Financiación

Audasa lanza 100 millones en bonos entre minoristas que pagan el 2,6%

La concesionaria de la Autopista del Atlántico refinanciará una emisión de 400 millones

Tramo de la Autopista del Atlántico.
Tramo de la Autopista del Atlántico.

Audasa, que gestiona la autopista que cruza de norte a sur el oeste de la comunidad de Galicia, está en un nuevo proceso de refinanciación para el que acudirá al mercado minorista, como es habitual. Y, también como es tradición, ofrece unos tipos de interés muy por encima del mercado, potenciados por unas prebendas fiscales que datan de los años 70 del siglo pasado. Pagará un 2% por los bonos, interés que subirá a cerca de un 2,6% por las prebendas tributarias del activo.

La inversión no está exenta de riesgo. Audada, filial de Itínere, no tiene rating. La última nota data de febrero de 2004, cuando Moody's le rebajó la calificación hasta B1 desde Ba1. B1 se sitúa ya en lo que se conoce como bono basura, con elevadas dosis especulativas. Su gran debilidad es la deuda, con una ratio de deuda entre ebitda de 8,4 veces en 2018. La empresa tiene en balance una deuda neta de 1.041 millones a cierre del pasado junio, toda ella en bonos.

La empresa, cuya concesión vence en agosto de 2048, se refinancia habitualmente en las oficinas bancarias a tipos de interés superiores a los de empresas con rating de inversión (BBB- o superior). Pero ha bajado el listón de rentabilidad. Los bonos que amortizará el próximo mes de abril ofrecían una rentabilidad del 4,75%, que se disparaba por encima del 6% gracias a la bonificación fiscal.

El arma secreta de Audasa está en la ley de 10 de mayo de 1972 sobre construcción, observación y explotación de autopistas en régimen de concesión. Los beneficios tributarios se arrastran desde entonces, gracias a una norma aprobada en 1978, en plena Transición. Las sociedades que gozaban de esa prebenda a 1 de enero de 1979 la mantienen actualmente.

A los inversores solo se les retendrá el 1,2% del importe de los intereses, frente al 19% habitual. Y no solo eso: los bonistas se podrán deducir en el IRPF el 24% de los intereses. La emisión pagará un 2%, de forma que los inversores recibirán 20 euros al año por cada 1.000 y el banco les retendrá 0,24 euros.

Si los bonos no gozaran de la bonificación, los inversores tendrían que tributar por el 19% de los intereses: los impuestos sobre 20 euros ascenderían a 3,8 euros. Pero se podrán deducir el 24% de esos 20 euros (4,8 euros). El euro que la Agencia Tributaria devolverá al inversor, siempre que esté sujeto al IRPF, son el resultado de restar 3,8 euros a 4,8.

Así, la rentabilidad financiero-fiscal de los bonos será del 2,56% para un tipo impositivo del 19% para los primeros 6.000 euros en plusvalías, del 2,58% para los siguientes 44.000 y del 2,59% a partir de 50.000 euros.

Audasa, utilizará los fondos, junto con un préstamo bancario, ha suscrito en el pasado mes de diciembre de 2019 por importe de 400 millones de euros, 100 millones si la actual emisión se llegase a suscribir al 100%. Por ese crédito paga un 1,25% más el euríbor a seis meses. La emisión será por 10 años, de manera que se amortizarán en abril de 2030 y hasta entonces los bonos pagarán un cupón por años vencidos y el primer abono será el próximo 15 de diciembre.

Los inversores pueden cursar sus órdenes de suscripción, a partir de 500 euros, del 9 al 26 de marzo en MG Valores, Bankia, CaixaBank, Banco Sabadell, Abanca, Renta 4, Banca March, Singular Bank y GVC Gaesco.

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