Transporte

Empieza la lluvia de fondos públicos para salvar a las aerolíneas de la quiebra

Noruega, Italia, Australia o Nueva Zelanda han activado ya medidas a favor de sus compañías aéreas

Un avión de la aerolínea noruega Norwegian aterriza en el aeropuerto de Oslo (Noruega).
Un avión de la aerolínea noruega Norwegian aterriza en el aeropuerto de Oslo (Noruega).

La inyección de fondos públicos al sector aéreo, demandado por Iata y múltiples agentes en representación de las aerolíneas, comienzan a llegar en distintos puntos del planeta. Norwegian, con importantes operaciones en aeropuertos españoles y una posición financiera frágil, ha sido de las primeras beneficiadas. Su consejero delegado, Jacob Schram, celebró anoche la línea de crédito de casi 500 millones de euros que el Gobierno noruego ha sacado adelante para las aerolíneas del país.

"Estamos muy satisfechos de que el Gobierno noruego haya anunciado medidas centradas en la aviación, en respuesta a la inmensa tensión financiera que se ha impuesto a la industria mundial debido a la propagación del coronavirus", señaló el ejecutivo.

El aeropuerto londinense de Heatrhrow ha demandado esta mañana al Gobierno británico la puesta en marcha del plan de apoyo prometido al sector

La low cost tiene previsto cancelar el 85% de sus vuelos entre el 21 de marzo y el 17 de abril, al tiempo que suspende temporalmente los contratos de 7.300 trabajadores, el 90% de su plantilla. Norwegian había comunicado directamente al parlamento noruego y al Ejecutivo su necesidad de liquidez. La medida de apoyo, que ha ayudado en los últimas días a levantar el vuelo de la cotización de Norwegioan entre rumores de entrada de capital público, se sostiene en la implicación del sector bancario con líneas de crédito.

Desde Alemania, el presidente de Lufthansa, Carsten Spohr, hizo ayer un llamamiento a los poderes públicos para dar soporte a un sector aéreo que se hunde entre las severas restricciones a los vuelos para frenar la pandemia. Según estimaciones de Iata, tres cuartas partes de las aerolíneas tienen reservas en caja para aguantar un máximo de tres meses, pero los ajustes de producción se plantean ya hasta las puertas de la temporada estival. En España, Iberia y Air Europa prescinden del 90% de sus plantillas de vuelo, por el momento, hasta mediados de junio.

Desde el colectivo español ALA se ha demandado una batería de peticiones al Gobierno español entre las que se encuentran moratorias en materia de impuestos y líneas de crédito a través del ICO. El transporte en avión es puerta principal para el turismo en España, cuyo peso en el PIB alcanza el 13%.

Al otro lado del planeta, esta madrugada (hora española) se ha anunciado en Nueva Zelanda un balón de oxígeno para Air New Zeland que roza los 500 millones de euros. La medida incluye préstamos para los próximos 24 meses que sirvan para refinanciar la deuda de la compañía.

"Sin esta intervención, Nueva Zelanda correría el riesgo de no tener una aerolínea nacional", ha señalado a través de un comunicado el ministro de Finanzas, Grant Robertson. El Gobierno cuenta con una participación del 52% en la aerolínea local.

Noruega, Nueva Zelanda o Australia han puesto sobre la mesa ayudas en el entorno de los 500 millones de euros

Muy cerca de allí, en Australia, la ayuda específica a las aerolíneas del país alcanza los 715 millones de dólares australianos (390 millones de euros).

La nacionalización de Alitalia

De nuevo en Europa, Italia trata de sacar a flote a Alitalia, bajo administración concursal desde mayo de 2017. La decisión ante el torpedo del Covid-19 en la línea de flotación de este gigante con pies de barro es la nacionalización. La partida prevista para su rescate es de 500 millones de euros, de la que parte irá destinada al resto del sector aéreo.

La decisión de hacer de Alitalia una empresa pública, informa Efe, no ha estado exenta de polémica. Es "un verdadero escándalo" para la asociación de consumidores Codacons, que opina que "este derroche de dinero público que podría destinarse a otros sectores", pero una medida necesaria para los sindicatos, que piden proteger a los 11.000 trabajadores.

En Reino Unido, por su parte, aerolíneas y aeropuertos esperan que se materialice la promesa de ayudas por parte del Gobierno de Boris Johnson. El soporte no llegó a tiempo para salvar de la quiebra a Flybe, tocada antes de que se desatara la crisis sanitaria y económica. El operador de Heathrow, la participada por Ferrovial HAH, ha demandado esta mañana la activación del apoyo público, y referencias como Easyjet y Virgin también han trasladado al Ejecutivo la situación de emergencia que vive el sector.

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