Unicredit elige un buen momento para cortar el cordón de Mediobanca

El movimiento va en línea con su objetivo de una estructura más limpia

Jean Pierre Mustier, consejero delegado de Unicredit.
Jean Pierre Mustier, consejero delegado de Unicredit.

Unicredit se separa de Mediobanca, que ayudó a fundar en 1946. La venta de su 8,4% de participación no supondrá grandes ganancias para Jean Pierre Mustier, consejero delegado de Unicredit. El principal beneficio podría ser evitar que el principal banco de Italia se vea arrastrado a un conflicto de gobernanza en el seno de su rival de menor tamaño.

El jefe francés de Unicredit ha elegido el momento adecuado para retirarse de Mediobanca, del que era el mayor inversor. Las acciones del banco dirigido por Alberto Nagel han subido un 40% este año y alcanzaron su nivel más alto en más de 10 años el lunes, lo cual ha ayudado a la operación.

La venta, que se llevará a cabo mediante un libro de órdenes acelerado, generará unos ingresos de unos 785 millones de euros, pero no moverá la aguja de las ratios de capital de Unicredit, cuyo valor empresarial es de 27.000 millones.

Hay otras consideraciones. A pesar de los lazos históricos de Unicredit con Mediobanca, mantener una gran participación en un competidor directo probablemente no fuera sostenible. Aunque Mustier gestionaba la inversión en condiciones de mercado, los dos bancos se pelean por los clientes. Cortar el cordón elimina cualquier sospecha de posible conflicto de intereses.

El movimiento también está en línea con la búsqueda de Unicredit de una estructura más magra y limpia. Eso debería ser de gran ayuda para Mustier si alguna vez quiere fusionarse con un rival extranjero. También vendió recientemente la participación de Unicredit en el bróker online italiano FinecoBank.

La venta trae otra ventaja. Bajo la dirección de Alberto Nagel, Mediobanca ha dejado atrás años de intermediación en el poder corporativo y se ha diversificado hacia la gestión de patrimonios y la banca de consumo.

Este enfoque está siendo cuestionado por Leonardo Del Vecchio, el hombre más rico de Italia y el principal inversor en el gigante de las gafas EssilorLuxottica, de 60.000 millones de euros. Del Vecchio quiere desarmar la estrategia de Nagel, empujando a Mediobanca de nuevo a la banca de negocios, y puede que albergue ambiciones del tipo fusiones y adquisiciones para Assicurazioni Generali, de la que Mediobanca es el mayor accionista.

Del Vecchio, gracias a la venta de Unicredit, ha aumentado su participación a casi el 10% en Mediobanca. Es probable que el conflicto se agudice ahora que Unicredit ha dejado el panorama, y Del Vecchio es el máximo accionista de Mediobanca.

La inminente batalla en Mediobanca habría puesto a Mustier en una posición difícil. Habría atraído publicidad negativa, lo habría obligado a elegir bando, y correría el riesgo de distraerlo de un asunto más importante, reestructurar su propio banco. Sacar a Unicredit ahora de una probable situación explosiva parece acertado.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías