El fondo inmobiliario de las cajas alemanas invertirá 1.000 millones en España

La firma Real I. S. prevé multiplicar casi por 10 su actual cartera. Esta gestora confía en la estabilidad, el crecimiento y el empleo del país

Jochen Schenk, consejero delegado de Real I. S., en un encuentro en Madrid.
Jochen Schenk, consejero delegado de Real I. S., en un encuentro en Madrid.

El flujo de capital hacia el mercado inmobiliario español parece imparable. Uno de los últimos fondos en llegar, que busca acelerar su inversión en el país, es Real I. S., la filial del banco público bávaro BayernLB y del sistema de cajas germano Sparkassen-Finanzgruppe. La firma, que abrió sede en Madrid en 2017, ya dispone de 150 millones de euros en propiedades en el país.

“España es ahora mucho más estable de lo que era hace unos años. Es un buen momento para invertir en el país, vemos que los resultados del sector bancario están estabilizados, el paro decrece y la situación económica es mejor que hace cinco años. La seguridad jurídica es también excelente. Estas cosas hacen que España sea un sitio ideal para invertir”, expresa Jochen Schenk, consejero delegado global de Real I. S. en un encuentro con Cinco Días en Madrid. “En cuatro años queremos alcanzar los 1.000 millones de inversión”, asegura.

Este fondo ligado a la banca pública alemana ya estuvo presente en el mercado español hasta 2009, cuando crujió el ladrillo. “Después de la crisis financiera nos retiramos de España y en 2015 volvimos, estableciendo una filial en 2017”, recuerda Schenk. “España es un país con un buen crecimiento de la economía. Madrid y especialmente Barcelona son ciudades innovadoras. Y el componente entre rendimiento frente a riesgo es muy interesante”, explica sobre por qué elegir esta economía –junto a Alemania, Holanda, Francia, Luxemburgo y Australia– para crear su cartera de propiedades.

Real I. S. se beneficia, como otras grandes firmas, del enorme flujo de dinero que los inversores trasladan hacia la compra de propiedades como alternativa con rentabilidad a la deuda pública a la renta variable. “Debido a los bajos tipos de interés, va a seguir fluyendo capital hacia el sector inmobiliario. Creemos que el Banco Central Europeo no va a subir los tipos en los próximos años”.

El portfolio de Real I. S. actualmente incluye el centro comercial Terrassa Plaça (Barcelona), el edificio de oficinas Alcalá 30 alquilado a la Comunidad de Madrid y un edificio en el distrito 22@ de Barcelona. La intención de la gestora alemana es alcanzar un ritmo de inversión en el país de 350 millones al año. “Nuestras inversiones en España pueden crecer más y de forma muy rápida”.

De momento, a Schenk no le preocupa la desaceleración: “Es algo que está ocurriendo en toda Europa, no tenemos miedo”. Además, remarca que Real I. S. no es un fondo oportunista, sino que cree en el mercado a largo plazo y prevé recorrido al alza en las rentas que pagan los inquilinos empresariales. “En 2017, cuando había protestas en Cataluña, nosotros compramos un centro comercial en Terrassa y ahora mismo miramos inversiones en Barcelona”.

“Nuestras inversiones se centran en edificios de oficinas en zonas consolidadas, estables, donde no hay una volatilidad y hay posibilidad de crecimiento en rentas”, centrándose en activos por valor de hasta 80 millones. Schenk avanza que actualmente negocian cuatro oportunidades de adquisición en Madrid y Barcelona.

Dinero conservador

Los recursos que llegan a Real I. S. provienen de inversores conservadores, que quieren ver su dinero destinado a ubicaciones estables a largo plazo, lo que se conoce como activos core y core plus. La firma dispone de cinco fondos que pueden desembarcar en España. Uno para inversores particulares, dos paneuropeos y otros dos como mandatos de grandes firmas de seguros. “Son inversores privados, compañías aseguradoras, fondos de pensiones, y en los fondos paneuropeos invierten los bancos alemanes”, explica Jochen Schenk. En el mercado español, esta gestora de fondos se enfoca en oficinas, retail y logística. De forma menor, también la vivienda para alquiler, y esperan entrar en el hotelero de lujo.

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