Un 2020 de ganancias, pero mucho más modestas

Las elecciones en EE UU y la tensión comercial, las grandes citas

Un 2020 de ganancias,
pero mucho más modestas
Getty Images

El año ha terminado con el ánimo de los inversores en el punto contrario al que se inició. Si a comienzos de 2019 se temía por la llegada inminente de una recesión, a finales del ejercicio no se espera que suceda a corto plazo. Es más, en el ánimo mayoritario de expertos e inversores cuaja la idea de que lo peor del declive económico y de la industria manufacturera ha quedado atrás y que los indicadores económicos de 2020 podrían arrojar incluso un repunte del crecimiento.

El fin del ciclo económico, y por tanto bursátil, tendría que esperar, aunque será necesario mantener la cautela. De hecho, también hay voces que cuestionan el excesivo optimismo con que se ha recibido el acercamiento entre Estados Unidos y China en su disputa comercial y llaman a la prudencia. Para Pimco, la mayor gestora de renta fija del mundo, el pacto preliminar alcanzado entre Washington y Pekín es de hecho “frágil” y “esquelético”, puesto que fía la parte mollar de las conversaciones –la que tiene que ver con cuestiones clave como la propiedad intelectual– a una segunda fase.

La guerra comercial promete seguir siendo cuestión dominante y prioritaria para los inversores en el nuevo año y su devenir va a estar muy ligado a otro de los grandes acontecimientos que se producirán en 2020, las elecciones presidenciales en Estados Unidos. No en vano, la tensión con China se ha convertido en una valiosa arma electoral para Donald Trump, que aspira a su reelección en la Casa Blanca y que también se mueve en el terreno pantanoso de no llevar demasiado lejos su mensaje proteccionista sin llegar a dañar la economía estadounidense. Además, está por despejarse una de las grandes incógnitas de la cita electoral americana, quién será el rival demócrata de Trump y si tendrá un perfil más de centro –del agrado de Wall Street– o más escorado a la izquierda.

Los gestores coinciden en señalar las elecciones de Estados Unidos como el gran riesgo político para este año, una vez que este frente ya parece haberse desactivado en Europa tras el desenlace del Brexit. Para muchas firmas de análisis, 2020 puede ser de hecho el año del regreso de la inversión a la renta variable europea, que ha sufrido en los últimos ejercicios la penalización por riesgos políticos como el italiano además de por un anémico crecimiento económico.

Sin que se esperen grandes sobresaltos para la economía global, para la que se prevé la continuidad en la senda del crecimiento, también es unánime que las rentabilidades logradas en 2019 serán muy difícilmente repetibles en 2020. Las alzas han estado impulsadas por las bajas valoraciones con que se inició el año, tras la corrección de 2018, y por el apoyo de los bancos centrales, sin que apenas hayan despegado los beneficios empresariales.

Se espera por tanto un año nuevo de ganancias pero mucho más modestas y en el que los grandes focos de rentabilidad estarán en gran medida en los mercados emergentes, según las previsiones de firmas como BlackRock, Goldman Sachs, BBVA AM o UBS.

Normas
Entra en El País para participar