Incertidumbre en Ford Almussafes pese a recibir 42 millones de inversión

Los trabajadores temen recortes ante la bajada de la producción y la falta de alternativa al traslado de los motores Ecoboost de 2.0 y 2.3 litros a Norteamérica

Ximo Puig, presidente de la Generalitat Valenciana, y Stuart Rowley, presidente de Ford Europa
Ximo Puig, presidente de la Generalitat Valenciana, y Stuart Rowley, presidente de Ford Europa

Los trabajadores de la planta de Ford en Almussafes (Valencia) deberían estar de enhorabuena después de que ayer la dirección europea de la compañía anunciara una inversión para la instalación de 42 millones de euros, para la producción, desde 2021, de las versiones híbridas y enchufables de los modelos Kuga y Mondeo, así como las variantes eléctricas del S-Max y del Galaxy. Sin embargo, nada más lejos de la realidad.

Desde que la firma estadounidense anunciara su plan de reducción de costes en Europa para fortalecer su posición y volver a la rentabilidad, la incertidumbre pesa sobre la planta valenciana, que emplea a unas 7.400 personas.

En 2019, sufrió cuatros Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) y recibió la mala noticia de que dejará de fabricar los motores Ecoboost de 2.0 y 2.3 litros, después de que Ford decidiera que la nueva generación de estos propulsores se producirá en Norteamérica a partir de 2022.De momento, la compañía no ha planteado ninguna alternativa para suplir dicha falta y quedan en peligro 980 empleos. La planta se aferra a la producción del nuevo Kuga.

El presidente del comité de empresa, Carlos Faubel, explicó a CincoDías, tras reunirse ayer con el presidente de Ford Europa, Stuart Rowley, que queda “mucho por despejar” sobre el futuro de la factoría. Teme que el menor volumen de producción registrado por Almussafes en los últimos años, sumado al traslado de los motores, tenga consecuencias en el empleo.

“Dentro de un par de meses tendremos que sentarnos a hablar de empleo y no creo que la solución pase por otro ERTE”, advirtió Faubel. En 2018, la instalación valenciana registró su peor dato de producción desde 2014, con 381.000 vehículos ensamblados, al tiempo que en 2019 volvió a bajar, hasta 345.700 unidades. Este año se mantendrá alrededor del mismo nivel, según Faubel.

No obstante, hay que recordar que Ford construirá en Almussafes un centro de ensamblaje de baterías que estará operativo desde septiembre de este año. El fabricante estadounidense ha invertido un total de 3.000 millones en Valencia desde 2011, incluyendo 750 millones para apoyar la producción del nuevo Kuga, el vehículo más electrificado de Ford hasta la fecha.

El anuncio de inversión de los 42 millones se enmarca en la visita de Rowley ayer a Valencia, donde se vio con el presidente de la Generalitat, Ximo Puig, y el presidente de Ford España, Jesús Alonso. El directivo aseguró que existe un compromiso por parte de Ford de seguir buscando alternativas para el futuro de la planta, aunque expresó la dificultad de tener “certeza absoluta” sobre qué pasará con el empleo.

Normas