Canarias

El descuento a residentes ¿un arma de doble filo?

El Gobierno de Canarias asegura que hace que las compañías inflen los precios. Las tarifas altas dificultan que peninsulares y canarios residentes en la península puedan viajar a Canarias.

El ministro de Fomento, José Luís Ábalos, saluda al presidente de Canarias, Ángel Víctor Torres, el 5 de diciembre de 2019
El ministro de Fomento, José Luís Ábalos, saluda al presidente de Canarias, Ángel Víctor Torres, el 5 de diciembre de 2019

Lo dice el propio Gobierno de Canarias: el descuento del 75% para residentes en los billetes de barco y avión al resto del país encarece los precios de los pasajes. El consejero de Obras Públicas, Transportes y Vivienda, Sebastián Franquis, reconocía hace poco tener “datos suficientes para valorar que efectivamente hay un incremento notable de los precios, especialmente en navidades y verano”.

Los informes que manejan indican que ese incremento es de un 24% de media en los nueve primeros meses de 2019. La preocupación es que esa subida de precios aleje al turista peninsular de Canarias, al no contar con el descuento. Pero lo cierto es que la subida de precios amparada en la subvención, puede acabar afectando también al residente canario. Según Juan Carlos Martín, catedrático de Economía Aplicada de la ULPGC, “es un efecto que se estudia en primero de microeconomía. No tiene más misterio. La subvención siempre va a acarrear subidas de precios y echar fuera a los que no se benefician de la subvención. Se produce además un efecto llamada a gente que antes tal vez no viajaba, pero al ver que el descuento es del 75% se anima, con la idea de que está ahorrando más, aunque es absurdo porque los precios han subido por el aumento de la demanda”.

Franquis asegura que tratarán el asunto con el Ministerio de Fomento, del que dependen las subvenciones. Y es que la preocupación por los efectos negativos que puede tener la subvención llegan a varios sectores. También a uno de los más perjudicados, el de los canarios residentes en el resto de España que, justo en las fechas en las que más necesitan venir a su tierra, navidades y verano, se encuentran los precios más altos.

Desde la asociación Canarios sin Alas llevan cuatro años reclamando mejoras en la regulación de las subvenciones para que los billetes no se pongan imposibles. Su presidente, Fernando Cabrera, ha visto cómo los precios subían al compás del aumento del porcentaje subvencionado y acompaña con datos lo que considera un trato discriminatorio a los canarios con respecto a otros españoles a la hora de viajar: “Cuando en el resto de España se produce la operación salida y la gente se va al pueblo de origen, nosotros nos encontramos con que nos cuesta 500 o 600 euros por persona ir al nuestro. Si, como en mi caso, tienes que desplazar a seis personas, multiplica. Es un despropósito porque no tenemos alternativa al avión”. Aclara que su asociación no está en contra del descuento a residentes, pero sí la ve contraproducente mientras no se regulen de alguna forma los precios. “Ya no solo para los canarios no residentes, sino también para los residentes para los que al cabo de un tiempo deja de surtir efecto”.

Para el profesor Martín “es evidente que es una medida que beneficia a los residentes canarios, pero en épocas de gran demanda, Navidades y demás, las beneficiarias son las aerolíneas porque casi toda la subvención se la quedan ellos. Ahí son capaces de subir el precio por el total de la subvención para llevársela toda”.

Soluciones

¿Cuál sería entonces la solución para evitar los efectos adversos de la subvención? La patronal hotelera de la provincia de Santa Cruz de Tenerife, Ashotel, considera que la bonificación “es un gran negocio para las compañías aéreas” y cree un posible remedio “establecer una cuantía fija de bonificación y no un porcentaje por billete”. Para Martín “no existe ninguna solución porque desde el momento que subvencionas provocas que suba el precio”.

Sin embargo sí se muestra partidario de mayor transparencia con respecto a las subvenciones para saber qué datos dan las aerolíneas al Estado para obtener las subvenciones y a qué tipo de fiscalización se someten. Fernando Cabrera cree que las compañías “hacen trampas con los precios” y apunta a la necesidad de “establecer una Obligación de Servicio Público. O bien considerar el avión como el AVE en la península, subvencionado independientemente del trayecto y el lugar del que proceda el pasajero. Y a partir de ahí fijar unos precios máximos”.

Ayudas para la polémica

Informe de Fomento. Se espera en breve el informe encargado por Fomento sobre el sistema de subvenciones. Viene con polémica por el anuncio del ministro Ábalos de que se iba a averiguar “quiénes se están beneficiando de estas subvenciones y cuántas veces se están beneficiando”

Indignación en Ashotel. En respuesta a Ábalos, Jorge Marichal, presidente de Ashotel, calificó de “disparate” querer controlar cuánto viajan los residentes canarios. La asociación cree que el informe de Fomento debe centrarse en “las políticas de precios de las aerolíneas”.

Precios máximos. “El no residente no debería pagar de media más de 100 euros por persona y el residente 25”. Esos son los “precios ideales” que propone Fernando Cabrera como tope. “Siempre considerando que no tenemos transporte alternativo” señala.

Tribunal de Cuentas. El Tribunal de Cuentas fiscalizará el uso dado a las subvenciones para viajes de residentes extrapeninsulares. En 2018 y 2019 se ha destinado a estas subvenciones 382 millones por año.

Normas
Entra en El País para participar