La OPEP y sus aliados terminan su encuentro sin consenso para recortar la producción

Rusia rechaza la propuesta saudí de recomendar un recorte de producción de 600.000 barriles diarios en el segundo trimestre

Brent Pulsar para ampliar el gráfico

La división entre los miembros de la OPEP y sus aliados en el recorte de la producción ha sido una constante en la últimas semanas. Un reflejo de las profundas discrepancias fue la ampliación de un día más de la reunión de los países productores de crudo en Viena. 

Arabia Saudí y Rusia llegaron a la cita con visiones contrapuestas. Mientras Riad abogaba por ampliar el recorte de la producción para hacer frente a la inestabilidad desatada por el coronavirus, Moscú consideraba que lo más apropiado era esperar a conocer mejor el impacto real del virus en la demanda. 

Finalmente y después de tres días de intensas reuniones, la OPEP+ (el cártel y sus aliados) fueron incapaces de llegar a un acuerdo. La agencia de noticias rusa TASS confirmó la falta de consenso al citar a un delegado de la reunión, diciendo que Rusia no apoyó la recomendación general del comité. "Solicitaron reanudar las consultas", dijo la fuente, y agregó que el formato de las negociaciones aún no está claro. La falta de acuerdo se tradujo en nuevas caídas del oro negro. El Brent, que el miércoles sumó un 3% y este jueves llegó a registrar ascensos del 2%, se dio la vuelta ante la negativa de los socios de rebajar la oferta. Estas caídas se suman a las registradas por el Brent que desde comienzos de año se deja un 16,8% y lleva al barril de crudo a cotizar por debajo de los 55 dólares.

La propuesta emitidas horas antes por el comité conjunto cayó en saco roto. El órgano asesor recomendó reducir la capacidad de bombeo en 600.000 barriles de crudo al día, 100.000 barriles más de lo inicialmente previsto. El comité no es un órgano decisorio sino que se limita a prestar asesoramiento al cártel y sus aliados. 

Las conversaciones entre la OPEP y sus aliados se ha prolongado un día más debido a la fuerte división que existía entre Arabia Saudí y Rusia. Mientras el país árabe ha apremiado a las potencias a adelantar la cita y acelerar el procedimiento para acometer una rebaja del crudo lo suficientemente amplia como para contener la sangría de los últimos días, el ministro del petróleo ruso, Alexander Novak, se ha mantenido férreo en su postura y ha remarcado que su país necesita más tiempo para evaluar el impacto del virus en la demanda.

El miedo a que el coronavirus desemboque en un recorte del crecimiento de China y del crecimiento mundial ha llevado a los inversores a poner en precio una caída de la demanda. A esto se suma el hecho de que el peso de China en el PIB mundial es mucho más elevado que en 2003 cuando el virus SARS. El gigante asiático, el mayor importador de crudo en la actualidad, consume tres veces más de petróleo que hace 17 años. Existen muchas incógnitas sobre las dimensiones reales del coronavirus y su impacto económico, pero la simple inestabilidad ha causado mucho nerviosismo entre los inversores. “El precio del petróleo se ha desplomado ya que China consume alrededor de tres veces más petróleo ahora (en tiempos del coronavirus) que en 2003”, afirman los gestores de Jupiter AM.

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