Fuerte llamada a la unidad en el último Consejo de Gobierno con Draghi en el BCE

Las actas del encuentro revelan que se cierra filas entorno a la importancia de transmitir consenso

Fuerte llamada a la unidad en el último Consejo de Gobierno con Draghi en el BCE
EFE

La última reunión con Mario Draghi en la presidencia del BCE fue la ocasión en la que hacer un llamamiento a la unidad del Consejo de Gobierno de la institución y de cerrar filas sobre el paquete de medidas extraordinarias adoptado en el encuentro de septiembre. Tales medidas abrieron un fuerte debate interno y crearon una polémica que se aireó puertas afuera del BCE con una intensidad sin precedentes, coincidiendo con los últimos días del banquero italiano al frente de la política monetaria de la zona euro. En especial la reanudación de las compras de deuda a partir de noviembre, que recibieron la crítica expresa de los gobernadores de los bancos centrales de Alemania, Austria, Holanda y Francia.

En las actas de la reunión del BCE de los pasados 23 y 24 de octubre, publicadas hoy, se da fe de "un fuerte llamamiento a la unidad en el Consejo de Gobierno". El texto añade que si bien se ha hecho patente que la discusión franca y abierta dentro de la institución es "absolutamente necesaria y legítima", también se considera "importante formar un consenso y unir en favor del compromiso del Consejo de Gobierno de cumplir su objetivo de inflación".

Ese objetivo es el de acercar la inflación de la zona euro a un nivel cercano, aunque por debajo, del 2%. La pronunciada ralentización del crecimiento de la zona euro y la distancia del nivel de precios respecto al objetivo del mandato del BCE hacían necesaria la adopción de más estímulos monetarios, lo que queda confirmado a la vista de la información recabada tras el encuentro de septiembre, según recogen las actas.

Así, lejos de insistir en las diferencias de opinión, hubo un amplio acuerdo en la reunión de octubre en la necesidad de implementar una política acomodaticia por un largo período de tiempo. "Por lo tanto, era importante desarrollar al completo las decisiones de política monetaria de septiembre", añaden las actas. 

El texto advierte además que era vital para el Consejo de Gobierno mantenerse preparado para actuar, haciendo uso de todos los instrumentos, si el deterioro de las perspectivas de inflación lo requiere. Y avanza la actitud que previsiblemente adoptará Christine Lagarde en su inicio en la presidencia del BCE, la de esperar y ver el efecto de las medidas adoptadas en septiembre. De hecho, las actas recogen una llamamiento a la paciencia para permitir que tales medidas hagan su efecto en la economía. 

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