BBVA prevé el fin de la desaceleración del PIB en 2021 y condiciona su ritmo al nuevo Gobierno

Estima que el déficit solo se redujo al 2,4% el año pasado y que, sin medidas, no bajará del 2,2% en 2020 y pide prudencia en las subidas del salario mínimo

Fachada de la sede corporativa del BBVA.
Fachada de la sede corporativa del BBVA. EFE

La desaceleración económica tiene los días contados. Así lo anunció este miércoles BBVA Research, que estima que la economía española volverá a incrementar su ritmo de avance en 2021 después de un lustro de ralentización que imperará también este año.

En concreto, el servicio de estudios del banco asume que el PIB de España volverá a reducir su avance en 2020, del 1,9% al 1,6%, pero rebotará el próximo ejercicio hasta el 1,9%, si bien condiciona el brío del aumento al efecto que tengan las medidas que tome el nuevo Gobierno.

El cambio de paradigma previsto para 2021 responde fundamentalmente a la mejora que se espera que experimente la economía de la eurozona gracias a la rebaja de las tensiones comerciales y el Brexit, explicó Rafael Doménech, responsable de análisis económico de BBVA Research, apuntando un impacto, menor, pero también positivo de la demanda interna de los hogares españoles.

Con todo, el servicio de estudios condiciona esta evolución a que no haya sorpresas arancelarias o geopolíticas, con nuevos episodios de tensión alrededor de Irán, así como a la actuación del nuevo Ejecutivo de coalición que acaban de constituir PSOE y Unidas Podemos.

“La velocidad futura de la recuperación dependerá de las políticas que se implementen durante los próximos meses. La incertidumbre sobre la política económica se mantiene elevada dada la falta de consenso que parece mantenerse sobre temas clave”, advierte su informe. “A la espera de que el nuevo Gobierno pueda introducir cambios en ámbitos tan importantes como el mercado laboral o las pensiones y antes de avanzar en una reversión de las reformas implementadas en años anteriores”, como la laboral, “sería conveniente revisar” el efecto de las medidas ya tomadas, recomienda. 

El salario mínimo

Es el caso de la subida del 22% en el salario mínimo interprofesional, hasta los 900 euros, desde el 1 de enero de 2019, que BBVA Research estima que supuso un impacto negativo de entre una y cuatro décimas en el ritmo de creación de empleo. Esto es, ilustran desde el servicio de estudios del banco, "unos 45.000 cotizantes que se habrían dejado de crear, en términos de empleo neto".

"Para futuros aumentos" del salario mínimo, dijo Doménech, "lo importante es que sean más graduales, se evalúen bien y por supuesto se hagan también dentro del acuerdo social" entre empresarios y sindicatos. De hecho, en el servicio de estudios el banco advierten que el alza de 2019 seguirá teniendo un efecto negativo en la creación de empleo de este año.

El servicio de estudios admite que el alza del salario mínimo tuvo un indudable impacto positivo para los trabajadores que vieron mejoraron su sueldo, pero alertan de que tiene la contrapartida de una menor creación de empleo.

Sobre los planes del Gobierno de elevar el salario mínimo al 60% del salario medio a final de la legislatura, como incluye la Carta Social Europea, en BBVA Research opinan que "tiene todo el sentido del mundo" pero que debe hacerse "lo suficientemente despacio" para que las empresas se adapten y eleven su productividad para que les compense contratar.

El déficit público

A falta de ver si las medidas del nuevo Gobierno impulsan el crecimiento económico o lo lastran, desde BBVA Research subrayan que deberán incidir en una mejora de las cuentas públicas y, en concreto, en una reducción del agujero fiscal.

Este habría acabado 2019 en el -2,4% del PIB, prácticamente en línea con el -2,5% marcado a finales de 2018, como resultado de la pulsión entre las nuevas medidas de gasto social aprobadas por el Ejecutivo y el incremento de ingresos proporcionado por otras, como el alza de las bases de cotización, así como por la propia inercia de la recaudación tributaria.

La cifra queda lejos del objetivo de estabilidad oficial del -1,3% e incluso del -2% que se había marcado el propio Gobierno. A partir de ahí, BBVA Research advierte de que si no se toman medidas adicionales de recorte de gasto o incremento de ingresos, el déficit acabaría 2020 en el -2,2% y 2021 en el -2%. A su vez, la entidad estima que en 2019 no se logró el superávit primario y que en 2020 tampoco se lograría por una sola décima.

“El ritmo de crecimiento de la economía española está condicionado por muchas cosas y entre ellas por las medidas que se tomen” desde el nuevo Ejecutivo, incidió Jorge Sicilia, director de BBVA Research y economista jefe del banco, aseverando que valorarán los planes de la coalición cuando se vayan concretando.

“El Gobierno se ha formado; hay un documento, un escrito de intenciones; conocemos las personas que van a ser los integrantes de la orquesta y el boceto; pero el concierto no ha empezado todavía”, ilustró.

Cuestionados sobre la idoneidad de una subida de impuestos, desde BBVA Research se limitan a sostener que, para rebajar el déficit, la prioridad debe ser impulsar la economía, para ampliar las bases imponibles; mejorar la eficiencia de gasto de las Administraciones y, solo en tercer lugar, reformar los tributos y hacerlo buscando atraer inversión.