Inditex plantea un ERTE por fuerza mayor, pero garantiza el empleo a futuro

Tendría efecto desde el 1 de abril y afectaría a unos 37.000 empleados

El presidente de Inditex, Pablo Isla
El presidente de Inditex, Pablo Isla

Inditex, una de las empresas españolas más rentables y globales, no se escapará de realizar ajustes de carácter laboral como consecuencia de la crisis económica abierta por el coronavirus. Ajustes que serán temporales pero que dan la medida de la gravedad de la situación en parte del comercio minorista.

El gigante textil fundado por Amancio Ortega está en vías de aplicar un expediente de regulación temporal de empleo (ERTE) por causas de fuerza mayor a 37.000 personas con rango de personal de tienda que ahora están en casa por el cierre de comercios no esenciales decretado por el Gobierno. En el caso de Inditex son 1.580 puntos de venta entre todas sus marcas. Estos empleados están desde el sábado con una licencia retribuida, percibiendo su salario íntegro. En esta medida no estarían incluidos los empleados de almacenes logísticos para garantizar el funcionamiento del servicio online y los envíos a los países que siguen con las tiendas abiertas.

Como confirmaron fuentes sindicales a este diario, la empresa comenzó el miércoles a contactar con los distintos comités de empresa para trasladarles sus primeras intenciones. Estas pasaban por un ERTE que entraría en vigor el 1 de abril. En la noche del jueves, la empresa trasladó a los sindicatos que solo se ejecutaría si el Gobierno prolonga el estado de alarma más allá del 15 de abril y a unos 25.000 empleados. Por tanto, Inditex abonaría en su integridad la nómina de marzo y hasta dicho día, y en principio el bonus por los beneficios de 2019 que también debe abonarse en marzo, así como las comisiones de venta generadas durante el mes de febrero en las tiendas.

El ajuste sería, en todo caso, temporal. La empresa se comprometió ayer de forma pública a través de un comunicado a “preservar todo el empleo como objetivo prioritario de la compañía” y trasladado por el propio presidente, Pablo Isla.

Dicho comunicado dejaba una puerta más que abierta a la decisión de acometer un ERTE. En el mismo se hablaba de que la empresa, “en caso necesario” en lo que dure el ajuste, complementaría la retribución. Es decir, se haría cargo del 30% que los empleados dejarían de percibir durante las semanas, o meses, que dure el ERTE para que estos pudieran cobrar su salario completo.

Algo que ya le han reclamado los representantes sindicales, que mantienen varias dudas: qué pasará con los trabajadores temporales, con los que están de baja o en excedencia, o con las vacaciones de los afectados, entre otros puntos.

El propio Pablo Isla fue preguntado por ello en la conferencia con analistas posterior a la presentación de los resultados anuales.

“La situación es nueva y diferente en cada mercado. Estamos analizando la situación país por país y tomaremos decisiones equilibradas teniendo en cuenta siempre todos los elementos: trabajadores, nuestra estructura de costes, las relaciones a largo plazo con los propietarios de los locales, con los diferentes proveedores... Tomaremos siempre medidas equilibradas y teniendo en la mente a todos los grupos de interés a los que afectarán”, analizó Isla, que al igual que la comunicación oficial de Inditex no quiso pronunciar la palabra ERTE.

En esta, la empresa insistía en que para conseguir el objetivo de preservación del empleo de “la forma más eficaz (...) se van a estudiar todas las herramientas que el Gobierno puso ayer [por el martes] a disposición de las empresas.

Inditex presentó ayer unos resultados que arrojaban un beneficio neto de 3.650 millones y una caja de 8.000 millones de euros. Alguno de los sindicatos con mayor representatividad entre la plantilla del grupo aludía a la fortaleza financiera del grupo para poder aguantar el envite del coronavirus sin necesidad de un ERTE, aunque también consideran lógico que se produzca esta medida siempre que vaya ligada a un compromiso de mantener los puestos de trabajo.

Como dijo ayer el propio Isla, Inditex ha tenido que replantear y reevaluar todos sus planes para este año a causa de la pandemia. Esta ya ha tenido efectos importantes en las ventas y los tendrá en los costes del ejercicio. Inditex ha cerrado los escaparates en 39 países de los 96 en los que opera, el 40% del total, a la espera de que los efectos del virus remitan o crezcan en próximas semanas.

La dirección se baja a la mitad los bonus

Salarios. El consejo de administración de Inditex decidió, a petición del presidente ejecutivo, Pablo Isla, reducir a la mitad la retribución variable o bonus de la alta dirección de la compañía por “la excepcional situación provocada por la pandemia mundial del Covid-19”. Con esto en cuenta, Pablo Isla recibió una remuneración total de 6,2 millones de euros en el ejercicio 2019, una cantidad inferior en un 35% a los casi 9,5 millones que ganó en el ejercicio 2018. En concreto, Isla percibió en metálico una cantidad de 5,5 millones, por los 7,8 del anterior ejercicio en ese mismo concepto. En variables recibió 1,44 millones a corto plazo y 769.000 euros a largo, por los 4,3 del año pasado. Por su parte, el consejero delegado del grupo, Carlos Crespo, nombrado en el puesto durante el ejercicio 2019, recibió un pago total de 1,29 millones de euros, de los cuales 1,26 fueron en metálico. De esa cantidad, 800.000 euros correspondieron a su sueldo, a los que se suman 54.000 euros como pago fijo y 411.000 euros en conceptos variables. En su conjunto, el consejo de administración percibió 9,4 millones, dos menos que en el ejercicio 2018.

Normas
Entra en El País para participar