Los CEO de EE UU pueden usar su gran poder en pos de las minorías

Las normas de gobernanza del país dan a los altos ejecutivos una extraordinaria libertad

Ken Frazier, presidente y CEO de MSD, en 2018.
Ken Frazier, presidente y CEO de MSD, en 2018. REUTERS

Deben las empresas mejorar la sociedad? Algunos de los grandes ejecutivos de EE UU piensan que sí, mientras las protestas por el tema racial barren las ciudades. Las empresas suelen tratar de mantenerse al margen de la política, pero están hablando cada vez más. El CEO de MSD, Kenneth Frazier, uno de los pocos afroamericanos al frente de una gran cotizada, habla de “la brecha de oportunidades” para los estadounidenses negros, y dice que las empresas podrían ser una “fuerza unificadora”. Y Jamie Dimon, CEO de JP Morgan, que el banco está comprometido contra el racismo. Es un comienzo, pero pueden hacer mucho más.

Las normas de gobernanza de EE UU dan a los altos ejecutivos una extraordinaria libertad para hablar y actuar. Los accionistas suelen estar de acuerdo. Muchos CEO, como Frazier y Dimon, son también presidentes. Los inversores casi siempre aprueban sin problemas sus salarios, y rara vez desafían al consejo. Entre las 43 propuestas presentadas este año por los accionistas de las 250 mayores cotizadas de EE UU, solo una obtuvo mayoría, según el Manhattan Institute.

Los CEO pueden utilizar ese poder para conseguir un jet privado extra o múltiples cargos, pero también pueden usarlo para aumentar las oportunidades de las minorías. Algunos, como Zuckerberg, ya han dicho que sus compañías donarán millones a grupos sin ánimo de lucro. Bank of America asignará 1.000 millones para ayudar a abordar la desigualdad allá donde opera. Otros pueden gastar dinero en becas y formación. Incluso podrían establecer audaces objetivos de contratación y promoción. Las cuotas son un instrumento contundente, pero si los empleados negros son solo el 5%, incluso en Facebook o Google, está claro que el cambio orgánico solo llega hasta cierto punto. Se necesitaría un líder audaz de una gran cotizada para hacer que su fuerza de trabajo refleje la composición racial de la población de EE UU.

Obviamente, los ejecutivos llegan hasta cierto punto, no son el Gobierno. Pero si quieren ir más allá de las buenas intenciones, tienen más opciones de las que admitirán.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías