Abril-Martorell: “La elección de Indra como coordinador industrial para el FCAS es correcta y lógica”

Asegura que a su compañía le queda por hacer alguna adquisición en áreas como la inteligencia artificial o la experiencia de cliente para tener el mix de oferta de alto valor que persiguen

Indra contrato Gobierno
Fernando Abril-Martorell, presidente ejecutivo de Indra, durante un desayuno en ESADE.

El presidente ejecutivo de Indra, Fernando Abril-Martorell, ha defendido hoy la elección por el Gobierno español de su empresa como coordinador nacional industrial en el programa del futuro avión de combate europeo, más conocido como FCAS. "Es una decisión estratégica totalmente correcta y de interés general a largo plazo", dijo durante su participación en los Desayunos Esade. 

Las palabras del directivo llegan pocos días después de que el consejero delegado de Airbus, Guillaume Faury, instara al Gobierno de España a "corregir el error" de seleccionar a Indra, ya que, en su opinión, solo Airbus posee las capacidades tecnológicas para un sistema complejo como el del FCAS.

Según Abril-Martorell, la elección de Indra para este proyecto "es muy lógica". "Cualquier otra opción", indicó, "tendría el riesgo de acabar relegando a la industria española a las tareas de menor valor añadido, auxiliares y fabriles, a ser subcontratadas, que si bien tiene valor, en el contexto de la globalización y la digitalización que estamos viviendo nos dejarían en el furgón de cola", remarcó el directivo, mientras defendió que con su compañía se ha optado por "la atracción de talento digital y la creación de empleo de calidad en el país". 

El presidente de Indra subrayó que el programa FCAS puede permitir impulsar en España un sector de sistemas de defensa líder, avanzado y exportador. "Si lo hacemos bien, significará empleo de calidad, oportunidades para nuestros jóvenes ingenieros, actividad económica y de I+D en España". El directivo estará mañana presente en París, donde recordó se firmará este jueves la incorporación de España a la Fase 1A del FCAS. 

Indra, como coordinador español, liderará la participación española en dos pilares transversales del programa del futuro avión de combate europeo, el estudio de concepto conjunto y el de coherencia de los pilares tecnológicos. De estos últimos pilares, la compañía liderará otros dos, el de sensores y el de sistema de sistemas. Por su parte, Airbus SAU liderará el caza de nueva generación y las tecnologías de baja observabilidad del proyecto; ITP Aero, los motores, y el consorcio entre GMV, Sener y Tecnobit, liderará los operadores remotos.

En su intervención, Abril-Martorell también ha valorado el esfuerzo que está haciendo el nuevo Gobierno de Pedro Sánchez por poner foco en la transformación digital, algo urgente para la economía española, y ha puesto como ejemplo la creación de una doble secretaría, una para telecomunicaciones y otra de transformación digital. Igualmente ha resaltado que haya una Secretaría para la Agenda 2030 y otras medidas, como ayudas al desarrollo de la digitalización en España y préstamos para inversión en I+D.

Pese a ello, el directivo ha lamentado algunas otras decisiones del Ejecutivo español que "no ayudan" en materia de política fiscal y regulatoria. Se refería a la tasa Google y a la reforma del impuesto de sociedades. "Parece que a veces los gobiernos no se dan cuenta de que algunas regulaciones acaban afectando a los consumidores", señaló.

También fue contundente al asegurar que "en España nos hemos acostumbrado a que todo se solucione con el subsidio o la ventaja fiscal, y creo que se puede ayudar sin abusar de esa fórmula". Asimismo, ha pedido al Gobierno que dé "una vuelta" al Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI) para que "asuma más operaciones de riesgo", en vez de limitarse a la financiación de proyectos.

Abril-Martorell centró gran parte de su discurso en alertar de que uno de los riesgos más importantes que ve en la digitalización es el del impacto en el empleo, porque se van a eliminar muchos puestos de trabajo tradicionales, pero la creación de los nuevos puestos de perfil digital "no va a ser inmediata y va a haber una transición que va a ser complicada de gestionar". "Además, nadie nos garantiza que los nuevos empleos se van a crear en el sitio en el que se destruyen los antiguos".

El presidente de Indra resaltó que de los 50.000 trabajadores con los que cerró su compañía en 2019, su empresa ha creado 3.000 empleos netos en los dos últimos años en España y más del 80% de ellos son ingenieros, titulados o técnicos de alta cualificación.

Para Abril-Martorell, la economía global está en un proceso de digitalización irreversible, que lleva a todas las compañías a poner el foco en el cliente, que siempre exige más inmediatez y más customización. Y en este contexto cree que la transformación cultural de las empresas es fundamental, e Indra se encuentra "en la mitad del camino de su transformación cultural", un proceso que inició hace tres años y para el que se están fijando, dijo, en otras multinacionales como Atos, que acometió su transformación cultural en siete años.

El ejecutivo admitió que gestionar todo este cambio no resulta fácil. "En el caso de Indra, las 35 personas que estamos en el top manager apostamos fuertemente por ello y lo transmitimos; también lo hace una gran parte de los 500 directores que hay en la compañía, pero no tengo tan claro que esto ocurra entre la gran mayoría de los 3.000 gerentes. Debemos dar más formación", dijo.

Lo que no es una alternativa válida para Abril-Martorell en este contexto de cambio es "la inacción". "Veo a España dinámica, pero creo que debemos hacer más cosas, acelerar las capacidades de transformación de todos los sectores si queremos estar a la cabeza. No debemos olvidar que la digitalización está creando polarización y asimetrías y hemos de evitar el riesgo de quedarnos atrás", subrayó.

El directivo apuntó, en este sentido, cómo Indra ha adquirido en los últimos años algunas compañías como Paradigma y SIA, que no solo les está ayudando a elevar sus ventas. "También nos están ayudando en nuestra transformación, en tener un mix más sano de negocio dirigido hacia las propuestas de alto valor". Abril-Martorell, que destacó igualmente el fuerte enfoque en el I+D de la compañía (solo en 2019 invirtieron en ello 210 millones de euros), la mejora de su cartera de pedidos y de su cuenta de resultados "porque si no el mercado no te da gasolina", apuntó que a Indra le queda hacer algunas adquisiciones para completar aún más el mix de oferta que quieren y que estas tendrán lugar en los ámbitos de la inteligencia artificial, el márketing y la experiencia de cliente. 

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