Así está la curva de contagios y muertes por Covid-19 en España

Todas las cifras sobre la propagación del virus

España estuvo entre el 14 de marzo y el 21 de junio sujeta al estado de alarma, una medida extrema adoptada por el Gobierno ante la propagación del virus Covid-19. El objetivo era (y es), como explicaron las autoridades sanitarias, "aplanar la curva", es decir, reducir el crecimiento del número de nuevos contagios para aliviar el colapso en los servicios sanitarios.

El balance de casos positivos se da a conocer diariamente por parte del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias recogidos de las comunidades autónomas, con competencia en sanidad. El propio centro avisa que "los datos de las CC AA están en continua revisión y ciertas oscilaciones diarias pueden deberse a procesos de depuración de datos y no a variaciones reales acontecidas de un día a otro".

Dado que el virus tarda varios días en provocar síntomas (como tos, fiebre, dificultad para respirar, malestar o insensibilidad al olor), también existe un retraso entre el contagio efectivo y los casos positivos confirmados. Igualmente, el número de positivos depende no solo de la propagación del virus, sino también de la cantidad de posibles pacientes testados. 

El hecho de que buena parte de los contagiados por el coronavirus sean asintomáticos supone una distorsión en las cifras, y diversos estudios han estimado cifras de contagio muy superiores a las oficiales. Ello distorsiona también las cifras de mortalidad que, en todo caso, es muy superior en los pacientes de edad avanzada o con patologías previas.

Las cifras de ingresos hospitalarios o en las UCI, por su parte, también llevan retraso tanto respecto a los contagios como a los casos confirmados, pues la enfermedad tiende a agravarse en torno a una semana o dos después del primer contagio.

El exceso de mortalidad es el número de fallecimientos por cualquier causa (no solo por Covid-19) comparado con la media de años anteriores. Se basa en los datos de los registros civiles, recogidos por el Centro Nacional de Epidemiología del Instituto de Salud Carlos III en su web, a través del Ministerio de Justicia. En este caso se comparan los fallecimientos diarios con la media desde 2008. Entre el 10 de marzo y el 9 de mayo se observó en España un exceso de mortalidad de 44.599 fallecimientos, un 67% más de lo esperado en ese tiempo. Entre los menores de 65 años, el exceso fue del 27%, 2.490 fallecimientos. Es decir, que de ese exceso de mortalidad, el 95% se produjo entre mayores de 65. Desde el 20 de julio se observa otro periodo de exceso, con 26.132 fallecimientos de más (un 17%), de los cuales 2.338 son de menores de 65 años (un 10% en esa franja de edad). El 89% de los fallecidos de más en esta segunda ola se da entre mayores de 65.

El Instituto Nacional de Estadística está haciendo una estimación del número de defunciones semanales y totales en el año. Hasta el 30 de noviembre, murieron en España 462.553 personas, 63.948 más que las 398.605 de 2018 a esas alturas, por ejemplo (un 16% más).

El físico José María Martín Olalla, profesor de la Universidad de Sevilla, ha hecho una estimación del exceso de mortalidad a partir de los datos del INE, y calcula que desde el 26 de junio ha habido en España 28.478 muertos de más: 14.184 estimados por Covid, y 14.294 por otras causas sin concretar.

El EuroMoMo recoge datos similares de 24 países europeos y los publica semanalmente. Se puede consultar el exceso de mortalidad total, semanal y acumulado en el año de los países participantes. El exceso acumulado en las 50 primeras semanas de 2020 es de 315.132 fallecimientos, más de doble que los 116.677 de 2018 a esas alturas. Los números de las últimas semanas se van actualizando posteriormente, al igual que los datos españoles.

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