El BCE aceptará bonos basura como colateral para aliviar la presión sobre Italia

El Banco Central abre la puerta a incluir este tipo de deuda en sus planes de compra de activos

Crisis coronavirus Italia
Sede del BCE en Fráncfort (Alemania). Boris Roessler/dpa

El consejo de gobierno del Banco Central Europeo aceptará deuda de de baja calidad como garantía en las operaciones de préstamo al sector financiero. En concreto, admitirá todos los activos que a fecha del 7 de abril tuviera grado de inversión, la santificada BBB-, y blindará el efectivo que obtengan los bancos siempre que la nota no baje del umbral de BB, dos escalones por debajo del mencionado nivel, según ha comunicado hoy.

De este modo el Banco Central garantiza que los activos y emisores que tenían grado de inversión en el momento en que el Consejo de Gobierno adoptó el paquete de medidas de relajación de los activos de garantía, de hace dos semanas sigan siendo admisibles aunque su calificación se sitúe dos puntos por debajo del actual requisito mínimo de calidad crediticia. Los bonos de titulización, para los que pedía una calificación de A-, deberán conservar como mínimo la de BB-.

Las futuras colocaciones de esos emisores, además, seguirán siendo válidas en la ventanilla de Christine Lagarde, que ha vuelto a romper otro tabú. El Banco Central impide que la oleada de recortes de rating pase factura a la liquidez de la banca. La medida, eso sí, será temporal: concluirá en septiembre de 2021.

 Goldman Sachs calcula que la deuda de los ángeles caídos, empresas que han perdido el aprobado por parte de las agencias de calificación, en Europa, ronde los 150.000 millones de euros este año.

El BCE no solo arregla los problemas de colateral que suponen las continuas bajadas de rating, sino que abre la puerta a ir más allá. En concreto, deja entrever que podrá incluir a la deuda high yield, como ya ha hecho la Reserva Federal, entre los activos de su programa de compra, por 750.000 millones de su salvavidas antipandemia y de las otras fórmulas de compra, que suman más de un billón de euros hasta finales de año.

Así, especifica que "podrá decidir, fuera necesiaro, adoptar medidas adicionales para seguir mitigando el impacto de las rebajas de calificación crediticia, en particular con miras a garantizar la transmisión sin problemas de su política monetaria"

La medida alivia la presión sobre algunos emisores de deuda soberana o corporativa que posiblemente sean degradados a consecuencia del impacto económico del coronavirus. S&P va a revisar la calificación crediticia de Italia este viernes. El rating del país se encuentra dos niveles por encima del grado de inversión y con perspectiva negativa.

Un recorte, antes de la medida acordada por el BCE, acercaría la posible exclusión de la tercera mayor economía de la eurozona tanto a perder el acceso de sus bancos a la liquidez del BCE (las entidades tienen grandes carteras de deuda pública que usan como garantía para pedir dinero en la ventanilla de Fráncfort) como a las compras de deuda. Este riesgo queda ahora neutralizado.

Las calificaciones son una preocupación creciente para los mercados, a medida que el confinamiento está provocando la mayor recesión en casi un siglo, hundiendo el flujo de caja de empresas y la recaudación tributaria. Moody's, que revisará el rating de Italia en mayo, tiene la deuda soberana del país en el escalón más bajo del grado de inversión.

Hasta ahora, las reglas del BCE exigían que un emisor de deuda fuera rebajado a bono basura por las cuatro grandes agencias: S&P, Moody's, Fitch y DBRS para ser excluido de sus operaciones. Aun así, el recorte por una de ellas ya era motivo de preocupación, pues hace más verosímil nuevos recortes de la salud financiera. El recorte de la calificación se transmitiría a los bonos corporativos y a la deuda comercial emitida por firmas italianas, elevando notablemente el coste de financiación para el conjunto de la economía.

Barclays prevé salidas de capitales de hasta 200.000 millones de euros si la calificación soberana cae por debajo del grado de inversión.

Precedentes

La Reserva Federal de los Estados Unidos ya ha tomado la delantera, y aprobó el pasado 9 de abril comprar deuda de alto rendimiento y fondos cotizados (especializados en deuda) como parte de las medidas de apoyo a empresas. Por su parte, el BCE acepta deuda griega en su programa de compra de bonos, abriendo así una vía para que los bancos griegos consigan liquidez directamente del BCE. Así lo anunció en la noche del 18 al 19 de marzo cuando tuvo lugar la puesta de largo de su programa de compra antipandemia,

Las medidas del BCE llegan mientras los líderes políticos de la UE siguen sin ponerse de acuerdo sobre un plan de rescate económico a nivel europeo. La financiación y el volumen de este plan están aún en discusión, ante la cumbre de jefes de Gobierno de mañana. Italia aboga por la emisión de deuda conjunta, respaldada por todos los Estados de la eurozona, opción que rechazan Holanda y Alemania

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