2020, un año idóneo para fondos de inversión en emergentes

BlackRock y UBS recomiendan a sus clientes apostar los mercados bursátiles de Asia y Latinoamérica

Un grupo de personas observa un panel con la evolución de los mercados bursátiles, en Chengdu, provincia de Sichuan (China).
Un grupo de personas observa un panel con la evolución de los mercados bursátiles, en Chengdu, provincia de Sichuan (China).

El ejercicio 2019 está a punto de concluir. Las Bolsas de Estados Unidos y Europa han volado y los inversores han disfrutado de generosas rentabilidades en la inmensa mayoría de activos. La gran pregunta que surge de cara al próximo año es ¿dónde invertimos ahora?

Detectamos que la mayoría de los activos invertibles tienen un precio bastante elevado, lo que dificulta mucho encontrar oportunidades de inversión”, explica Alfonso Benito, director de inversiones de Dunas Capital.

Los índices de Bolsa estadounidense (S&P 500), de Bolsa europea (Stoxx 600) y mundial (MSCI World) están en máximos históricos. La renta fija también se ha revalorizado sin parar durante todo el ejercicio, lo que dificulta mucho la tarea de asignación de activos.

Una de las alternativas que más fuerza está cobrando para 2020 es apostar por los países emergentes, tanto en renta variable como en renta fija.

Cuatro factores que pueden beneficiar a los países en desarrollo

  • Fin de la guerra comercial. Casi todos los analistas dan por hecho que Washington y Pekin van a concluir las hostilidades a propósito de las tarifas o, al menos, las van a suavizar. Esto impulsará la confianza empresarial, la actividad industrial y el comercio.
  • Adios a la recesión. En 2017 y 2018 eran muchos los economistas que alertaban de que la economía de Estados Unidos podía entrar en recesión en 2020, arrastrando a la economía mundial. Sin embargo, ahora el consenso de mercado descarta que esto pueda suceder.
  • Bancos centrales. Frente a lo que pensaban los expertos a finales de 2018, los bancos centrales han reactivado o profundizado sus políticas monetarias expansivas este año. Esto será un soporte para el precio de la deuda pública, y permitirá a las empresas seguir financiándose a bajo precio.
  • Estabilidad en la Fed. Los analistas consideran que la Reserva Federal mantendrá los tipos estables en 2020, y que el dólar no va a fluctuar tanto como en años precedentes. Esto puede ser una buena noticia para las divisas de países emergentes, y sus emisiones en moneda local.

“Es una idea que tiene sentido. Esperamos que Estados Unidos y China pongan fin a la guerra comercial, o que quede casi resuelta. Esto producirá una reactivación del comercio internacional y de la producción industrial, lo que puede beneficiar mucho a las economías emergentes”, explica Manuel Gutiérrez-Mellado, responsable de desarrollo de negocio de BlackRock en España y Portugal.

El gigante estadounidense tiene fondos que invierten en Bolsas de países emergentes, que han logrado muy buenos rendimientos en los últimos años. Es el caso del BlackRock Emerging Market Fund, que ha rentado un 22% este año y ofrece un retorno medio anualizado del 7,3% en la última década.

“Nos gusta la inversión en emergentes tanto por que esperamos una recuperación de la economía mundial como porque vemos que otras alternativas de inversión son peores”, apunta Gutiérrez-Mellado.

También desde UBS Asset Management consideran que la Bolsa de países emergentes, especialmente de China, puede ser una buena opción de inversión. “Vemos claro que habrá una recuperación de la economía mundial que acabará beneficiando a China”, apunta Álvaro Cabeza, jefe para Iberia de la gestora suiza.

El fondo UBS China Opportuinity ha obtenido unos rendimientos excepcionales en 2019. Un 39%, lo que casi cuadriplica el retorno del índice de Hong Kong. El rendimiento medio anual que ha obtenido este vehículo ha sido del 18,65%.

Compañías como Alibaba, Tencent, Samsung o Taiwan Semiconductor se han convertido en líderes globales, con un tamaño bursátil colosal y con buenas perspectivas en caso de que se confirme la tenue mejoría económica.

“También creemos que el próximo ejercicio puede ser muy interesante para invertir en renta fija emitida por gobiernos y empresas de países en desarrollo, especialmente en el caso de emisiones en moneda local”, indica Gutiérrez-Mellado.

Ante el panorama de tipos cero para la mayor parte de la deuda soberana europea, y tras las fuerte revalorización de la deuda corporativa de Europa y Estados Unidos, los gestores de renta fija consideran que se pueden encontrar muy buenas oportunidades en otros mercados.

Nosotros tenemos en el fondo de renta fija bonos de Pemex y deuda soberana de Rumanía y de Turquía, emitida en euros. Son un buen complemento para arañar algo de rentabilidad en este entorno tan exigente en el mercado de deuda”, recuerda Rafael Valera, consejero delegado de la firma Buy&Hold y gestor del fondo BH Renta Fija. Este producto, que cuenta con la máxima distinción de la firma de análisis Morningstar, ha logrado un rendimiento acumulado en 2019 del 10,4%.

Para invertir en Latinoamérica una buena alternativa puede ser el fondo Santander Renta Fija Latinoamérica, que ha generado un 4,5% anual en la última década, invirtiendo en emisiones de deuda de grandes empresas de Perú, Brasil o Colombia.

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