imposible. Son servicios muy cautivos", critica Cabezudo, para quien es esencial que esto cambie "si queremos favorecer la competencia en los servicios cloud y generar una industria europea”.

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