Madrid reduce a la mitad el número de patinetes eléctricos en un año

De las 9.855 licencias iniciales solo quedan 4.821, y 14 empresas

Patinetes Pulsar para ampliar el gráfico

Las empresas de patinetes eléctricos están en pleno proceso de ajuste en Madrid, con la retirada de muchas de ellas. Apenas un año después de que el Ayuntamiento sacara a concurso 10.000 licencias para operar en la ciudad el número de vehículos disponibles se ha reducido a la mitad: de los 9.855 patinetes iniciales solo se mantienen 4.821, según los datos proporcionados por el consistorio, actualizados a enero de 2020.

Igualmente, siete empresas han echado el cierre: de las 21 compañías que comenzaron a ofrecer el servicio, solo permanecen 14. En concreto, Birdes la que mayor flota acumula en la ciudad con 797 patinetes (los mismos que tenía hace un año).  Precisamente, en los últimos días Bird ha ampliado su última ronda de financiación en 75 millones de dólares, llegando a un total de 350 millones (118 millones de euros). Además, ha adquirido a la firma Circ, aunque no trascenció el volumen de la operación

En segundo y tercer lugar por número de licencias se sitúan Lime (775) y Jump Uber (566), respectivamente. En ambos casos han aumentado el número de vehículos que tienen disponibles en la calle. En cuarto lugar se sitúa UFO, con 530 patinetes.

Por su parte, Flash (461), Taxify (259), Koko (258), SJV Consulting (230) y Rideconga (226) han logrado mantener su actividad en la capital, pero todas ellas han reducido considerablemente la flota con la que operan. Los casos más llamativos son los de Flash y SJV Consulting, que fueron las dos mayores concesionarias (1.315 licencias cada una) y han reducido el número de patinetes un 65% y un 83%, respectivamente.

Entre la lista de empresas que operan actualmente aparece una nueva, Reby Rides, con 189 vehículos. Completan el elenco Acciona (179), Wind (136), Movo (125) y MyGo (90). 

Hace un año, las 10.000 licencias de patinetes eléctricos que sacó a concurso el consistorio se quedaron cortas para las peticiones de las 25 empresas interesadas en ofrecer el servicio, que solicitaban en conjunto más de 100.000 autorizaciones. Doce meses después, las flotas conjuntas suman menos de la mitad de las licencias máximas permitidas.

Esta reducción, obedece a las dificultades que están encontrando las empresas para lograr la rentabilidad del negocio. Fuentes del sector señalan que el límite tanto por barrios como por distritos dificulta la obtención de ingresos porque la mayor parte de los vehículos se sitúan fuera de las zonas en las que se registra mayor frecuencia de uso, que coinciden con el centro. Igualmente, destacan la falta de inversión en infraestructura urbana que permita crear las vías adecuadas para que circulen los patinetes, además de una regulación clara que permita desarrollar la actividad con normalidad.

En todo caso, Madrid se convirtió en un banco de pruebas para los operadores que pretendían extender el servicio a otras ciudades y proliferaron muchas empresas, de forma que la oferta superaba ampliamente la demanda.

Reordenación del sector

Del auge inicial a la estabilización. Tras el auge que experimentó el negocio de los patinetes eléctricos, el mercado se ha ido normalizando: de la proliferación inicial de muchas empresas con flotas reducidas se ha pasado a un entorno en que conviven menos empresas con un volumen similar de vehículos. Cuando el ayuntamiento sacó a concurso las 10.000 licencias iniciales, fuentes del sector advertían de una posible burbuja, debido a que concurrían muchas compañías, sin capacidad para generar beneficios y buscaban hacer negocio con las licencias. Previsiblemente, el número de operadores continuará reduciéndose hasta que unas pocas empresas logren la cuota de mercado necesaria para obtener la rentabilidad.

Normas
Entra en El País para participar