Blogs por Luis Miguel Gilpérez
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La España continua

Debemos reindustrializar el país con un enfoque de continuidad (geográfica) para aprovechar eficiencias aún no capturadas

Imagen de una empresa de tecnología óptica.
Imagen de una empresa de tecnología óptica. TECNOBIT-GRUPO OESÍA

La recesión global por el impacto del Covid19 es inevitable y está llamando a nuestras puertas para quedarse desgraciadamente entre nosotros los próximos años.Y la clave para superar esta situación pasa inevitablemente tanto por poner en marcha medidas a corto plazo para mitigar el daño (pérdida de empleo, disminución del consumo, etc.) como por contar con un plan de acción a largo plazo que revitalice nuestro tejido productivo/industrial. Bajo el concepto España 5.0, hacia un nuevo modelo económico y productivo, explicaba en mi anterior entrada al blog los cinco ejes de ese plan y comenzaba desarrollando el primer punto: necesidad urgente de digitalizar nuestro país extremo a extremo (industria, administración pública, sanidad, enseñanza...).

En esta segunda entrega de ese plan que iré desarrollando íntegramente en las próximas semanas, voy a hablar de lo que he llamado “La España Continua” que básicamente consiste en crear polos de riqueza de manera uniforme por toda la geografía nacional. El objetivo no es profundizar en aspectos sanitarios, sociales, sino hacerlo bajo una perspectiva industrial. Un plan de acción que aproveche la oportunidad de desarrollar una España mucho más global, más próspera, más capilar que genere empleo y oportunidades por igual en todo el territorio nacional y, sobre todo, sin desigualdades. Una España CONTINUA versus la España DISCONTINUA que padecemos en muchos de nuestros puntos cardinales y que amenaza con la despoblación de grandes zonas de nuestro territorio, la pobreza y el desequilibrio injustificado entre ciudadanos.

Para ser conscientes de la grave crisis a la que nos enfrentamos me gustaría empezar ofreciendo algunos datos. El impacto en España será notorio en 2020 con una previsión caída del PIB aproximadamente del 10%-15% , tasa de paro por encima del 20%, por primera vez el peso del sector público en el PIB es mayor que el sector privado (51,5% vs 48,5%) y la tendencia del gasto público en aumento de manera acelerada.

Y este grave impacto económico será diferente en función de la zona geográfica en la que nos encontremos. Según el Observatorio Regional BBVA Research, las comunidades del Centro y del Norte del país tendrán menor contracción económica por mayor actividad en sectores industriales, menor contratación temporal y algo menos de peso de actividad vinculada al consumo social (Turismo). Las zonas insulares (Baleares -17% PIB y Canarias -13% PIB en 2020), sur y este de España se verán más afectadas por mayor dependencia de turismo y contratación temporal.

Este desequilibro económico está fomentando un crecimiento poblacional no homogéneo, dificultando el establecimiento de una base sólida para reindustrializar todo el país de punta a punta. Con esta crisis existe un riesgo aún mayor de que a medio plazo se acelere el incremento de población en núcleos urbanos aumentando la brecha y desequilibrio de lo que ya conocemos como la España vacía o despoblada.

¿Por qué hemos llegado a esta situación?

De las distintas razones comentadas, me gustaría destacar la DISCONTINUIDAD a nivel país, pues esta crisis sanitaria ha impactado más fuerte en las zonas de mayor densidad poblacional y movilidad, generando aún mayor impacto económico pues en esas zonas densas se concentra mayor actividad industrial. De hecho, en España se observa una correlación entre la distribución geográfica, el impacto de la crisis, la población y el PIB.

Efectivamente, las ciudades son el motor del desarrollo económico y social: aprovechan economías de escala y de aglomeración, incrementando el empleo, la inversión y la productividad. Según las Naciones Unidas (2018) en las ciudades reside el 55% de la población del planeta y se genera en torno al 80% del PIB mundial.

Sin embargo, en España la concentración es mayor: las ciudades representan el 23% del territorio, +60% de la población y empleo y 70% del PIB.

Pero no hay que olvidar que si la ciudad es muy grande pueden surgir inconvenientes que no compensen los beneficios asociados a la escala y disminuya la eficiencia siguiendo una curva tipo U, pues la aglomeración genera costes crecientes (precio de la vivienda, contaminación, etc.), que limitan la contribución de las ciudades al bienestar de las personas.

