Telefónica y Liberty negocian una fusión en el Reino Unido con sinergias multimillonarias

El grupo español recibirá hasta 8.000 millones en efectivo

El valor de empresa del nuevo grupo rondaría los 27.400 millones

Tienda de O2 en Londres.
Tienda de O2 en Londres. AFP

La operación está en marcha. Telefónica comunicó ayer a la CNMV que está negociando la fusión de su filial en el Reino Unido, O2, con Virgin Media, división en el país de Liberty Global, tal y como informó CincoDías el pasado viernes, tras ser adelantadas las conversaciones por Bloomberg. Según la teleco que preside José María Álvarez-Pallete, la operación se encuentra en dicha fase de negociación, “sin que puedan garantizarse, a esta fecha, ni los términos precisos ni la probabilidad de éxito del mismo”.

No precisó plazos, pero en el sector se comenta que las negociaciones están en una fase avanzada. Telefónica presenta sus resultados trimestrales este jueves, y Liberty lo hará un día antes, aunque la presentación con inversores será también el jueves. El proceso está en manos del propio Pallete y del CEO de Liberty Global, Mike Fries.

La integración de O2 y Virgin Media supondría la creación de una compañía con un valor de empresa cercano a 30.000 millones de dólares (unos 27.400 millones de euros), según las estimaciones de Goldman Sachs, lo que convertiría a la transacción en la mayor realizada en todo el mundo desde el inicio de la crisis.

Según un informe de Deutsche Bank, citado por Financial Times, Virgin Media tendría un valor de empresa de 15.500 millones de libras (unos 17.675 millones de euros), y O2 de 11.000 millones, si bien la filial de Telefónica no tiene deuda.

Asimismo, la fusión de O2 y Virgin Media podría generar 6.000 millones de libras (casi 6.850 millones de euros) en sinergias y ahorros de costes basados en la reducción de costes operativos, además de reducir la factura de 200 millones que abona Virgin por el alquiler de red móvil, al pasar a ofrecer los servicios a través de su infraestructura propia.

A su vez, Banco Sabadell cree que la valoración será más elevada que la que podría darse en un proceso de salida a Bolsa, tal y como planeó realizar Telefónica con O2. Además, cree que la operadora tiene la opción de colocar deuda en el activo, o bien recibir efectivo de la compañía de John Malone en la ecuación de canje que se pacte finalmente, con lo que aceleraría en el desapalancamiento (a final de 2019, el ratio de deuda neta frente a ebitda era de 2,43 veces).

En este sentido, sobre la propia ejecución, Deutsche Bank estima Liberty Global pagará en efectivo a Telefónica entre 5.000 y 7.000 millones de libras (entre 5.700 y 7.980 millones de euros) para compensar la deuda neta de 12.000 millones de libras que refleja el balance de Virgin Media. De esta forma, el grupo español captaría fondos en metálico para reducir deuda.

Deuda

Según distintos medios británicos, la transacción se estructuraría a través de a una joint venture con una participación al 50% de cada socio. No obstante, de ser así, Telefónica no consolidaría por integración global la deuda de la nueva filial surgida de la fusión de O2 y Virgin Media, aunque tampoco consolidaría el ebitda, con lo que el impacto en la reducción del endeudamiento por esta vía sería menor.

En términos operativos, la unión de O2 y Virgin supondría la creación de un gigante de las telecos en el Reino Unido, capaz de competir con BT, a la que superaría en ingresos por servicios. Sabadell destacó el sentido estratégico de la operación, puesto que O2 solo cuenta con negocio móvil, y la fusión le permitiría ofrecer servicios convergentes. “Aunque el mercado no está volcado en ellos, sí dejaría a Telefónica en una mejor situación competitiva”, dice la entidad, que añade que la transacción daría lugar a un operador con mejores perspectivas de futuro.

Los mercados recibieron la confirmación de Telefónica de forma positiva. Sus acciones subieron ayer un 2,8% (por momentos lo hicieron más de un 4%), frente a un Ibex que cayó 3,6%. El pasado viernes, día en el que se conocieron los primeros contactos, y con las Bolsas europeas cerradas, los ADR de Telefónica subieron más de un 6% en Wall Street, mientras que las acciones de Liberty se dispararon más de un 14%.

La decisión final de las autoridades de la competencia

Autoridades. Muchas miradas apuntan ahora a las autoridades británicas de la competencia (CMA en el acrónimo anglosajón) como claves para decidir sobre la transacción entre Telefónica O2 y Virgin Media en términos regulatorios, una vez que el proceso del Brexit se ha iniciado. Aunque está por ver si la Comisión Europea reclama el expediente, dada la presencia de Telefónica y la propia Liberty Global en otros países comunitarios.

Casos distintos. Los ejemplos han sido diferentes en función de la presencia de unas autoridades de la competencia u otras. Así, la compra de Everything Everywhere, participada por Deutsche Telekom y Orange, en 2016 por parte de BT fue decidida por los reguladores británicos, que apenas pusieron condiciones. Sin embargo, Bruselas fue muy dura pocos meses después, en la primavera de ese mismo año, pocos días antes del Brexit, al bloquear la venta de Telefónica O2 a Hutchison Three, indicando que, al reducirse el número de operadores móviles de red, habría un impacto en los precios que perjudicaría a los usuarios británicos. La decisión condicionó y frenó toda la estrategia de reducción de deuda emprendida por la operadora española.

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