La firma inmobiliaria de Cerberus y BBVA pierde 48 millones

El banco debe traspasar todavía activos a Divarian con fecha límite de abril

Carlos Torres, presidente de BBVA
Carlos Torres, presidente de BBVA

La inmobiliaria Divarian, controlada en un 80% por Cerberus y en un 20% por BBVA, perdió el pasado año 48 millones de euros, según se recoge en el informe anual de 2019 del banco. Esta empresa es la sociedad conjunta entre la entidad financiera y el fondo estadounidense a la que el banco traspasó gran parte de sus activos tóxicos procedentes del ladrillo.

Los activos de Divarian tienen un valor reconocido en esa memoria de 3.252 millones, un pasivo de 101 millones y un patrimonio neto de 3.199 millones.

En noviembre de 2017, BBVA llegó a un acuerdo con Cerberus para la creación de esa joint venture y traspasar la mayoría de su negocio inmobiliario. En octubre del año siguiente, como anunció la entidad entonces y recuerda en su memoria, una vez obtenidas las autorizaciones preceptivas, cerró la operación de traspaso. El valor en libros de esos activos superaba los 13.000 millones pero fue tasado a un precio real de 5.000 millones, aunque la operación se cerró con el traspaso de un volumen menor de activos. Ya entonces dijo que el precio final se ajustaría en función de los activos que finalmente se aportasen.

Como adelantó CincoDías, ya en la memoria de 2018 el banco avanzaba las propiedades a enajenar: “De forma efectiva, a 31 de diciembre se habrían procedido a traspasar a Divarian 43.900 activos por valor de 2.828 millones de euros. Se encontrarían pendientes de ser transferidos 17.485 activos por un valor cercano a 900 millones de euros, sujetos a autorizaciones específicas en proceso de obtención”, explicó la entidad. Estos activos, a su vez, están gestionados por Haya Real Estate, el servicer de Cerberus.

En el documento de 2019, no cifra los activos adjudicados (REOs, en la jerga del sector) que quedan por traspasar, pero indica que “la efectiva transmisión de algunos REOs está sujeta al cumplimiento de determinadas condiciones”. Y añade: “El precio final a pagar por Cerberus se ajustará en función de los REOs que finalmente se aporten”.

A su vez, la entidad financiera apuntó la semana pasada en la SEC (el regulador bursátil de EE UU), que el cierre del traspaso de determinados activos, viviendas públicas en alquiler, están sujetas a aprobación de las autoridades y a la inscripción previa en el Registro de la Propiedad a favor de BBVA y pone como fecha límite para que se cumplan esas condiciones el 10 de abril de este año, dentro de poco más de un mes.

BBVA y Cerberus llegaron a un acuerdo de accionistas que regula los derechos y obligaciones de las partes en Divarian, según explica el banco a la SEC. Ese pacto de accionistas señala que la gestión corresponde a Cerberus y que BBVA no estará representado en el consejo de administración, pero tendrá derecho de veto en la junta de accionistas sobre ciertas deciciones relevantes.

El acuerdo también establece derechos de tanteo, de arrastre y de acompañamiento para los socios. Además, BBVA tiene una opción de venta que puede ejercitar en los 12 meses siguientes al tercer aniversario de la fecha de cierre de la operación. Como el cierre de la operación fue el 10 de octubre de 2018, el periodo de ejercicio de esa opción irá de octubre de 2021 a octubre de 2022.

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