Además, la estructura de nuestra economía depende mucho del sector servicios, casi tres cuartas partes (+70%) mientras que la industria apenas contribuye 16% del PIB, cuando el objetivo en Europa para el 2020 es del 20%. Sabemos de situaciones pasadas en que la investigación, innovación y tecnología son clave para superar la crisis y asegurar el desarrollo, y la industria como motor de I+D+i, ya que España invierte en I+D+i el 2,1% del PIB, mientras que el sector servicios lo hace el 0,5%, cuatro veces menos.

En definitiva, España tiene la población e industria concentrada principalmente en grandes áreas metropolitanas (España DISCRETA, DISCONTINUA) a diferencia de otros países en los que el impacto de la crisis está siendo más comedido como, por ejemplo, Alemania, donde la distribución de la población y PIB es más homogénea, en línea con la idea de una España CONTINUA.

Qué hemos hecho y que tenemos que hacer

Como país, España cuenta con una serie de infraestructuras de alto valor a las que no estamos sacando todo su potencial y que debemos aprovechar para VERTEBRAR UNA ESPAÑA CONTINUA 5.0 de la manera más rápida posible.

No exagero cuando digo que nuestro país es uno de los mejores del mundo en ese tipo de activos. Contamos, como hemos visto durante esta crisis, con la mejor red de telecomunicaciones y ultrabanda ancha de Europa que llega al 85 por ciento de la población con velocidades por encima de los 100 Mbps. Tres de cada cuatro hogares en España tienen cobertura de fibra y más del 90% de los españoles acceden a Internet. Disponemos de más de 3.400km de Alta Velocidad y creciendo día a día. Hay más de 50 aeropuertos, casi tantos como provincias, por todo el territorio a los que hay que darles servicios y una red de carreteras de más de 180.000 km, con más de 15.000 km de autovías y autopistas. Lo mismo sucede con nuestra extraordinaria red de puertos marítimos. Y si hablamos de ciencia a nuestro servicio tenemos una extensa red de universidades y centros de investigación y más de 50 parques científicos y tecnológicos por toda España (Málaga, Huesca, Valladolid…).

Y durante esta crisis hemos demostrado nuestra capacidad de reindustrializarnos gracias al talento, cooperación, investigación e innovación y capacidad de transformación que poseemos. El covid/19 nos ha demostrado nuestra capacidad de reinvención y puesta en valor de un tejido industrial distribuido por toda la geografía española que en muchas ocasiones estaba latente, aletargado. Estos son algunos claros ejemplos que me gustaría destacar y que no son únicos ni exclusivos:

En resumen, en todas las regiones y provincias han surgido iniciativas que han demostrado la capacidad de generar industria para dar respuesta de manera ágil a las necesidades urgentes del país, siendo un gran ejemplo y un excelente punto de partida para la reindustrialización continua/homogénea que debemos poner en marcha. El punto de partida para esta reindustrialización de la “España Continua” es lo que ya hemos empezado a hacer entre todos estos últimos meses.

Nuestra gran oportunidad

Nos encontramos ante nuestra gran oportunidad. Debemos reindustrializar España con un enfoque de continuidad (geográfica) para aprovechar eficiencias aún no capturadas en ciudades de tamaño óptimo, apalancándonos en infraestructuras de valor, en nuestra capacidad de investigación e innovación, talento y cooperación, con estímulos económicos y colaboración público – privada. Es necesario recuperar producción industrial, crear nueva y relocalizar la que se había sacado fuera del país, así como atraer nueva inversión. Según el INE, en 2019 España contaba con cerca de 100 ciudades de entre 50.000/100.00 habitantes distribuidas por toda nuestra geografía, las cuales son el mejor punto de partida para impulsar este plan. En muy poco tiempo, siendo capaces de generar industria, sus poblaciones se podrían multiplicar por dos o por tres con todo lo que eso conlleva de generación de riqueza.

Es importante que en España el Gobierno ofrezca facilidades en estos procesos de relocalización (reshoring) como ya están haciendo otras naciones como el Reino Unido, Finlandia, Francia, Dinamarca incluso EE.UU. Recientemente Marck Zuckerberg anunciaba que en los próximos años al menos el 50% de los empleados de Facebook trabajarán desde sus casas, y no necesariamente desde su cuartel general de Meno Park: podrán hacerlo desde cualquier parte del mundo, ajustando ese salario a los costes, impuestos y lo cara o barata que sea la vida en el sitio en el que vivan. Hace años que Silicon Valley se había convertido en uno de los sitios más caros del mundo para vivir. El movimiento de Facebook plantea un futuro totalmente diferente hacia el que otras empresas parecen estar dirigiendo sus pasos ya de manera acelerada.

