Las ayudas de EE UU excluyen a las ‘startups’ y benefician a las Big Tech

El criterio de considerar en grupo a las que comparten ‘venture capital’ las eleva por encima del umbral de tamaño

Logos de las 'apps' de Google, Amazon, Facebook, Apple y Netflix.
Logos de las 'apps' de Google, Amazon, Facebook, Apple y Netflix.

El paquete de ayudas del Gobierno de Estados Unidos para la economía afectada por el virus le hace un favor a las Big Tech. Muchas startups de Silicon Valley se quedarán sin los 350.000 millones de dólares en préstamos que ofrece la Administración de Pequeñas Empresas federal. En algunos casos, las entidades con el mismo inversor de venture capital se consideran en grupo, lo cual las eleva por encima del umbral para recibir ayuda, 500 empleados. Eso las presiona hacia vender a los más grandes, como Alphabet, o plegar.

La ayuda de emergencia de 2,2 billones de dólares ayudará a muchos trabajadores y empresas que se enfrentan a un parón económico sin precedentes. La Cámara de Representantes aprobó el viernes el proyecto de ley, después de que lo aprobara el Senado.

Una disposición que entra en vigor a finales de esta semana aumenta el crédito para un programa de la Administración de Pequeñas Empresas, que garantizará 350.000 millones de dólares en préstamos adicionales hasta el final de este año.

Pero los requisitos técnicos implican que se excluirá a muchas startups. Las empresas con el mismo patrocinador de venture capital, o grupo de patrocinadores que tienen el control a través de participaciones, la toma de decisiones de gestión u otros medios, se consideran entidades vinculadas y su personal se cuenta en conjunto. Si las empresas de la cartera combinada tienen más de 500 empleados, no podrán optar al préstamo aunque la startup individual pueda tener, por ejemplo, solo 50.

Sin embargo, al igual que en muchas pequeñas empresas, los despidos en las startups se han intensificado. La empresa de software de viajes de negocio Lola ha despedido a 34 empleados, según el portal de noticias Protocol. Muchas otras están analizando o han realizado ajustes de personal, incluidas la empresa de apartahoteles Sonder y la de alojamiento para viajeros de negocios Zeus Living.

Justo antes de que la pandemia del Covid-19 llevara al mundo a una caída financiera en picado, Washington estaba escudriñando el poder de mercado de las mayores compañías de tecnología, como Facebook, Alphabet, Amazon y Apple, e incluso había frenado compras de startups. Parte de la revisión se centraba en si adquirían nuevas empresas para aplastar a competidores incipientes. Esto sugiere que donde los reguladores no intervienen, el mercado puede hacer un buen trabajo cerrando empresas.

Muchas startups pueden no ser financieramente viables incluso en ausencia de una pandemia, pero puede que no tengan la oportunidad de averiguarlo. El Gobierno puede evitar que las engullan las grandes empresas tecnológicas o que se vean obligadas a cerrar debido a las consecuencias económicas del Covid-19, publicando directrices que hagan excepciones para las startups, de modo que puedan optar a los préstamos para pequeñas empresas, tal como se hizo para los hoteles y restaurantes, que también se tambalean.

De lo contrario, empresas innovadoras que crean empleos y ofrecen posibles alternativas a las Big Tech se extinguirán con la ayuda de Washing­ton.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías