Banca

El recorte del dividendo da poder a la banca para otorgar 150.000 millones en créditos

Tres de las seis principales entidades financieras españolas ya han optado por esta opción para aumentar su margen de conceder créditos sin dañar su ratio de solvencia

Imagen facilitada por el Banco Santander de su presidenta, Ana Botín; del consejero delegado, José Antonio Álvarez (i), y del secretario general, Jaime Pérez Renovales (d), durante la junta general de accionistas del pasado viernes de la entidad, la primera que se celebró de forma totalmente telemática y fue retransmitida desde la Ciudad Financiera de Boadilla del Monte (Madrid).
Imagen facilitada por el Banco Santander de su presidenta, Ana Botín; del consejero delegado, José Antonio Álvarez (i), y del secretario general, Jaime Pérez Renovales (d), durante la junta general de accionistas del pasado viernes de la entidad, la primera que se celebró de forma totalmente telemática y fue retransmitida desde la Ciudad Financiera de Boadilla del Monte (Madrid). Efe

El golpe que la crisis del Covid-19 está asestando a la economía de todo el mundo ha hecho saltar las alarmas también en la banca y ha obligado a las entidades a adoptar medidas duras. Pese a que el índice sectorial de la banca pierde dentro del Stoxx 600 un 43,89% en lo que va de año, las entidades financieras se están viendo forzadas a renunciar a uno de los motivos que los hacían atractivos a ojos de los inversores: el reparto de dividendos.

El último viernes de marzo, el Banco Central Europeo (BCE) lanzó una recomendación de carácter prácticamente obligatorio instando a los bancos de la eurozona a suspender las recompras de acciones y el reparto de dividendos hasta octubre. El pasado miércoles, la institución presidida por Christine Lagarde endureció aún más el tono y avisó a los bancos bajo su supervisión que está dispuesta a emplear las medidas legales necesarias para evitar el reparto de los dividendos hasta al menos, octubre.

"Si los bancos deciden no cumplir con las recomendaciones, decidiremos si tomamos otras medidas. Podemos tomar medidas legales coercitivas si fuera necesario", advirtió entonces el presidente del Consejo de Supervisión del BCE, Andrea Enria, en una entrevista con Bloomberg TV.

El motivo por el cual el BCE está tan preocupado por esta cuestión es porque si los bancos deciden no repartir los dividendos y, en lugar de ello, optan por añadir el dinero a sus reservas de capital, la cantidad de créditos que pueden repartir a una economía herida de gravedad por el coronavirus aumenta considerablemente.

La cifra exacta de cuanto crece la capacidad de dar créditos por no abonar los dividendos es difícil de calcular según explica Nuria Álvarez, analista de Renta 4. La experta detalla que no todos los créditos concedidos por un banco tienen el mismo coste en su capital “depende del tipo de crédito, de los activos ponderados por riesgo”. Por ejemplo, un crédito de tipo hipotecario se considera de los de menos riesgo a la hora de concederse mientras que uno al consumo tiene mayor coste en el capital al tener mayor riesgo.

“Cada banco hace su propio cálculo de activos ponderados por riesgo, a menor riesgo de crédito, más crédito podrá dar. Antes utilizaban un modelo estándar a la hora de calcular los activos ponderados por riesgo, pero luego se aplicaron los modelos internos, los IRB” añade Álvarez. “Depende también del Loan to Value que tengan, es muy difícil de calcular porque también depende del tipo de estructura de cartera que tenga cada banco”, advierte.

Sin perder de vista estas dificultades, teniendo en cuenta para el cálculo el último dato disponible de CET 1 de cada una de las seis principales entidades financieras españolas, el peso de sus activos ponderados por riesgo en el balance total de cierre de 2019 y los dividendos que ya han anunciado que se ahorrarán y los que podrían anular en el futuro, es posible hacer una estimación de cuántos créditos de más podrían conceder los bancos gracias al ahorro de los dividendos sin que ello les pase factura a su ratio de solvencia. Si bien, aunque consigan este margen, no significa que lo destinen todo a créditos, sino que también pueden optar por aumentar su solvencia por si vienen más problemas futuros.

En el caso de los seis grandes bancos españoles, las suspensiones o reducciones que por el momento han hecho a sus dividendos puede llegar a suponer aproximadamente 148.500 millones de euros extra de margen para dar créditos. Concretamente, gracias a cancelar los dividendos de 2019 y los de 2020, el Santander tiene hasta 90.000 millones más para prestar. Bankia, que anuló un dividendo extraordinario de 2.500 millones de euros a cuenta de su ejercicio de 2019, dispone de aproximadamente 51.560 millones más. CaixaBank contará con 7.007 millones de euros más tras reducir su dividendo a 0,07 euros por acción desde los 0,15 anteriormente previstos.

Sabadell y Bankinter ya han repartido sus dividendos del ejercicio 2019 mientras que BBVA lo hará el próximo 9 de abril. Los bancos españoles todavía tienen más margen para aumentar su capacidad de dar crédito sin afectar a su solvencia gracias a esta vía. Si BBVA cancelase su reparto de dividendo, tendría 13.000 millones de euros más para prestar. Si CaixaBank anula completamente su dividendo del próximo 15 de abril, tendría 6.130 millones más de margen.

Sin más dividendos bancarios de las grandes entidades a la vista a cargo del ejercicio 2019, cabe preguntarse cuál sería el margen de anularse los dividendos de 2020, como ya ha hecho el Santander. Si el Sabadell cancela el reparto de 2020 y repartiese lo mismo que en el anterior ejercicio serían 5.000 millones más si su CET 1 y su densidad de activos de riesgo permaneciesen sin cambios. Bankinter podría ganar un margen de 5.516 millones siguiendo estos mismos supuestos. Bankia, 7.325 millones. BBVA, 13.000 millones.

Por su parte, CaixaBank ya ha anunciado que reducirá su payout desde el 50% hasta el 30% en 2020. De repetir resultado neto y no repartirse ese dividendo, supondrían cerca de 7.500 millones de euros de margen para prestar. En total, si todos los grandes bancos siguieran los pasos del Santander y anulasen su dividendo de 2020, resultaría de forma muy aproximada en otros 38.300 millones de euros extra en el margen para prestar. 

Más oxígeno para la banca

Aplazamiento

Además del BCE, otras instituciones ya movieron ficha a finales de marzo para ayudar a los bancos. La dirección del Comité de Supervisión Bancaria de Basilea del Banco Internacional de Pagos (BIS, por sus siglas en inglés), conocido como el banco de los bancos centrales acordó aplazar un año, hasta 2023, la entrada en vigor los requisitos regulatorios recogidos en el marco de Basilea III, que busca reforzar los colchones anticíclicos de capital de los bancos. El objetivo es que las entidades cuenten con más recursos para apoyar a la economía ante la recesión económica. Según los cálculos de la Autoridad Bancaria Europea (EBA), esta medida permitirá que los bancos europeos dispongan de 125.000 millones más para afrontar la crisis.

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