La derrota de Corbyn da pistas a Bernie Sanders o Elizabeth Warren

Alejarse demasiado del centro en una democracia capitalista establecida es una forma de suicidio político

Jeremy Corbyn, derrotado el jueves en las elecciones del Reino Unido.
Jeremy Corbyn, derrotado el jueves en las elecciones del Reino Unido.

Hay una lectura de las elecciones británicas de cara a las de EE UU en 2020. Alejarse demasiado del centro en una democracia capitalista establecida es una forma de suicidio político. Los demócratas que hacen cola para desafiar al presidente, Donald Trump, harían bien en escuchar la lección dada el jueves al laborista Jeremy Corbyn.

El margen de victoria del primer ministro, Boris Johnson, es de récord, y no solo le da una gran mayoría, sino que incluso le permite suavizar su postura en asuntos como la negociación comercial con la UE.

El alcance de su victoria es sorprendente dada su baja valoración entre los electores. En eso se parece a su aliado transatlántico Trump, cuya valoración se ha mantenido consistentemente negativa desde su toma de posesión.

En ese sentido, lo que ocurrió el jueves en Reino Unido fue menos una victoria de Johnson que un funesto fracaso de Corbyn. Incluso en un país que simpatiza más con las políticas socialdemócratas que EE UU, Corbyn fue un paso demasiado lejos. No era solo que propusiera un mayor gasto público pagado con subidas de impuestos. Su agenda pedía la nacionalización total de sectores de la industria británica. Corbyn también estaba muy lejos de la corriente mayoritaria en otros asuntos como la seguridad y la inmigración.

Gran Bretaña es muy diferente de EE UU. La elección estuvo dominada por la cuestión del Brexit y las promesas de ambos partidos de gastar más dinero en la atención sanitaria universal. Los intentos de Corbyn de apelar tanto a los partidarios como a los contrarios a abandonar la UE no fueron suficientes para combatir la simplista promesa de Johnson de Hacer realidad el Brexit. Esa ha sido sin duda la gran diferencia con las elecciones de 2017, cuando la agenda doméstica igualmente radical de Corbyn atrajo más votos.

Pero el mensaje principal es uno que deberían tener en cuenta los oponentes más izquierdistas de Trump, como los senadores Bernie Sanders y Elizabeth Warren. Si te mueves demasiado en una dirección, puedes asustar al centro, que es siempre el factor decisivo en unas elecciones generales.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías