José Antonio Álvarez: "Ha habido una reacción muy rápida de los estados contra la crisis"

El vicepresidente y consejero delegado de Banco Santander defiende la rápida actuación de los bancos centrales

José Antonio Álvarez Álvarez, vicepresidente y consejero delegado de Banco Santander.
José Antonio Álvarez Álvarez, vicepresidente y consejero delegado de Banco Santander.

Los problemas que ha provocado el Covid-19 a nivel económico están teniendo su reflejo a nivel financiero. José Antonio Álvarez Álvarez, vicepresidente y consejero delegado de Banco Santander, ha alertado hoy sobre que los niveles de clientes en moratoria de algún tipo, ya sea sobre los intereses o sobre el principal de un préstamo, son actualmente elevados. En opinión del ejecutivo, la magnitud del daño crediticio que deje esta crisis está todavía por ver y el golpe dependerá de la rapidez con la que la economía se recupere. No obstante, pese al dato, Álvarez se muestra optimista ya que en esta ocasión, las lecciones aprendidas de la crisis de 2008 han provocado una contundente y rápida respuesta por parte de los Gobiernos y de los bancos centrales.

"Ha habido una reacción muy rápida de los estados en los que trabajamos. Por un lado, han asegurado una política de rentas y por el otro han garantizado préstamos en las empresas para favorecer la recuperación económica posterior. Sin esa red de seguridad, muchas empresas no tendrían la calidad crediticia que necesitan", ha afirmado.

Bajo su punto de vista, la clave para una rápida recuperación económica pasa por fijar una política de rentas eficaz y prevenir la mortalidad de empresas. "El apoyo a las empresas, sobre todo a la pyme, es muy importante, los pequeños empresarios tienen que volver de los ERTE con la suficiente confianza para seguir invirtiendo", ha asegurado el directivo. 

En el lado de los bancos centrales, Álvarez ha señalado que "la provisión de liquidez desde el minuto uno fue importante, y solo tuvimos una o dos semanas en la que la volatilidad en el mercado secundario fue más elevada. Fue una reacción rápida y nadie está hablando de que haya unas necesidades de liquidez". El ejecutivo ha apuntado que en el caso concreto del Santander, con un beneficio operativo antes de provisiones de 25.000 millones, la entidad parte de una posición tanto de capital como de cuenta de resultados sólida, que le permite amortiguar los impactos que pueden venir a raíz de una crisis como esta.

Siguiendo la recomendación del BCE de no pagar dividendos respecto a los resultados del ejercicio 2019, el Banco Santander retiró la aprobación del reparto en su última junta de accionistas. Álvarez desvela que en función de la situación que el banco tenga en ese momento, en octubre se podrían aplicar los resultados de la entidad en forma de dividendo. "Hacia el futuro los dividendos dependerán de la capacidad de generación de resultados", ha sentenciado

El consejero delegado ha situado la crisis del Covid-19 en una categoría diferente a la de 2008: "En una crisis sanitaria sin salud no hay negocio, por lo tanto, es prioritario cuidar de la salud de los empleados porque, si no, no podemos seguir hablando de que hacer nada". 

En respuesta al desafío de la pandemia, Banco Santander tomó medidas para favorecer el trabajo desde casa. La entidad tiene 110.000 personas trabajando desde su hogar. Además de favorecer esta nueva forma de trabajo, el Santander tuvo que mantener un porcentaje del 70% de las oficinas abiertas durante la crisis al ser catalogada su actividad de servicio esencial. "Tuvimos que adoptar las medidas necesarias para garantizar la seguridad en las sucursales para que los que tenían trabajo presencial estuvieran en buenas condiciones, creo que hemos conseguido ofrecer un buen servicio a nuestros clientes", ha indicado.

En relación a futuros recortes en la red de oficinas al calor de una mayor digitalización, Álvarez ha dejado claro que los tiempos los marcan los clientes. "Ha habido un salto en el uso de los medios digitales en aquellos colectivos anteriormente menos propensos a usarlos, hemos tenido millones de clientes con edades altas que han empezado a operar en lo digital por necesidad. La digitalización marcará el número de oficinas, la distancia entre ellas y sobre todo la configuración de las mismas", ha adelantado.

La dinámica del consejo se mantiene

La crisis ha cambiado la forma en la que el consejo supervisa la marcha de la empresa, pero no el fondo. Ahora, las reuniones son también telemáticas en el caso del Santander, pero no se han producido grandes cambios en la dinámica, según Álvarez. Otro de los elementos que no se han visto alterados según el directivo es la estrategia. "La estrategia permanecerá, habrá ajustes en los grados de ejecución pero en esencia seguirá. Las crisis las vemos como malas pero siempre hay una parte que aprendes más", ha comentado

No obstante, en términos salariales, el consejo del Santander sí se ha visto afectado por la nueva situación. La cúpula de la entidad aprobó recortar su salario para dedicar ese dinero a colaborar en la compra de material sanitario. "Hay que actuar conforme a la situación que toca, en determinado momento; llegó una situación difícil e hicimos lo que creíamos que era oportuno", ha concluido.

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