El Tesoro elevará este año la emisión neta de deuda a casi 100.000 millones de euros

La nueva deuda podría llegar a ser el triple de lo previsto. El BCE asegurará la colocación y un bajo coste de emisión

Tesoro publico coronavirus
Carlos San Basilio, secretario general del Tesoro.

La pandemia del Covid-19 va a hacer añicos este año la economía española y a dejar un duro impacto en el PIB, el empleo, el déficit y el grado de endeudamiento, con profundas secuelas que prometen prolongarse el año próximo. El Estado afronta la imposible tarea de cuadrar unas cuentas públicas en las que se va a disparar el gasto al tiempo que caerán en picado los ingresos y que dejarán un agujero a final de año del 9,5%, según las estimaciones avanzadas por el FMI. La institución también augura que la ratio de deuda sobre PIB se dispare este año al 113,4%, un nivel sin precedentes en un siglo. Y se cumplan con mayor o menor precisión los pronósticos del FMI, una de las pocas certezas en la actual situación de incertidumbre es que el Tesoro tendrá que emitir mucha más deuda de lo que había previsto.

La idea inicial para este año, avanzada en enero, era elevar el endeudamiento neto en 32.500 millones de euros, después de emitir un total de 196.504 millones de euros. Pero ambas cifras se quedan muy cortas ante la cruda realidad de más gasto y menos ingresos que impone la parálisis económica por el Covid-19. En Goldman Sachs calculan que la emisión neta para este año, una vez descontados los vencimientos, superará los 100.000 millones de euros y en UBS estiman 56.000 millones de euros.

El ICO italiano lanza bonos sociales

ICO italiano. El CDEP lanzó ayer bonos sociales por 1.000 millones a tres y siete años. Participaron Banca IMI, BNP Paribas, Morgan Stanley, Monte dei Paschi, Santander, Société Générale y Unicredit.

Deuda a 30 años. Alemania colocó ayer 820,5 millones al -0,09%, frente al 0,01% anterior.

La cifra final dependerá de la profundidad de la crisis y los últimos cálculos de Goldman apuntan en la línea del FMI, un PIB que se hundirá este año en España el 9,7% y un déficit que se disparará al 10%.

En una conferencia con inversores con motivo de la colocación sindicada del pasado 24 de marzo, representantes del Tesoro presentaron un escenario de recuperación en V y un aumento de la emisión neta en apenas 5.000 millones de euros. Sin embargo, el deterioro económico avanza a pasos agigantados y el Tesoro tendrá que reajustar su estrategia a las nuevas necesidades de financiación y al agujero creciente de la Seguridad Social. En su estrategia inicial de enero, el Tesoro ya se dio margen ante un posible aumento del préstamo a la Seguridad Social, en principio de 13.800 millones de euros, según los presupuestos de 2018, aún en vigor.

“La necesidad de emisión neta este año podría elevarse a entre 80.000 y 100.000 millones de euros”, explica Miguel Cardoso, economista jefe para España en BBVA Research, que destaca la labor realizada por el Tesoro en los últimos años de ir alargando el plazo medio de la deuda viva, de modo que la presión ante los vencimientos sea menor, una ventaja ante la situación actual. Así, se ha pasado de los 6,2 años de plazo medio de amortización en 2013 a los 7,62 años actuales.

El coste de financiación de esa deuda, ahora en el mínimo del 2,12%, tampoco debería ser un problema considerando el volumen ingente de activos que está dispuesto a comprar el BCE. Su programa extraordinario de compra por 750.000 millones de euros garantiza un reducido coste de emisión y podrá cubrir sin apuros las necesidades de emisión del Tesoro español, añade Cardoso.

El Tesoro de Italia, un país que soporta un grado de endeudamiento superior al de España, ya avanzó este martes que no modificará el calendario de emisiones y recurrirá a colocaciones sindicadas y al aumento de los importes adjudicados en cada subasta, una estrategia que será previsiblemente la que siga el Tesoro español, según fuentes financieras.

Por lo pronto, el Tesoro ha puesto el acelerador en sus subastas. En la que realiza hoy de deuda a medio y largo plazo aspira a colocar hasta 6.500 millones de euros, cuando el tope de las subastas en condiciones normales suele estar en los 5.000 millones. En la realizada de deuda a medio y largo plazo en la semana previa a Semana Santa el máximo adjudicado rozó los 6.000 millones, 1.000 más de lo habitual y supuso el mayor volumen adjudicado en una subasta desde enero de 2012. En la de letras a un año de este martes, en la que por primera vez desde 2016 tuvo que pagar intereses, el importe adjudicado fue de 5.752 millones, lejos de los 3.550 millones de la última subasta de letras a un año de 2019.

Fuentes del Tesoro señalan que el objetivo es acelerar todo lo posible la captación de financiación antes del verano y que el nuevo objetivo de emisión estará condicionado por la evolución que se observe en ingresos y gastos en los próximos meses. De entrada, abril es ya un mes desafiante puesto que este mes, coincidiendo con el pico de la pandemia, hay vencimientos de deuda por 23.400 millones de euros, a los que se sumarán otros 19.100 millones en julio y otros 18.400 en noviembre.

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