Financiación

Renfe solicita liquidez antivirus a la banca española para blindarse ante el parón

La compañía ha reducido sus ventas hasta el 10% de lo habitual; Santander, Bankia, Sabadell, BBVA y CaixaBank negocian entrar

saías Táboas, presidente de Renfe, durante un evento organizado con CincoDías.
saías Táboas, presidente de Renfe, durante un evento organizado con CincoDías.

Renfe quiere blindarse ante posibles problemas de liquidez motivados por el hundimiento de la demanda. En un ejercicio de prudencia, ha abierto contactos con los grandes bancos españoles en busca de un crédito millonario. En principio, tendrá una duración mínima de un año y el importe, según fuentes financieras, se mueve entre los 500 y los 1.000 millones.

Santander, BBVA, Bankia, CaixaBank y Saba­dell se han abierto a tratar préstamos bilaterales con la empresa pública, a los que aún pueden sumarse más entidades. El tipo de interés, así como el importe total del préstamo y la duración están en plena negociación. Fuentes financieras señalan que Renfe estaría exprimiendo el escudo que le otorga ser de capital público para reducir al máximo el tipo de interés.

El operador, que se ha visto obligado a reducir las ventas de billetes hasta el 10% de lo habitual desde el pasado 23 de marzo, es la segunda compañía pública en reclamar un colchón de liquidez a la banca para hacer frente a la crisis. Aena rubricó la semana pasada un acuerdo con entidades españolas que le otorgan 1.075 millones extras y que deberá devolver en un plazo de uno a cuatro años. La compañía, controlada por el Estado con un 51%, está en búsqueda de más.

Renfe, dependiente del Ministerio de Fomento, explica en una nota que la demanda se ha desplomado un 95%. Su plantilla ronda los 15.000 empleados, con un gasto total en salarios de más de 900 millones, según las últimas cuentas publicadas, del ejercicio 2018.

La empresa que preside Isaías Táboas cerró el mencionado año con una liquidez de 52,7 millones, mientras que su deuda financiera bruta a largo plazo se situaba en 3.078 millones. La de corto plazo alcanzaba los 1.305 millones y el conjunto de intereses pagados en 2018 fue de 47,1 millones.

La buena noticia es que la factura que afronta el grupo por su pasivo está por los suelos. Su tipo de interés está en el entorno del 1% y tiene despejados los vencimientos por varios años, con devoluciones de 1.100 millones a partir de 2025.

Los negocios de Renfe han crecido al compás de la popularización del AVE, con una facturación que ha pasado de los 2.223 millones de 2014 a los 2.514 millones de cuatro años después. También se habían dejado atrás los habituales números rojos.

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