Y en España como decimos, además de los incentivos económicos (fiscales, subvenciones, inversiones, etc.) hay que ir más allá de todo eso, necesitamos una estrategia integral de la innovación, con un marco regulatorio pensado para atraer a esas compañías que se fueron, hay que pensar en otras palancas que empujen la transformación. Estos son algunos de esos pilares:

  • · Procesos industriales, y no tanto procesos administrativos, junto con una fuerza de trabajo flexible.
  • · Centro de Distribución y puente multipaís. Desarrollar una logística muy eficaz, apoyándonos en nuestras infraestructuras, las mejores de Europa, con las que llegar fácilmente al centro de Europa. Y somos el mejor puente del mundo para llegar a LATAM, nuestra región natural de crecimiento y expansión a pesar de las crisis.
  • · Atraer (y retener) producción nacional, así como inversión extranjera.
  • · NO descuidar la inversión en I+D+i y Talento Digital. Tenemos la experiencia de la anterior crisis, donde hemos tardado 10 años en recuperar los niveles de inversión en I+D+i previos, el doble que otras naciones, y no nos podemos permitir perder ese tren.
  • · Potenciar ciudades con recorrido de eficiencia acorde a su ubicación, contexto y redes y estrategias de innovación. El futuro pasa por enfrentar sus retos con políticas urbanas adecuadas, aprovechando las ventajas de las nuevas tecnologías. Necesitamos esos Polos de desarrollo industrial.
  • · Sostenibilidad, compatible con los criterios de mejora medioambiental.

¿Cómo podemos empezar ya? ¿Con quién empezamos?

Como estamos viendo tenemos todo lo necesario, los recursos, las infraestructuras para acelerar este camino de reindustrializar cada rincón de España, y los pasos dados durante la crisis son un gran punto de partida y un aprendizaje acelerado.

Podemos empezar por la transformación digital del sector primario: AgroTECH o SMART Agricultura.Un ejemplo podría ser el de los viñedos conectados y sensorizados (llevar comunicaciones de fibra y/o 5G a una bodega productora supone también llevar la banda ancha ultrarrápida a toda la población dispersa de la zona). O avanzar en el campo de la convergencia de la tecnología y renovables, donde tenemos el reciente proyecto Zero Emissions Rural Sites de Cellnex para alimentar sus estaciones base con energía renovable (solar y eólica) y así facilitar la conectividad en carreteras y zonas rurales.

Con respecto a los procesos de relocalización, no solo se trata de traer producción local, sino también crecer diversificando en productos y negocio, con la inversión adecuada en innovación. Un ejemplo de ello es Injusa, empresa de juguetes que fabricaba más del 35% en China y ahora lo hace desde Ibi, Alicante. Otra oportunidad asociada al escenario de digitalización masiva que debemos abordar es capitalizar el crecimiento de los Servicios especializados de Soporte a Clientes, pues requiere de talento, conectividad excelente y se puede hacer desde ubicaciones remotas, siendo más contenidos los costes y compatible con teletrabajo.

Y podemos seguir así com más oportunidades. Sabemos que el Ecosistema de la Nube y el despegue del Edge va a requerir de una capilaridad que hay que empezar a construir. También se van a requerir expertos en ese ámbito, hay que formar al talento local y atraer esa inversión. En este sentido, un buen ejemplo de captación de multinacionales que me gustaría destacar es la nueva Región de Amazon Web Services (AWS) que estará en Aragón. Sus tres centros de datos los instalarán entre Huesca y Villanueva de Gállego y El Burgo de Ebro, poblaciones de menos de 5.000 habitantes. Para la multinacional norteamericana desde Aragón abarcarán España, Portugal, el sur de Francia y buena parte de Europa en una especie de cruce de caminos.

En definitiva, disponemos de los mimbres necesarios para crear esa España Digital, Continua, Tecnológica, Sostenible e Internacional que necesitamos para avanzar como país y superar los efectos de esta terrible crisis. La España 5.0 que nos convierta en el referente de Europa.

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