'Carsharing'

Zity reabre su servicio en Madrid, con alquiler de hasta tres días, y se estrena en París

La compañía, que planea estar en entre 8 y 10 ciudades europeas en dos años, rebaja su precio mínimo de 0,21 euros por minuto a 0,17

Javier Mateos, CEO de Zity.
Javier Mateos, CEO de Zity.

Zity, la empresa de carsharing participada al 50% por Ferrovial y Renault, relanzará este miércoles su servicio en Madrid tras estar inactivo desde el 14 de marzo, cuando se decretó el Estado de Alarma. “Han sido dos meses de parón con un impacto muy fuerte sobre el negocio, pues durante ese periodo no hemos recibido ningún ingreso, algo que es muy duro para una empresa que arrancó hace dos años y medio”, explica a CincoDías su CEO, Javier Mateos.

La compañía retoma la actividad con ambición, pues el mismo 20 de mayo estrenará su servicio en París, un lanzamiento previsto para mediados de marzo, pero que por culpa del Covid-19 tuvieron que posponer. La capital francesa se convierte así en la segunda ciudad donde operará la compañía. Pero no será la última.

“Tenemos la suerte de tener dos grandes accionistas que, desde el principio de esta crisis activaron todas las palancas necesarias para que Zity esté completamente a salvo”, dice el directivo, que aplaude la decisión de Bruselas de autorizar la pasada semana el control conjunto de Zity por Ferrovial y Renault (inicialmente, la primera tenía un 80% de la sociedad) por no haber conflicto de competencia. “Es el paso que necesitábamos para escalar el servicio; nuestras compañías matrices no están en el carsharing para estar solo en Madrid; quieren un proyecto con carácter global, y tenemos un proyecto de expansión muy agresivo en el corto y medio plazo”.

El plan, ahora “algo aletargado” por las condiciones del coronavirus, es estar en 8-10 ciudades europeas en dos años. “Las ciudades estaban identificadas, y miramos a países como Portugal, Francia, Alemania, Italia e Inglaterra, pero ahora la foto tendrá que actualizarse constantemente a consecuencia de la crisis actual”, indica el directivo, que avanza inversiones muy importantes (“de millones de euros por ciudad”) para ejecutar el plan. Dicha inversión va destinada principalmente a la flota de coches (500 en una ciudad tipo) y a montar la infraestructura de recarga dado que los vehículos que despliegan son eléctricos y no en todas las ciudades hay infraestructura pública de ese tipo. Mateos remarca que el servicio de Zity tiene sentido en ciudades grandes, con complejidad de tráfico y problemas de contaminación, y condiciones buenas para la implantación de vehículos eléctricos.

Vamos a exigir el uso de mascarillas y a limitar el aforo del coche a dos, si los ocupantes son de distintos domicilios

En España, Zity mira hacia Barcelona. “Nos encantaría estar ahí, porque la ciudad reúne todas las características para ser interesante, aunque el consistorio municipal tiene que dar un paso al frente y posibilitar la implantación del servicio”. Valencia, por su parte, “está en el límite, pero no creo que en España haya muchas más ciudades donde pudiéramos tener cabida”.

Más allá de la expansión, el CEO de Zity explica que durante estos dos meses de parón han estado trabajando para desarrollar nuevas funcionalidades y actualizar el servicio en Madrid, para la fase de desescalada. También han llevado a cabo una estrategia de ajuste de costes con los socios implicados: “Desde Renault, por el renting de vehículos, a la aseguradora Allianz y los partners tecnológicos con los que trabajan. También hemos ajustado los costes fijos. Presentamos un ERTE para unos cincuenta empleados (la mitad de la plantilla), que iremos rescatando a partir de esta semana”.

En cuanto al relanzamiento del servicio en Madrid, la compañía insta a sus usuarios a evitar los desplazamientos innecesarios y fija una serie de normas y recomendaciones de uso para evitar contagios. Será obligatorio el uso de mascarillas y limita el aforo de los vehículos de cinco a dos personas si los ocupantes no proceden del mismo domicilio, recomendando que uno ocupe el asiento posterior. Zity también pide a aquellos usuarios con sospecha de padecer Covid-19 o que tengan fiebre que no utilicen el servicio y, a todos, que sigan siempre las recomendaciones de las autoridades sanitarias y gubernamentales.

