DoorDash tendrá que ajustar su valoración para sacar adelante su OPV

Presenta su OPV aun cuando el virus pone una presión extra sobre unos inversores ya cautelosos ante las tecnológicas

Un repartidor en Manhattan (Nueva York, EE UU).
Un repartidor en Manhattan (Nueva York, EE UU).

Los inversores de DoorDash están corriendo hacia la salida. El servicio de comida a domicilio respaldado por SoftBank presentó su OPV la semana pasada, aun cuando el virus pone una presión extra sobre unos inversores ya cautelosos ante las salidas a Bolsa de tecnológicas. Lo primero será ajustar su elevada valoración.

Tras la retirada de WeWork, los inversores se han vuelto más exigentes con las firmas en pérdidas. La de camas Casper Sleep ya tuvo que recortar su precio de debut y cotiza un 25% por debajo, y es posible que Airbnb posponga sus planes. Si se añade la enorme caída de Wall Street, el calendario de DoorDash parece extraño. A favor está su desbocado crecimiento: saltó de menos del 15% de cuota de mercado en EE UU en marzo de 2018 a más del 30% en septiembre pasado, según Edison Trends. Eso podría explicar su impresionante valoración de 13.000 millones de dólares después de dos rondas de financiación en mayo y noviembre.

Pero Grubhub, su rival más cercano, ha caído más del 40% en un año. Una forma de valorar este sector son las reservas brutas, el dinero que tienen las empresas antes de pagar a los conductores. Las del cuarto trimestre fueron de 2.600 millones, según Second Measure. Anualizándolas y aplicándoles el múltiplo de valor empresarial frente a ventas brutas de 2019 de Grubhub, 0,75, DoorDash vale casi 8.000 millones.

Incluso eso puede que sea generoso. Grub­hub lleva mucho más tiempo en el negocio y tiene un historial de rentabilidad, aunque perdió 19 millones en 2019 al elevar la inversión. DoorDash derramó unos 450 millones, según The Information, y puede perder una votación en California en noviembre para anular una nueva ley que trata a los trabajadores de la gig economy como empleados. Y la anualización de sus ventas podría exagerar las reservas, dada la velocidad de crecimiento.

Resetear la valoración es doloroso, pero hace posible también una consolidación, dependiendo de lo desesperado que llegue a estar DoorDash. Darle un mordisco al valor es la única manera de encontrar una estrategia de salida aceptable.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías