Un 2020 para sacar partido a la fortaleza de los mercados de EEUU

La actividad económica vive el periodo de crecimiento más largo de su historia mientras el país afronta elecciones presidenciales

Estados Unidos afronta un 2020 con elecciones presidenciales, un sólido crecimiento y unos mercados bursátiles que reflejan la envidiable salud de la economía. Donald Trump llega al año electoral respaldado por una potente hoja de servicios en cuanto a gestión económica, un logro que no ha logrado empañar ni siquiera el impeachment activado con pocos visos de éxito contra el presidente y que hasta ahora ha sido ignorado por los inversores. Desde el inicio de la era Trump, Wall Street acumula ya una revalorización del 70% mientras la actividad económica vive el periodo de crecimiento más largo de su historia. Los temores de que la guerra comercial acabase convirtiéndose en un boomerang que dañase la economía estadounidense o que desembocase en una gran crisis global no se han materializado, al menos de momento. Por el contrario, la dura estrategia de la Casa Blanca ha comenzado a dar frutos con la firma de un acuerdo con China en cuya primera fase Washington renuncia a imponer más aranceles y Pekín se compromete a gastar 200.000 millones de dólares en los próximos años en productos y servicios estadounidenses.

La rebaja fiscal que Trump acometió nada más llegar a la Casa Blanca y el apoyo de la política monetaria de la Fed, que desde julio pasado ha efectuado tres rebajas de tipos, explican en buena parte este tiempo de bonanza. Más allá de las tensiones políticas con Europa y de los numerosos conflictos diplomáticos del presidente de EE UU, los inversores no pueden dejar de mirar con buenos ojos una economía fuerte y bien saneada, que este año crecerá previsiblemente en torno a un 1,9%, registra el desempleo más bajo de los últimos 50 años y mantiene un tejido empresarial pujante, así como un potente consumo. Pese a ello, la incertidumbre que rodea todo año electoral, la fuerte revalorización que acumulan los índices y la propia madurez del ciclo económico hacen prever un 2020 con alzas más moderadas en la Bolsa estadounidense.

Para los inversores que quieran optar por Wall Street, los analistas recomiendan invertir a través de fondos con amplia exposición a la renta variable estadounidense y prestar especial atención a aquellos que incluyan en su cartera valores tecnológicos, del sector de salud y consumo, en previsión de un final de año con elevada volatilidad por la cita electoral de noviembre. Todo ello sin olvidar que Europa, una vez superados los puntos álgidos de la crisis del Brexit y la guerra comercial, ofrece buenas perspectivas de estabilidad y oportunidades de inversión para el año que acaba de comenzar.