La empresa también ha establecido un protocolo estricto de desinfección. Los vehículos serán desinfectados el 100% de las ocasiones que pasen por las bases de recarga, que como máximo ocurrirá cada 48 horas. Además, desplegarán patrullas itinerantes de limpieza y desinfección en todas las zonas de la Comunidad de Madrid en las que está disponible. “Las patrullas están formadas por operarios de la compañía, equipados con los EPIs necesarios e instruidos para proteger su salud y la de los usuarios”, dicen.

Zity se relanza en Madrid con un ajuste temporal de tarifas, “que es mínimo histórico”. Sigue apostando por las tarifas dinámicas, que permiten ajustar el precio según la demanda existente, pero ahora el precio mínimo pasa de 0,21 euros/minuto a 0,17 euros. También su aplicación incorporará una nueva funcionalidad (Gold Pin) que mostrará con un icono amarillo los coches que estén promocionados con el mínimo precio disponible.

La compañía, que mantiene el servicio al aeropuerto inoperativo hasta nueva orden, estrena también los alquileres de larga duración con tres tarifas planas para uno, dos y tres días. Su precio será de 30, 50 y 60 euros, respectivamente. “Esto lo hacemos con un doble objetivo: para cubrir nuevos casos de uso que pueda haber por la situación actual y porque creemos que es una medida de seguridad al mantener un único usuario el vehículo durante varios días”.

Si Covid-19 nos deja tranquilos y llegamos a las cifras que teníamos de 8-10 usos por coche/día podremos ser rentables en 2021

El CEO de Zity cree probable que vaya a haber un tirón del carsharing en los próximos meses debido a que el transporte público va a sufrir una caída de uso, según apuntan múltiples informes, por el distanciamiento social establecido por las autoridades. Por eso, dice, se han preparado para ser lo más competitivos posible en términos de precio y “tener las puertas abiertas a cualquier usuario que nos pueda necesitar”. También las empresas, que pueden tener dificultades con los autobuses de ruta y movimientos personales. “Estamos totalmente abiertos a colaboraciones. Tenemos un departamento específico para empresas para poder atender sus necesidades”, comenta.

El directivo añade que Zity tiene mucho espacio para crecer aún. “Solo en Madrid, la EMT traslada a 1,6 millones de viajeros cada día en situación normal. Y a eso hay que añadir el metro. Son cifras abrumadoras, mientras los 2.600-2.800 vehículos que podemos tener entre los cuatro operadores de carsharing en Madrid estamos realizando de 28.000 a 30.000 viajes al día entre todos. Son cifras muy modestas comparado con el volumen total, lo que supone que hay mucho recorrido para crecer. Y eso lo lograremos incrementando flota, zonas de operación, y logrando que los usuarios utilicen Zity para sus desplazamientos habituales y crezca la recurrencia con la que utilizan nuestros servicios”.

Zity cerró 2019 con una facturación de 8,5 millones. Y aunque no dan más detalles de sus cuentas, sí confirman que siguen en pérdidas. “Nuestra previsión era ser rentables este año en Madrid, donde tenemos 325.000 usuarios y una cuota por vehículos y uso de entorno al 25-30%, pero obviamente con la pandemia no lo vamos a lograr. Esperamos ser rentables mes por mes a finales de año, según evolucione todo. Si Covid-19 nos deja tranquilos y llegamos a las cifras que teníamos de 8-10 usos por coche/día podremos ser rentables en 2021”.

Valoran lanzar nuevos vehículos, incluso motos

Javier Mateos señala que Zity no está ligado a los coches. “Es algo que tenemos claro”, dice. “Nuestra apuesta son los vehículos compartidos, y analizamos otras opciones, que pueden ser vehículos de dos o cuatro plazas, vehículos de carga e incluso motocicletas, que pudieran complementar nuestra oferta actual [Renault Zoe de cinco plazas]. Pero no es algo que vayamos a hacer en el corto plazo”, aclara.

Sobre si se plantean lanzar un modelo de suscripción, Mateos asegura que es algo que tienen en el radar, pero no para lanzarla a corto plazo. “No es un modelo que entendamos que hoy puede funcionar. Creemos que el pago por uso es una de las grandísimas ventajas que tiene nuestro servicio. Durante los dos meses de parón, nadie ha sentido la esclavitud de una suscripción; no han tenido un solo gasto de Zity”.

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