La crisis impulsa la toma de Air Europa por Iberia, pero forzará la revisión del precio

El contrato prevé la adaptación de la operación a un fuerte deterioro del negocio

Air Europa Iberia
El presidente de Iberia, Luis Gallego, y el CEO de Globalia, Javier Hidalgo.

La que está llamada a convertirse en una de las grandes operaciones corporativas del año pese a la crisis, la adquisición de Air Europa por Iberia, está recibiendo impulso por parte de ambas, y del propio Gobierno, al tiempo que se degrada el negocio por el efecto del coronavirus.

La aerolínea de la familia Hidalgo, independiente de los grandes holdings aéreos europeos, está en jaque como tantas otras. Es en este contexto en el que el Ministerio de Transportes ha recibido la petición de ayuda, según distintas fuentes consultadas, para que presione en lo posible a favor de una urgente supervisión de la operación por parte de la CE.

Iberia sigue por la labor de ejecutar la adquisición, pero tanto la compañía como su holding IAG son conscientes del deterioro que está sufriendo Air Europa. La caja desaparece aún con los aviones en tierra y, peor aún, no hay expectativas a la vista sobre cuándo y cómo saldrá el sector aéreo de la parálisis y de la grave crisis para el turismo.

La CE, que recibirá el exdiente definitivo en mayo, va a entrar en un periodo de laxitud respecto a medidas para soportar al sector aéreo, entre otros

La negociación de una nueva tasación por Air Europa está servida, aunque fuentes cercanas a la operación afirman que aún no se ha producido un intercambio de pareceres al respecto entre el presidente de Iberia, Luis Gallego, y el CEO de Globalia, Javier Hidalgo, quienes conducen la operación personalmente. Las mismas fuentes consultadas explican que el contrato de compraventa incluye claúsulas de revisión del precio en caso de graves deterioros en los activos, de los resultados o del entorno de negocio.

Gallego e Hidalgo pactaron el pasado octubre, tras una negociación exprés, un único pago de 1.000 millones en efectivo (diez veces el ebit) por Air Europa, escenario que mejoraba la posible oferta en distintos plazos con la que Air France había tanteado a Globalia. El contrato incluye una cláusula de penalización de 40 millones en caso de que Iberia se eche atrás.

“Globalia, centrada en el sector turístico, no resuelve nada para su supervivencia cobrando el break fee, por lo que es previsible que se abra a una cierta cesión en el precio que facilite la inversión de Iberia. Esta también debe ser cuidadosa con su liquidez durante la crisis”, apuntan desde el entorno de la transacción.

Tramitación

Las dos candidatas a una integración que sería histórica en el sector aéreo español transitan en estos momentos la fase de prenotificación a la Comisión Europea. Será en mayo, con la información requerida ya enviada al regulador, cuando la aerolínea de IAG tenga que remitir el expediente definitivo en busca del plácet a este movimiento de concentración.

El calendario previo a la pandemia fijaba la decisión de Bruselas para finales de este año, pero las urgencias de la crisis podría encarrilar el proyecto antes de tiempo. Fuentes jurídicas exponen que la CE va a entrar en un periodo de laxitud en lo que se refiere a ayudas de Estado, siempre que sean temporales, y operaciones de concentración que ahora podrían verse como defensivas.

El ministerio de Transportes jugará un papel clave en Bruselas en defensa de la conectividad aérea de España ante el debilitamiento de sus aerolíneas

El ministerio de José Luis Ábalos, por su parte, se estaría mostrando a favor de una operación que de no salir adelante podría mermar la conectividad de España.

En el sector aéreo comienza a darse por descontado que quedan muchos meses por delante, incluso más de un año, para que el negocio vuelva a la normalidad. Una situación que precisará la existencia de una vacuna y tratamientos eficaces contra el Covid-19.

Entre las grandes aerolíneas europeas, Lufthansa, Air France, Virgin y KLM están buscando apoyo de sus respectivos Gobiernos; Norwegian tiene sobre la mesa la capitalización de deuda; TAP Air apunta a ser nacionalizada, como es el caso de Alitalia, y Easyjet está captando liquidez extra en un contexto en que gasta 40 millones de libras semanales incluso con los aviones estacionados.

Esta dura situación, y la incertidumbre que pesa sobre el todo el negocio, habría convencido al Gobierno tanto de la necesidad de trazar un plan de recuperación del sector aéreo como de la necesidad de contar con una aerolínea local capaz de impulsar de nuevo el hub de Madrid-Barajas.

Condenadas a entenderse

Blindar Barajas. Una de las claves que explica la toma de Air Europa por Iberia es evitar que cualquier otro rival, especialmente Air France, la compre y dispute el dominio del hub de Madrid y de las rutas a Latinoamérica. El holding IAG entró en la crisis del Covid-19 con efectivo y líneas de crédito no dispuestas por 9.300 millones; ahora mantiene la apuesta del fortalecimiento de Iberia mientras ha tomado otras decisiones como la suspensión del dividendo complementario. Un paso atrás en esta operación se penaliza con 40 millones y dejaría a Air Europa en el escaparate posiblemente a precio de saldo.

Globalia sostiene a Air Europa. La aerolínea de la familia Hidalgo fue la primera en aplicar un ajuste temporal de empleo en España en la presente crisis, mantiene la mayor parte de su flota en tierra y tiene a Globalia, fuertemente impactada por la crisis, como soporte. Sus últimas cuentas registradas, las de 2018, señalaban unos ingresos de 2.100 millones y un beneficio neto de 49 millones.

Dominio de mercado. Con datos previos a la pandemia, la suma de Air Europa y de Iberia supone el control de un 66% del tráfico doméstico. Iberia ya ha presentado a la CE su disposición a traspasar rutas a su rival Volotea.

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