El virus se ceba en hostelería y construcción, que pierden en un mes el 5% del empleo

Sanidad, único sector que crea empleo de forma significativa, mientras se resienten educación y comercio

Coronavirus hosteleria
Un empleado de un supermercado de la zona de La Mata de Torrevieja toma la temperatura a sus clientes. EFE

Los pésimos datos de empleo publicados hoy, aun sin recoger completamente el impacto de la parálisis económica derivada del Covid-19, indican una fortísima destrucción de puestos de trabajo en construcción y hostelería. Ambos epígrafes presentan caídas medias de la afiliación cercanas al 5% (4,85% hostelería y 4,53% construcción), ambas afectadas por las medidas de contención del virus. Bares y restaurantes llevan clausurados desde mediados de marzo, mientras las obras no se han parado forzosamente hasta esta semana, aunque muchas de ellas ya echaron el cierre.

Suman entre ambas 100.000 empleos destruidos (60.000 en hostelería y 39.000 en construcción), con datos de la media del mes, los únicos disponibles. Además, la pérdida de empleo a cierre de mes será, con toda seguridad, aún peor: la afiliación a día 31 presenta una caída sobre febrero de 851.000 personas, más del triple que el dato medio mensual (243.000). A ello se suma, en el caso de la hostelería, que marzo suele ser un buen mes: en 2019 este sector creó 57.000 empleos (un 4,8% más que en febrero de ese año).

Estos dos sectores suponen casi la mitad de la pérdida de afiliación media. También se han destruido empleos en las actividades administrativas (39.000, un 3%) y en dos sectores afectados directamente por las restricciones; el comercio (31.000) y la educación (15.000). No obstante, el desplome laboral ha sido porcentualmente mayor en el sector de ocio y actividades artísticas: se han quedado por el camino el 5,17% de los empleados, 14.000 personas. En la industria la pérdida de puestos de trabajo es de 18.400 personas, apenas un 1%, a la espera de conocer el impacto de la llamada hibernación decretad por el Gobierno. Los datos, en todo caso, son apenas una aproximación. Las cifras no contemplan las personas afectadas por ERTEs ni el impacto a cierre de mes.

Por el contrario, hay sectores que se han mostrado mucho más resistentes, dada la menor interferencia de las restricciones en la actividad. El más evidente es la sanidad, pero el efecto no ha sido tan claro. Se han registrado 11.767 afiliados más en sectores sanitarios, un alza del 0,73%. Pero esta actividad ya generó casi 10.000 empleos en marzo de 2019.

La agricultura se ha mantenido a flote, creando 840 empleos en régimen general y 2.600 en el especial (aunque 2019 fue mucho mejor con 12.000 nuevos afiliados entre los dos), mientras las pérdidas de puestos de trabajo han sido escasas (de menos del 0,5%) o casi testimoniales en los suministros básicos (energía y agua), en la finanzas, la información y las comunicaciones o la administración pública.

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