Jeff Bezos es más CEO que pionero para sus empleados

Pese a ser experta en cadenas de suministro, Amazon ha tardado en dar equipos de protección a sus trabajadores

Cola para entrar a un supermercado Whole Foods (propiedad de Amazon), el 7 de abril en Boston (EE UU).
Cola para entrar a un supermercado Whole Foods (propiedad de Amazon), el 7 de abril en Boston (EE UU). Rick Friedman

Jeff Bezos no es necesariamente un visionario, al menos para sus empleados. El fundador de Amazon.com ha transformado la manera de comprar. Pero la forma de tratar a sus trabajadores por parte de la empresa de 950.000 millones de dólares no es tan futurista. Un ejemplo: hasta hace poco no ha proporcionado mascarillas y otros equipos de protección a su personal de almacén.

El envidiado sistema de cadena de suministro de Amazon lidia con el aumento de la demanda por la crisis de Covid-19. La empresa de comercio electrónico se considera un servicio esencial, lo que le permite permanecer abierta durante el apagón económico. Y la entrega a domicilio es un salvavidas para las personas a las que se les ordena permanecer allí.

El pico en el negocio mete presión a los empleados. Amazon dijo el mes pasado que contrataría a 100.000 personas más, aumentando los salarios de los trabajadores en 2 dólares la hora y duplicando la compensación por horas extras. Walmart, mientras, está repartiendo bonus especiales en efectivo por un total de 550 millones de dólares al personal que cobra por horas y contratando 150.000 trabajadores temporales, además de aplicar una subida de 2 dólares la hora en su salario mínimo.

Pero ninguna de las dos compañías respondió con rapidez a las llamadas a usar equipos de protección. Como resultado, Amazon, Walmart y Whole Foods Market, propiedad de Amazon, entre otras, se enfrentaron a protestas de los trabajadores. Como expertas en gestión de cadenas de suministro globales, deberían haber estado mejor preparadas para proporcionárselos que muchos empleadores.

Apple logró abastecerse de 20 millones de mascarillas. El consejero delegado, Tim Cook, dijo el día 5 que las donaba y que también empezaría a producir 1 millón a la semana, aunque no son los productos habituales de la compañía.

Amazon comenzó a conseguir mascarillas para sus empleados el día 2, cuando el mundo alcanzó el sombrío hito de 1 millón de casos de coronavirus, e implementó controles de temperatura antes que Walmart. Los trabajadores de almacén son más de la mitad de los 750.000 empleados de Amazon. Walmart, que tiene 1,5 millones de trabajadores en Estados Unidos, ha empezado esta semana a ofrecer mascarillas.

Amazon sí que cambió los procesos para mejorar la salud y la seguridad y estableció un fondo de ayuda de 25 millones de dólares para conductores repartidores y otras categorías.

Pero también es famosa por su duro enfoque de las condiciones laborales, con horas extenuantes y un presupuesto frugal. Esa implacabilidad ha impulsado un impresionante crecimiento. Las ventas netas crecieron un 21% en 2019 en comparación con el año anterior.

Pero los problemas económicos expuestos por el Covid-19 han obligado a los Gobiernos y empresas a ser más creativos. Ya podrían los empleados de Amazon sacar provecho de la mente innovadora de Bezos tanto como sus clientes.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías