El beneficio de Riu se disparó un 80% por la menor factura impositiva

Abonó 35 millones por el impuesto de sociedades frente a los 107 millones de 2017

Carmen Riu, consejera delegada de Riu Hotels & Resorts
Carmen Riu, consejera delegada de Riu Hotels & Resorts

La hotelera balear Riu disparó su resultado en 2018. Ese ejercicio, la sociedad Riusa II, encargada de explotar comercialmente los 91 hoteles con la marca Riu (9 en propiedad, 9 en alquiler, 70 en gestión y 3 en franquicia) obtuvo un beneficio de 221,8 millones de euros, lo que representó un crecimiento del 80% respecto a los 122,4 registrados un ejercicio anterior. Todo ello pese a que la facturación se mantuvo plana en ese ejercicio, ya que la cifra de negocio pasó de 441,6 a 441,9 millones, apenas un alza de 300.000 euros.

La razón al crecimiento exponencial del beneficio es doble. La primera razón es la fuerte rebaja de la factura que paga por el impuesto sobre los beneficios. En 2017 abonó 107,7 millones de euros, mientras que doce meses después la factura bajó a 35,3 millones de euros, lo que supuso un alivio fiscal de 72,4 millones de euros. Y una parte fundamental de la menor factura impositiva (61,1 millones) correspondió al menor pago de tributos sobre beneficios en España.

La segunda se encuentra en el fuerte incremento de los dividendos recibidos de sus filiales, que pasaron de 47,8 a 110,3 millones de euros. El más importante lo desembolsó la sociedad Riusa Ned BV, domiciliada en Holanda, con 94,2 millones de euros, más de doble respecto a los 40,2 millones abonados en 2017.

Pacto con Hacienda
Esa mejora en la factura fiscal coincide además con el abono de 77 millones, consignado en las cuentas de Riusa II, por la incorrecta tributación del impuesto sobre beneficios de la filial Stiva General Partnership entre 2011 y 2014.

Hacienda inició una inspección en 2016, ya que consideraba que las actividades que más valor aportaban a la citada filial, dedicada a la comercialización de estancias en hoteles del Caribe y África, las realizaba la sociedad dominante (Riusa II), por lo que consideraba que los beneficios obtenidos deberían haber tributado en España y no en Irlanda, donde la tarifa del impuesto (12,5%) es la mitad del español (25%).

Los dividendos procedentes de las filiales se duplicaron hasta 110 millones

En 2017, la hotelera provisionó 76,9 millones para ese concepto y un año procedió al pago, tras firmar un acta de conformidad, tal y como recogen las cuentas. En ese mismo espacio de tiempo, la filial irlandesa abonó 9,6 millones por el mismo concepto.

La auditoría realizada por PwC en 2018 revela que existe una evidencia de un pasivo fiscal correspondiente a los ejercicios abiertos a inspección (2015 a 2018) por ese mismo concepto, aunque desde la hotelera se remarca que “a partir del ejercicio 2015 se establecieron cambios en las actividades de Stiva General Partnership por los cuales los Administradores consideran que no existe un riesgo probable adicional para los ejercicios 2015 a 2017”.

Asimismo, Riu inició el 12 de marzo de 2019 un procedimiento, al amparo del convenio europeo relativo a la supresión de la doble imposición en caso de corrección de los beneficios de las empresas asociadas, conocido como Mutual Agreement Procedure (MAP), con el objetivo de recuperar lo que cree que ha abonado de más. “El periodo estimado de duración del procedimiento desde su inicio es de 24 a 30 meses. Con la finalización del proceso, se procederá a solicitar la devolución de lo pagado en exceso, tanto a Irlanda como a España”, recalcan las cuentas.

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